| 10/1/1997 12:00:00 AM

4x4 = Seguridad

Uno de cada diez colombianos que compra vehículo, se le apunta a un campero o una camioneta 4x4. ¿Cuál es su encanto? ¿Cómo suceden a sus compradores?

Cuando los colombianos veían transitar un campero hace más de diez años en las calles y carreteras del país, lo normal era encontrar frente al volante a hombres dedicados a tareas relacionadas con el campo. Los identificaba su ropa informal y su sombrero. Hoy, al timón de los modernos camperos y camionetas 4x4, es muy frecuente observar a amas de casa con sus niños o a altos ejecutivos. La corbata desplazó al sombrero en este tipo de vehículos.



Y es que los camperos de techo de lona, rudos y duros de manejar, evolucionaron hasta convertirse -sin perder su fortaleza- en suaves, cómodos y sofisticados carros, tan comunes en la ciudad como en el campo. Debido a sus diversos usos, este segmento de vehículos se denominan utilitarios.



El mercado automotor ofrece más de diez marcas de camperos y camionetas 4x4, del tipo utilitario largo. A su vez, hay marcas que tienen a disposición de los clientes varios modelos de acuerdo con su presupuesto, requerimientos de comodidad y equipamiento.



Los precios de estos camperos van desde los $30 millones hasta los $112 millones. El cilindraje del motor está entre los 2.000 y un poco más de 5.000 centímetros cúbicos. Además, estos vehículos ofrecen comodidades que los viejos camperos apenas imaginaron: dirección hidráulica, bolsa de aire tanto para el piloto como para el acompañante, barras protectoras, aire acondicionado, bloqueo central, vidrios eléctricos, radio digital, rines de lujo y un sinnúmero de accesorios que varían de acuerdo con el modelo.



Quién los maneja



Si bien el perfil del comprador de estos carros ha cambiado, fue gracias a los clientes naturales y originales, es decir, a los finqueros, que el mercado de estos vehículos fue creciendo, asegura Carlos Manrique, gerente de Motorysa. Las personas que utilizaban los camperos por sus características resistentes de trabajo en el área rural, fueron mejorando de carro y simultáneamente divulgaron las virtudes y avances en comodidad y sofisticación de esta clase de vehículos.



El perfil del consumidor de los camperos y camionetas 4x4 que manejan casas como Ford, Ssang Yong y Toyota, es de hombres, entre 35 y 45 años, profesionales independientes o altos ejecutivos, de clases socioeconómicas medias altas y altas. Estos consumidores normalmente conforman matrimonios jóvenes.



Otras casas como Mitsubishi y Kia encuentran gran demanda de sus camperos 4x4 por parte de las mujeres, profesionales y amas de casa.



Pero ¿cuál fue la razón para que estos camperos y camionetas 4x4 sedujeran a exitosos profesionales independientes, altos ejecutivos y amas de casa?

Los voceros de las casas distribuidoras de estos vehículos, consultados por Poder & Dinero, coinciden en que una de las razones es la deficiente infraestructura vial en el país, tanto en carreteras, como en las calles de algunas ciudades, en especial en Bogotá. La fortaleza de estos vehículos comparados con la "fragilidad" de los automóviles, los hace ideales para transitar por nuestras vías.





Otra razón es la seguridad. El diseño, el tamaño y la robustez de estos camperos y camionetas 4x4 los hace sumamente confiables y seguros, no sólo desde el punto de vista mecánico, sino desde el sicológico.



Los conductores al frente de estos vehículos se sienten más protegidos, y con mayor razón en un medio tan hostil como el colombiano.La preferencia de las mujeres por este tipo de camperos y camionetas es consecuencia de lo anterior, ya que en estos vehículos se sienten más seguras, y de igual a igual, para enfrentar el tráfico agresivo de buses, busetas, ejecutivos y demás automotores que circulan por nuestras calles.



En opinión de Salim Nassiff, gerente de la Ssang Yong y de Oswaldo Gómez, ingeniero de la Ford, las características y necesidades del mercado nacional configuran un caso muy particular, muy colombiano, acerca del uso predominantemente urbano que se le da a los vehículos del segmento de los camperos y camionetas 4x4.



Desarrollo del mercado

Si bien quedaron expuestas las razones por las que el consumidor colombiano prefiere este tipo de vehículo, es importante revisar bajo qué condiciones ingresaron las diferentes marcas de camperos y camionetas 4x4 al país.



Tres condiciones se presentaron en la economía colombiana para que al país llegaran gran cantidad de marcas y modelos con precios competitivos. La primera fue la apertura. Gracias a que Colombia abrió sus puertas, a principios de los noventa, a la oferta internacional, el mercado automotor se dinamizó con nuevos competidores.



La consecuencia fue la diversificación y dinamismo del mercado de vehículos. Los consumidores nacionales pudieron acceder a una oferta más variada, y el sector de los camperos y camionetas 4x4 no fue la excepción.



La segunda condición para el crecimiento del segmento de los 4x4 fue la legislación colombiana sobre el IVA, que empezó a regir el primero de enero de 1996. Según esta norma, los automóviles que tengan un cilindraje superior a los 1.800 centímetros cúbicos deben pagar un IVA del 45%. Para los camperos, el IVA es del 20%, no importa su cilindrada.



La anterior medida permite a los camperos ser más competitivos en precios frente a los automóviles de igual cilindrada, que finalmente vienen a ser competidores de una misma franja del mercado. Entonces, el segmento de los automotores que se vio desplazado por los camperos y camionetas 4x4, fue el de los automóviles de gama alta.



La tercera condición que dinamizó el mercado fue la firma del tratado en el Pacto Andino que eliminó los aranceles para los vehículos importados y exportados entre Colombia, Venezuela y Ecuador.



Por tanto, un carro producido en una planta de Valencia, Venezuela, no tiene que pagar arancel para llegar al mercado colombiano. Y tanto Ford, como Chrysler, General Motors y Toyota producen en Venezuela, la Explorer, la Cherokee, la Blazer, la Toyota Burbuja, camperos y camionetas 4x4 de reconocida presencia en el mercado nacional.



Un factor adicional que impulsó el desarrollo de este tipo de vehículos en el mercado colombiano fue la difícil situación económica que pasó Venezuela en los años anteriores. Al estar deprimido el mercado venezolano y con las condiciones arancelarias descritas, la industria automotriz fijó su objetivo en Colombia.



Quién es quién

Lo anterior es verificable si se examina la situación actual del mercado de los utilitarios largos 4x4 en Colombia.



Según datos del Comité Automotor, entidad que agrupa a analistas de mercado de las distintas marcas, hasta el mes de julio de este año la Ford Explorer era la líder del mercado con 1.967 unidades vendidas y una participación del 25,9% del mercado. En segundo lugar, está el Montero con el 19,4% de la torta. En tercer lugar, la Land Cruiser, con una participación del 16,3% (ver cuadro).



En la comparación del período de enero a julio de 1996 y 1997, la Ford ha aumentado en 7,5 puntos su participación en este segmento de los utilitarios largos 4x4, mientras que General Motors ganó 3,3 puntos. Los que perdieron mercado fueron Mitsubishi, Chrysler 2.0 y Toyota.



En cuanto al índice de hurto de este tipo de vehículos es difícil de cuantificar, ya que las estadísticas incluyen en camperos y camionetas a todos los modelos, y no discriminan si son utilitarios largos 4x4.

Según datos de Fasecolda, entre enero y junio de este año se han robado 4.192 carros asegurados, de los cuales 890 correspondieron al tipo de camperos y camionetas.



Por último, se puede anotar que el ciclo de reposición de estos carros oscila entre los tres y los cinco años. El mercado de reventa de los camperos es muy dinámico, así que es muy difícil que un vehículo de estas características dure mucho en vitrina en un concesionario.



Como no es muy probable que las circunstancias de seguridad, agresividad en el tráfico vehicular y estado de las vías en el país cambien en corto plazo, las camionetas y camperos 4x4 tendrán las condiciones dadas para seguir seduciendo a los colombianos.
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