| 4/13/2007 12:00:00 AM

Una nueva ventana de exportación

A pesar de que al capítulo de compras públicas del TLC con los Estados Unidos sólo se adhirieron 9 de los estados de ese país, Colombia tiene grandes oportunidades para proveer uno de los mercados más dinámicos del mundo en materia de contratación estatal.

El capítulo de compras públicas que negociamos con los Estados Unidos fue uno de los grandes ganadores del tratado, pues Colombia logró el acceso a un mercado de aproximadamente US$ 340.000 millones, el más grande del mundo en esta materia y el cual ha estado históricamente cerrado para los extranjeros.
 
"De este importante monto, cerca de un 15%, es decir US$ 51.000 millones, corresponden a bienes y servicios, terreno en el que Colombia tiene una oferta exportable competitiva", asegura Luis Guillermo Plata, ministro de Comercio, Industria y Turismo.

Sin embargo, la libre entrada a este mercado por sí sola no significa nada. Los empresarios deben capacitarse en las reglas y procedimientos especiales que son exigentes para la contratación estatal en ese país. Además, según la senadora liberal Cecilia López Montaño, Colombia no tiene una oferta suficiente ni siquiera en el mercado interno como para abastecer uno tan exigente y de tanto volumen como el de los Estados Unidos.
 
"No nos podemos hacer tantas ilusiones porque los umbrales que se negociaron, especialmente para la participación de las pymes colombianas en ese mercado, son muy altos. Por lo demás, según el Banco de la República, Colombia tiene una balanza deficitaria en servicios. Lo que nos pone a pensar si en realidad tenemos capacidad para exportarlos", cuestiona López.

Buenas oportunidades, pero...
Está claro que con en la negociación del TLC, Colombia ganó el acceso a un sector cerrado muy dinámico, a cambio de uno que ya teníamos abierto desde la década de los 90. "Ese es quizá el mayor logro: no hubo que dar nada a cambio", asegura Alfredo Ramos, negociador de Colombia en la mesa de compras públicas.
 
Existen tres tipos de empresas que se podrían ver beneficiadas por este acuerdo. Las que tienen una sucursal o filial en los Estados Unidos y que suministran desde nuestro territorio sus productos y servicios; las grandes empresas que conocen muy bien el proceso de contratación federal y, por último, las que tiene orientación al tema de la subcontratación.

Además de la contratación a nivel subfederal, la subcontratación -o proveer a los grandes proveedores del Estado- es uno de los escenarios más prósperos para los empresarios del país. "Hoy ya tenemos pequeñas empresas que producen bombas hidráulicas, herrajes, empaques, acoples, entre otros, que están haciendo negocios con grandes proveedores estadounidenses", explica Juan Alfredo Pinto, presidente de Acopi.
 
Otros sectores con potencial exportador son los productores de muebles de oficina, confecciones como ropas de cama y ropa de algodón, uniformes para escuelas, material quirúrgico y equipos mortuorios. "En el tema de servicios están el procesamiento de datos, la arquitectura y la ingeniería. Igualmente, se tienen oportunidades en el ámbito de las reparaciones, mejoras y licitaciones de obras públicas pequeñas en escuelas", agrega Juan Manuel Lesmes, director ejecutivo de Fedemetal de la Andi.

Sin embargo, no todo es color de rosa. El mercado de los Estados Unidos es muy exigente y este es un reto que deberán superar las empresas colombianas que aspiren a entrar a ese mercado. "Cuando los empresarios entiendan las reglas y los procedimientos -formalidades, plazos, términos, modalidades de procesos de adquisición, publicación de avisos, etc.-, aprovecharemos más estas oportunidades", agrega Ramos.
 
Algunos congresistas, por su lado, han criticado el pequeño número de estados que se unieron al TLC en esta materia. "Mientras que en el TLC con Chile participaron 36 estados y en el Cafta 23, Colombia tan sólo logró la participación de 9 estados. Incluso no entró California, uno de los más significativos en el mercado de compras públicas de Estados Unidos", explica Cecilia López. "No podemos hacernos ilusiones", agrega.

Lo cierto es que si logramos aprovechar ese 15% del total de las compras públicas estadounidenses en las que más tiene futuro la industria colombiana, estaríamos hablando de un mercado potencial mucho mayor que la totalidad de la contratación pública colombiana valorada en $25 billones u US$11.000 millones.
 
"Aunque California no adhirió al tratado, Florida, Texas y Nueva York capturan el 30% de las compras estadounidenses totales a nivel subfederal", dice Ramos. El más grande ejemplo latinoamericano es la empresa chilena productora de sal, Isco, que desde que entró en vigencia el TLC entre Estados Unidos y Chile, abastece cerca del 50% de las compras de sal que hacen las entidades estatales de la costa este de ese país para el deshielo de las carreteras en la temporada invernal.
 
 
 
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