| 5/11/2007 12:00:00 AM

¿TLC o acuerdo de exportación?

Medicamentos, cueros, productos de la marroquinería, flores, alimentos, entre otros, son los bienes que tienen oportunidades en el mercado centroamericano. Sin embargo, los beneficios del tratado sólo se verán en el largo plazo.

Colombia y los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, Guatemala y el Salvador) están a punto de finiquitar los últimos detalles para el cierre total del tratado de libre comercio, pero mientras el gobierno se siente satisfecho con lo que negoció, los exportadores no quedaron muy contentos.
 
Javier Díaz, presidente de Analdex, asegura que el TLC con este bloque de países es muy proteccionista. "Se logró muy poca apertura para nuestros productos, y Centroamérica triunfó con la exclusión de una parte importante de productos especialmente en el sector agrícola y textil", afirma.

Al cierre de esta edición, Colombia había enviado la última contrapropuesta de temas pendientes que deberán quedar definidos a mediados de mayo. Los países centroamericanos todavía no han presentado el listado definitivo de los productos agrícolas que quedarán excluidos del tratado, y con Honduras, único país que aceptó incluir el sector de los textiles en el acuerdo, todavía están pendientes algunos temas relacionados con el origen en ese sector. Por esta razón, todavía no se puede hablar de resultados definitivos. El plazo fijado para la firma del acuerdo es junio y se espera que el Congreso colombiano lo tramite durante el segundo semestre del presente año.

Un TLC precario
"Colombia llegó con una propuesta ambiciosa de liberación comercial a la primera ronda de negociación, pero se encontró con un bloque con expectativas muy diferentes y con un sector privado preocupado después de la negociación del Cafta, lo que no permitió que se conjugaran los intereses entre las partes", explica Santiago Pardo, vicepresidente técnico de Analdex.
 
Los exportadores colombianos querían quedar al mismo nivel de Estados Unidos y México, países que ya firmaron tratados de libre comercio con Centroamérica, pero ese objetivo se diluyó a lo largo de las rondas de negociación. "Aunque hay algunos productos de la industria liviana y agrícola con oportunidades, los plazos de desgravación, muchos de ellos entre 10, 15 y 20 años, son muy largos", puntualiza Pardo.

"El acuerdo no fue beneficioso para nuestra empresa. De varias líneas de productos alimenticios que tenemos (productos con base de maíz, de papa, avenas, y piel de cerdo), sólo en dos de ellas se logró una exención de aranceles: la del maíz y la avena", explica un empresario.
 
Inclusive, esta última tiene un plan de desgravación progresiva de 20 años, con ocho de gracia. "Es decir que durante ocho años seguiremos pagando el 15% de arancel para entrar en esos países con productos procesados y eso es mucho tiempo", agrega. Otros empresarios afirman que faltó promoción y participación de los diferentes sectores. "Mi impresión es que el TLC con el Triángulo Norte fue eclipsado por el TLC con Estados Unidos, por eso el proceso pasó casi inadvertido", afirma el directivo de una compañía que tiene comercio con este bloque.

"Lo ideal hubiera sido que se cubriera el 100% de las partidas arancelarias, pero Centroamérica es un tanto sensible en los sectores agrícolas e industrial donde apenas se empiezan a fortalecer. Es por eso que se han reservado la entrada de algunos productos al acuerdo", asegura Camilo Acevedo, presidente de la Cámara de Comercio Colombo-Centroamericana. Sin embargo, "tener el 70% del total del universo arancelario dentro del TLC genera un buen ambiente para el libre comercio entre los dos países", agrega.

No hay duda de que el tratado es una oportunidad para empresas colombianas pequeñas que apenas están empezando a crecer, pues es muchísimo más fácil exportar a países cercanos que de una vez aventurarse en países desarrollados donde la tasa de mortalidad en el primer intento de exportación es muy alta.
 
"Hay que adquirir experiencia con los vecinos y luego sí dar el paso a los más grandes". Desafortunadamente los verdaderos resultados sólo podrán verse en un futuro no muy cercano. "Es importante que en las próximas negociaciones que están en la agenda del gobierno se negocien verdaderos tratados de libre comercio", afirma Pardo.

Centroamérica: mercado atractivo
Según Jorge Ramírez Ocampo, socio de Araújo Ibarra, Centroamérica es un mercado muy atractivo para Colombia por varias razones. Primero, ha venido creciendo a un muy buen ritmo durante los últimos años. Segundo, importa anualmente cerca de US$40.000 millones en bienes que Colombia produce en un porcentaje significativo, entre ellos, medicamentos, alimentos, muebles y madera.
 
"Según una investigación realizada por Araújo Ibarra nuestro país podría a corto plazo venderle a esa región más de US$4.000 millones", puntualiza Ramírez. Por otro lado, "somos países con muchos aspectos en común y por ello culturalmente podemos diseñar productos que son más fácilmente aceptados que en Europa, India, Asia o el mismo Estados Unidos", asegura un analista de comercio exterior.

Aunque actualmente el comercio colombiano con el Triángulo Norte es mínimo -en 2005 exportamos US$241 millones, el 1,22% del total de las importaciones del Triángulo Norte -, "nuestros productos son bienvenidos en muchos sectores, al igual que los servicios profesionales. Los primeros tienen fama de muy buena calidad, y los profesionales se caracterizan por su entrega, compromiso y eficiencia", agrega el analista.

El viceministro de comercio exterior y jefe del equipo negociador, Eduardo Muñoz, aseguró que aunque en el tema agrícola, los países decidieron hacer un acuerdo por etapas, la suscripción de una cláusula evolutiva permitirá que se vayan incluyendo los productos que se dejaron por fuera temporalmente.
 
"Durante la negociación se logró acuerdo en el 72% de los productos del universo arancelario del ámbito agrícola, los cuales incluyen flores, frutas, hortalizas, nueces, almendras, té, pimienta, cebada, avena, cacao, chocolates, pastas, galletas, entre otros. Por su lado, en el ámbito industrial el acuerdo incluyó más del 75% del universo arancelario, y para productos finales como sal de mesa, medicamentos, cueros, productos de marroquinería, papel y electrodomésticos el acuerdo permitirá el acceso pleno al mercado de estos países en menos de 10 años en promedio", explica Muñoz.

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