| 3/16/2007 12:00:00 AM

Educación, paso firme para el TLC

Para hacerle frente a la globalización, Colombia deberá ampliar el porcentaje de la población que tiene acceso a educación superior, desarrollar competencias comunicativas en otros idiomas y fomentar la educación técnica. ¿En qué van estas tareas?

No cabe duda de que las mayores oportunidades que se le presentarán a Colombia con la apertura de sus mercados estarán en la exportación de servicios y de productos no tradicionales. Según Martín Gustavo Ibarra, presidente de la consultora Araújo Ibarra, el millón y medio de empleos nuevos que se generarán a partir de estos rubros, deberá ser ocupado por un capital humano capacitado en competencias relacionadas con los servicios que hoy demanda la economía global. "Así, no estaremos compitiendo en los mercados extranjeros con mano de obra barata, sino de calidad", agrega Juan Rodrigo Hurtado, gerente de Teledatos.

Esta situación le impone varios retos al modelo de educación colombiano. Entre ellos, la ampliación del porcentaje de la población que tiene acceso a educación superior, el desarrollo de competencias comunicativas en otros idiomas, la aplicación de nuevas tecnologías en la enseñanza y el fomento a la educación técnica. Aunque el Ministerio de Educación Nacional y el Sena ya les están haciendo frente a estos desafíos, la tarea no depende solo de ellos. El éxito de sus políticas y programas dependerá del trabajo coordinado de las instituciones educativas estatales y privadas que se encuentran en todas las regiones de Colombia y, por supuesto, del apoyo del sector empresarial.

¿Qué necesitamos?

"Hoy tan solo el 29% de los colombianos que se gradúan del bachillerato, tiene la posibilidad de ir a la Universidad", explica Javier Botero, ex viceministro de Educación. "En este sentido, si queremos que el país compita en sectores industriales y de servicios globales, necesitamos alcanzar niveles de cobertura cercanos al 50% de la población y graduar bachilleres o profesionales bilingües especializados en áreas como el diseño, la ingeniería, el desarrollo de software y los servicios de atención al cliente. Por otro lado, en Colombia, la mayoría de las profesiones no requiere actualizaciones para ser ejercidas, cosa que no pasa en países como Estados Unidos", dice Botero. Por eso, los Consejos Profesionales deberán coordinar procesos de recertificación periódicos con todas las profesiones, para facilitar la homologación de nuestros programas académicos con los de los demás países.

Sin embargo, los retos no son solo para el sistema educativo. Según Martín Gustavo Ibarra, la capacitación en el ámbito empresarial debe desarrollarse en varios niveles. "En primer lugar, deben conocer profundamente a sus competidores. Segundo, además de tener claro qué productos o servicios elegirán para vender, también deberán conocer todo el proceso logístico de su exportación. Por último, los empresarios nacionales deben generar procesos de capacitación del capital humano en sus organizaciones para competir con los proyectos industriales que llegarán al país".

¿Cómo nos estamos preparando?

Para ampliar la cobertura de la educación superior, el Ministerio de Educación logró aumentar de $280.000 millones a $500.000 millones los recursos que el Banco Mundial otorgaba para crédito educativo y desde el año pasado otorga subsidios de manutención por $500.000 para personas de los niveles 1 y 2 del Sisben que estén inscritas en una universidad pública. Por otro lado, ha iniciado un proceso de desconcentración de la oferta de educación superior. "La mayoría de las universidades públicas está en las ciudades capitales, lo que significa mayores costos para las personas que no viven en ellas. Con el apoyo del sector productivo, estamos llevando educación superior a zonas apartadas", asegura Botero.

El Sena también viene trabajando con éxito en el fortalecimiento de la educación técnica y tecnológica. "Hemos suscrito alianzas con importantes compañías estadounidenses dedicadas al desarrollo de software, como Microsoft y Sun Microsystems, para acreditar a nuestros aprendices en ese oficio. Además, tenemos abierta una licitación pública por $182.500 millones para la puesta en marcha de un programa de conectividad que les permitirá a los estudiantes del Sena, de todas las regiones del país, tener acceso a las mejores bibliotecas digitales del mundo", explica Darío Montoya, director nacional del Sena.

Los esfuerzos de esta entidad no terminan ahí. Con el fin de brindarles las mejores oportunidades a los 4.493.000 estudiantes que espera tener este año, 345.000 más que el año pasado, ajustó todos sus programas para garantizar que los aprendices participen en los sectores productivos con mayor futuro y ha creado más de 200.000 cursos enfocados en áreas de desarrollo de software, diseño de procesos, diseño de modas, logística y sistemas de atención, entre otros. Incluso, el Sena cuenta desde el pasado 5 de marzo con un canal de televisión propio dedicado a orientar a las pequeñas y medianas empresas en gestión de nuevas tecnologías.

El sector productivo también ha empezado a sumarse a los esfuerzos gubernamentales. Teledatos, una empresa colombiana dedicada al desarrollo de servicios de atención y servicio al cliente, creó hace cuatro años el Instituto para el Servicio, que capacita a personas de ingresos medios y niveles operativos en competencias relacionadas con el área del servicio al cliente. "Nos hemos dado cuenta de que Colombia tiene grandes ventajas competitivas en este mercado. Hoy tenemos empleadas a 4.550 personas con capacidad para atender 500.000 llamadas diarias en 4 idiomas", explica su gerente. No podemos quedarnos atrás, si queremos competir con países como los centroamericanos que llevan años preparando a su gente para prestar servicios de la mejor calidad en los mercados internacionales.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?