| 3/4/1998 12:00:00 AM

¿Y la educación, Presidente?

Los candidatos responden las preguntas de Dinero sobre los temas que preocupan a los empresarios.

El mundo ha alcanzado un consenso sobre la importancia de la educación como mecanismo para reducir la desigualdad, la pobreza y alcanzar un nivel de desarrollo sostenido. Colombia aún no ha logrado concretar una estrategia clara para combatir el deterioro de la educación. Cada día gastamos más, pero obtenemos pocos resultados. Esto ha hecho que los padres, los maestros y los estudiantes estén insatisfechos.



Por todas estas razones en la segunda ronda de discusiones sobre los temas críticos para el futuro del país, Dinero ha querido indagar sobre la educación.



Nuestra pregunta a los candidatos es la siguiente:



¿Qué estrategia concreta plantea usted para mejorar no sólo la calidad, sino también para garantizar una mayor cobertura de la educación?



Harold Bedoya




Con el fin de reducir la desigualdad, es necesario hacer énfasis en la aplicación del mandato constitucional, artículo 67, que estipula que la educación tiene una "Función Social".



El gobierno debe ofrecerles a todos los niños del país, desde el momento en que inician su actividad escolar, la oportunidad de ingresar a centros de educación con una enseñanza integral, de alta calidad, sin que haya diferencia entre el currículum de los colegios privados y los públicos.



Es necesario encauzar los contenidos a la satisfacción de los requerimientos de la Nación, para capacitar al alumno en destrezas, para formar parte de la vida productiva de Colombia y contar con fundamentos sólidos para escoger la profesión, para desarrollar su personalidad y la Patria.



Quiero fortalecer la educación pública, proporcionarle todas las herramientas con las cuales debe contar, en lo que respecta a programas, medios educativos y físicos y en especial buscar una mayor atención para los docentes. El Estado colombiano, al contar con una magnífica educación pública al alcance económico, territorial y social de los escolares, eliminará un gran número de los males que acosan el sistema educativo del país, que primordialmente debe estar regentado por el Estado, con la educación oficial y en casos excepcionales promovido por el sector privado.



Antanas Mockus



1. Reducción del gran rezago en matemáticas y ciencias. El adolescente colombiano de 8º grado tiene cuatro años de rezago en matemáticas y ciencias naturales.



2. Difusión de innovaciones. Cada institución debe corregir los retrasos más críticos a la luz de su Proyecto Educativo Institucional. Los municipios podrán celebrar con las instituciones un pacto por calidad y eficiencia.



3. Definición nítida de competencias y recursos.



4. Los municipios asignarían una parte de sus recursos de inversión en educación a las instituciones educativas. Estas serán manejadas por el gobierno escolar.



5. Corrección de las grandes diferencias en el situado por alumno. Habrá acción positiva a favor de estudiantes, cuyo capital cultural familiar es más débil.



6. Optimización de la asignación de recursos para capacitar maestros.



7. Impulso de la ampliación de cobertura contratando con instituciones privadas.



8. Búsqueda de procesos educativos más placenteros, menos agobiantes, para profesores y estudiantes. Que enseñen a asumir la responsabilidad por las consecuencias. Asimilar así las dos grandes mutaciones culturales de nuestra época: el hedonismo y el pragmatismo.



9. Comprensión de cómo la representación gráfica y la escritura multiplican la fuerza de la discusión racional y amplían las posibilidades de una acción deliberadamente construida y evaluada previamente en sus implicaciones (clave para la civilidad, la productividad, la calidad, el cambio institucional y la planeación).



10. Instituciones y empresas también forman P y G pedagógico.



Andrés Pastrana



En la campaña de 1994 propuse hacer de la educación la prioridad número uno de mi gobierno, convencido, como lo estoy hoy, de que la educación es el motor de una sociedad más igualitaria y próspera.



Todavía es posible hacer realidad la cobertura total en un período de seis años, siempre y cuando no se siga porfiando en aplicar un modelo de educación centralista y uniforme, que no consulta la diversidad socio económica de las distintas regiones. Es urgente que se permitan estructuras educativas nuevas y diversas que integren los esfuerzos públicos con los privados, para que se acomoden mejor a la realidad social de Colombia.



Deben explorarse nuevas fuentes de financiación local mediante el logro de un mayor compromiso de la sociedad con esta obligación colectiva.



No toleraremos la mala calidad en la educación. Daremos incentivos a los proyectos público-privados para que se nutran el uno al otro. A los buenos colegios se les darán incentivos para que reciban más estudiantes y también para que transmitan su conocimiento a los planteles con problemas, creando así núcleos de acción educativa para atacar los bajos estándares.



Noemí Sanín



Para ampliar la cobertura y mejorar la calidad de la educación, propongo cuatro estrategias.



1. Crear un seguro educativo para garantizar que todos los que quieran la educación básica puedan hacerlo. Incrementaré los recursos públicos del 4 al 6% del PIB, reorientando 6 puntos de los actuales impuestos sobre la nómina.



Pero también asignaré mejor los recursos. Cada familia colombiana podrá contar anualmente con un millón de pesos para que sus hijos estudien en los colegios de la mejor calidad. Los recursos públicos se asignarán por niño que estudie y aprenda, y no con los actuales vicios burocráticos.



2. Crearé una UPAC para la educación superior. Desarrollaré mecanismos crediticios a 15 años para que todos los colombianos puedan ir a la universidad, pública o privada, en Colombia o en el exterior.



3. Autonomía Escolar. El eje de la educación no puede estar ni en el Ministerio ni en las Secretarías: es la Escuela, hacia donde debe virar la descentralización. Una escuela que tenga en su rector a un gerente y guía pedagógico, con mucha autonomía para tomar decisiones. Con la autonomía y flexibilidad para desaparecer las innecesarias e injustas diferencias entre lo público y lo privado. Y que tenga en las asociaciones de padres y de estudiantes su mayor fuente de autoridad y desarrollo.



4. Haré una revolución pedagógica. Los niños nunca aprenderán si los maestros no tienen qué ni cómo enseñar. Los viejos métodos serán reemplazados por otros más participativos, con mayor investigación-acción y con mayor apoyo en los computadores y las telecomunicaciones.



Horacio Serpa



No hay estrategia sobre educación que tenga éxito, si el conjunto de las políticas públicas no va orientado firmemente hacia la consolidación de las comunidades como agentes directos de su propia existencia. Sólo en el marco de un gran empujón por la promoción social y cultural de la ciudadanía lograremos sacar la educación de la mediocridad en la que se encuentra.



Mis estrategias no son simplemente gerenciales. Seguir actuando sobre lo educativo, sin referencias concretas a lo cultural y a lo ciudadano, sería como un perro mordiéndose la cola.



En las áreas rurales más empobrecidas y azotadas por la violencia, el problema es principalmente de acceso: los niños no pueden asistir a la escuela porque la miseria de sus familias no los deja. La solución de más corto plazo: arreciar el ataque a la pobreza en esas zonas, impulsando todo lo bueno que tiene la Red de Solidaridad Social.



Para enfrentar adecuadamente los problemas de la cobertura y la calidad, hay que resolver el asunto institucional. La distribución de recursos forma un gran enredo con la distribución de competencias y responsabilidades entre los diferentes niveles de la administración. Yo favorezco la municipalización total de la comunidad educativa, para que los gobiernos sepan a qué atenerse y, en especial, para que sean los padres de familia los encargados de dirigir y controlar el manejo del plantel físico y de los recursos financieros, en coordinación con el personal docente.



Alfonso Valdivieso



Mucho apoyo a los docentes y estímulos a las escuelas que mejor lo hagan. El sistema educativo es el instrumento clave para construir una sociedad desarrollada, con principios, con confianza en sí misma y con oportunidades para cada uno de los colombianos. Por esto vamos a:



1. Dar relevancia definitiva a la educación dentro de la política social.



2. Crear el Consejo Nacional de Educación para controlar las políticas educativas.



3. Elevar las exigencias de la carrera de Educación e implementar estímulos directos, como becas y créditos, a sus mejores estudiantes.



4. Dar a los educadores facilidades para continuar su formación.



5. Premiar a los docentes de las cien escuelas públicas con mayor mejoramiento académico.



6. Apoyar toda campaña que fomente los valores de honestidad, tolerancia y solidaridad entre los ciudadanos.



7. Imponer correctivos a los cien colegios con los alumnos más infractores a la ley y a aquellos con mayores faltas contra la mujer y la familia.



8. Aumentar la autonomía de la escuela pública, ampliando la participación de la comunidad, para que defina sus necesidades, vigile de cerca los recursos y el comportamiento de los docentes.



9. Realizar evaluaciones periódicas de los colegios y difundirlas ampliamente para que los padres de familia, los empleadores y los alumnos escojan mejor.



10. Atender a los quinientos colegios con peor desempeño académico.



11. Apoyar sistemas de educación a distancia y de formación específica al campesino.



12. Ajustar los criterios para asignar las transferencias a las regiones al número de estudiantes capacitados.
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