Una casa de paz

| 9/15/2000 12:00:00 AM

Una casa de paz

Premio Solidaridad Corporación Cultural Nuestra Gente Dirigido por Jorge Blandón y Gisela Echavarría, Medellín

"Andábamos pensando en no morirnos, en vivir, en construir con los otros, éramos hombres y mujeres que queríamos apostarle a la cultura", con estas palabras Jorge Blandón recuerda cómo nació la Corporación Nuestra Gente en la Comuna Nororiental de Medellín.

La Corporación fue la respuesta al problema de violencia de la ciudad donde las oportunidades para los jóvenes eran pocas, y en el arte había una oportunidad para el desarrollo social.



El grupo, liderado por Blandón y Gisela Echavarría, todos residentes de la comuna, creó un lugar de vida y de paz. Abrieron talleres de actuación en una casa que alquilaron en el barrio, la dotaron con algunos libros que tenían y una mesa vieja. "Era el juego del teatro, una utopía que se podía hacer realidad con el esfuerzo de todos", recuerda Blandón.



Hoy, la corporación forma artistas para la vida, buenos ciudadanos, que se construyen desde el arte... ya son cerca de 10.000 los tocados por la experiencia.



Un día en Nuestra Gente arranca a las 6 a.m. con el ensayo de las obras de teatro en las que estén trabajando. Desayunan, comparten visiones y por la tarde hay clase de música y teatro para los niños, jóvenes y hasta ancianos que asisten a la corporación diariamente. Además de arte, tienen invitados con charlas sobre prevención de drogadicción, sexualidad, sociología...



Esta casa, que paradójicamente en los años 50 era un burdel, hoy es una zona de paz en uno de los lugares más violentos de Medellín y una universidad de ciudadanos íntegros. Un lugar donde las pandillas cierran con éxito sus diálogos de paz, un ejemplo de convivencia para el país.
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