| 7/20/2006 12:00:00 AM

Tarea pendiente

A pesar de que el texto final del TLC ya fue acordado, Colombia se puede quedar un tiempo sin preferencias arancelarias para entrar a Estados Unidos. El gobierno insiste en apurar la firma del acuerdo, mientras los exportadores piden una extensión del ATPDEA.

El texto final del Tratado de Libre Comercio quedó definido durante la primera semana de este mes. Aun así, una nube de dudas planea sobre el sector exportador nacional. El cronograma para la aprobación del Tratado tanto en Washington como en Bogotá está en medio de un huracán. El 31 de diciembre de este año, Colombia se queda sin el sistema de preferencias arancelarias ATPDEA y, si las previsiones son correctas, el TLC todavía estaría en fase de trámite. Las exportaciones colombianas se podrían ver duramente golpeadas. "Sin TLC y sin ATPDEA, no podríamos competir y luego sería muy complicado volver a ganar el mercado perdido", sentencia Javier Díaz, presidente de Analdex. El interrogante, sin embargo, es si el gobierno colombiano debería estar impulsando una extensión del ATPDEA o solicitar la inclusión de una cláusula de retroactividad en el TLC. El gobierno se ha inclinado por la segunda opción mientras el sector privado, con Analdex como portavoz, parece preferir que el ATPDEA se alargue.

En el Congreso estadounidense ya hay un proyecto de ley que propone una ampliación de 12 meses hasta diciembre de 2007 del ATPDEA. El proyecto incluye a Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Las complicadas relaciones diplomáticas entre Bolivia y Estados Unidos y el congelamiento de las negociaciones comerciales entre Ecuador y Washington dejarían únicamente a Perú y Colombia como candidatos. El proyecto no se refiere exclusivamente al ATPDEA. Este figura como parte de otros dos programas de preferencias comerciales internacionales que tiene Estados Unidos, al margen de sus tratados de libre comercio: el Sistema Generalizado de Preferencias (del cual incluso se benefician Argentina y Brasil) y la ley de Oportunidades y Desarrollo de África.

¿Prórroga?
El proyecto de ley plantea la extensión del ATPDEA por un año más ante "la incertidumbre" de que los tratados de libre comercio (TLC) con los países andinos pudieran entrar en vigencia antes del vencimiento de las preferencias dentro de 6 meses. En la práctica, solo Perú ha firmado un TLC con Estados Unidos hasta ahora. Este proyecto apenas se encuentra en fase de trámite y no ha encontrado apoyo ni en el Congreso estadounidense ni en el gobierno colombiano. Los que parecen más interesados son Ecuador y Bolivia. Estos dos países, en caso de perder el ATPDEA, cerrarían fuentes de producción que representan unos US$1.000 millones en exportaciones para el primero, y otros US$300 millones para el segundo. Para intentar esquivar ese golpe, Álvaro Uribe fue comisionado en junio por los presidentes de Perú, Ecuador y Bolivia como mensajero para la renovación del ATPDEA. Uribe dijo que entregó la petición al presidente George W. Bush en la Casa Blanca, pero que él la recibió sin darle muchas expectativas.

El gobierno de Uribe, sin embargo, parece apostarle todas sus fichas a la entrada en vigencia del TLC antes de la fecha de caducidad del ATPDEA o de la inclusión de una cláusula de retroactividad en el Tratado. Esta cláusula permitiría que las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos disfruten los beneficios del TLC incluso antes de que entre en vigencia. Esta cláusula, sin embargo, no está en el Tratado actual. La estrategia del gobierno es más bien apurar la entrada en vigencia del TLC.

Andrés Pastrana, embajador de Colombia en Washington, ha asegurado que el Congreso estadounidense no mira con buenos ojos la posibilidad de prolongar las preferencias arancelarias otorgadas a los países andinos. "El Congreso (estadounidense) sostiene que en lugar de preferencias arancelarias que son transitorias se deben buscar mecanismos permanentes" como los Tratados de Libre Comercio, señaló Pastrana la semana anterior cuando visitaba Cartagena y todavía ejercía como embajador en Washington. Pastrana señaló que "el interés del presidente Uribe es que lleguemos a un texto justo y equitativo para el país" y afirmó que lo mejor sería que ese texto estuviese listo antes de octubre, pues consideró que de lo contrario se "complicarían las condiciones para su aprobación" en el Congreso de Estados Unidos.

La salida de Pastrana por la crisis diplomática generada por el nombramiento del ex presidente Ernesto Samper como embajador en Francia, sin embargo, supone un golpe para el cabildeo que tiene que realizar el gobierno en los pasillos de Washington para asegurar una rápida aprobación del acuerdo. Pastrana conocía perfectamente los entramados del Congreso estadounidense y su nombre abría puertas. La llegada a ese cargo de Carolina Barco, antigua ministra de Relaciones Exteriores, le da al gobierno colombiano mayor fuerza en sus relaciones con el ejecutivo estadounidense, pero no tiene la misma fuerza en sus relaciones con el Congreso.

Los exportadores, por su parte, prefieren una extensión del ATPDEA a una cláusula de retroactividad en el TLC. La principal razón es que los costos para las empresas pueden golpear sus cuentas financieras ya que las empresas exportadoras tendrían que pagar aranceles y luego ese dinero sería reembolsado por parte del gobierno estadounidense. A pesar de que el TLC parece que está arreglado, el reto ahora es asegurar que los exportadores no se verán afectados por la transición del ATPDEA al TLC.
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