" La libertad de prensa no solo hace que los abusos de poder del gobierno sean menos probables, sino que aumenta la probabilidad de darle servicios a la gente. " Joseph Stiglitz, autor de un capítulo del libro.

| 11/15/2002 12:00:00 AM

Prensa y desarrollo

La libertad de prensa puede ayudar a que los países alcancen un mayor desarrollo económico, concluye un nuevo libro del Banco Mundial.

"La libre expresión y la libertad de prensa no solo disminuyen la probabilidad de abusos por parte de los poderes del gobierno, sino que también aumentan la posibilidad de que se satisfagan las necesidades sociales básicas de los pueblos". Así, el economista Joseph Stiglitz le da valor a uno de los principales activos de las sociedades: la libertad de prensa y su influencia en el desarrollo de los pueblos.



Para nadie es un secreto que el papel que cumplen los medios en el mundo, como fiscalizadores y veedores de los procesos de construcción de las sociedades, es vital. Pero, además, por su labor dentro del tejido social, pueden convertirse en una herramienta fundamental en el crecimiento económico y social de cada país.



El Banco Mundial acaba de publicar el libro The Right to Tell - The Role of Mass Media in Economic Development, que consta de 19 capítulos redactados por una gran variedad de autores, entre los que se incluye el ganador del Premio Nobel y ex economista principal del Banco Mundial Joseph Stiglitz; el autor de Irrational Exuberance, Robert Schiller; y el novelista y Premio Nobel (y periodista en sus años de juventud) Gabriel García Márquez. También incluye a algunos escritores del mundo en desarrollo que describen los desafíos que enfrentan los medios de información en países específicos, entre otros, los de la antigua Unión Soviética, Tailandia, Bangladesh, Egipto y Zimbabwe, y que ilustran el potencial de estos medios para ser un elemento catalizador del cambio y el crecimiento.



De acuerdo con la publicación, la eficacia de los periódicos, la radio y la televisión en fomentar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida depende de su independencia, calidad y capacidad de llegar a un público muy amplio.



Los medios libres e independientes pueden sacar a la luz casos de corrupción en el sector empresarial y en el gobierno, servir como voz a las personas y los ciudadanos, y ayudar a generar consensos públicos para impulsar cambios necesarios.



Pero también deben ayudar a un mejor funcionamiento de los mercados al entregar información económica confiable de los sectores público y privado, "desde el comercio de verduras de pequeño tamaño en Indonesia y Ghana, hasta los mercados de capital y divisas mundiales de Londres y Nueva York", dice la publicación.



Sin embargo, para los medios, dependiendo del marco en que se muevan, es necesario avanzar en muchos temas, como un marco legal que asegure que los periodistas puedan informar los hechos sin mordazas en los países en desarrollo y sin amenazas en los países más convulsionados.



Roumeen Islam, la editora del libro y directora del Instituto del Banco Mundial, explica en el primer capítulo que "el principal problema que deben resolver las autoridades es qué tipos de medidas adoptar para establecer y mantener medios de información libres e independientes, que sean capaces de promover un mejor desempeño de la economía. Estas medidas interesan por igual a todos los países, tanto a los ricos como a los pobres".



Los gobiernos pueden ampliar el alcance de los medios, declara Islam, si mejoran la competencia, reducen las restricciones para el ingreso de nuevos medios de información, establecen un marco regulador equilibrado e incentivan y participan en formas novedosas de llegar a las personas.



El libro presenta datos acerca del desempeño y las regulaciones de los medios de información en países de todo el mundo y se destacan los tipos de políticas públicas y condiciones económicas que podrían obstaculizar o mejorar el lugar que ellos ocupan en respaldar el desarrollo económico en los países pobres. Los colaboradores analizan la función de los medios de información como fiscalizadores de los gobiernos y del sector empresarial, su poder para influir en los mercados, su utilidad en transmitir nuevas ideas e información y su capacidad para convertirse en la voz de los pobres. También abordan el daño potencial de una prensa poco ética e irresponsable, y el impacto de leyes y otras políticas que impiden el buen funcionamiento de una prensa libre.



En su artículo, el ganador del Premio Nobel Stiglitz aboga por la transparencia del gobierno y afirma que los medios de información son fundamentales para promover una buena gobernabilidad. "Al mejorar la información y las normas que rigen su divulgación, se puede reducir la envergadura de estos abusos tanto en los procesos políticos como en los mercados. Muchas de las decisiones tomadas en el escenario político tienen consecuencias económicas. Además, una información de mejor calidad y más oportuna es la base para mejorar la asignación de los recursos y hacerla más eficiente", dice Stiglitz.



Timothy Carrington y Mark Nelson, ex periodistas de Wall Street Journal, explican que hay cada vez mayor conciencia de que los medios de información de los países pobres son un "bien para el desarrollo" capaz de contribuir a mejorar la responsabilidad de un gobierno por su gestión y crear mercados más eficientes y sociedades mejor informadas.



No obstante, Carrington y Nelson señalan que los medios son esencialmente un negocio y que su supervivencia depende de ambientes económicos a menudo inestables, en especial en países pobres que no tienen la publicidad necesaria para financiarlos.



En el campo empresarial, los medios pueden complementar leyes nacionales sobre gestión empresarial, pues entregan información al público y exigen a las empresas que mejoren su comportamiento. Según Alexander Dyck, del Harvard Business School, y Luigi Zingales, de la Universidad de Chicago, los medios cumplen una función importante en modelar el comportamiento de las empresas al impulsar a los políticos para que actúen, solicitar a los accionistas que analicen a fondo la actuación de los directores y afectar la reputación del personal directivo y miembros de la junta directiva ante la sociedad.



Sin duda, este libro contribuye a descifrar el papel positivo que juega la libertad de prensa, independiente y fuerte en el desarrollo económico y social de los países en desarrollo. El aporte que realiza es valioso para un país tan convulsionado como Colombia, donde los actores armados y la corrupción han afectado las decisiones gubernamentales y les han quitado transparencia a los procesos.



El papel de la prensa libre es fundamental, ya que ayuda a comprender en su integridad los fenómenos económicos y sociales, al crear el espacio para el seguimiento y la generación de alertas necesarias para preservar la democracia en todos los países.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.