| 12/7/2006 12:00:00 AM

Prender la inversión

De aquí a 2015, el país necesita cerca de 2.000 megavatios para cubrir su demanda de energía. El gobierno estudia mecanismos para garantizar la inversión en ese sector.

El pasado 11 de noviembre, en el consejo comunitario de Zipaquirá, el presidente Álvaro Uribe lanzó una propuesta: que se revisen los límites regulatorios para las empresas de generación eléctrica de tal manera que los jugadores de este sector puedan tener más del 25% que permite la ley.

La intención del Presidente es incentivar la construcción de plantas térmicas y centrales hidroeléctricas que le permitan al país enfrentar la demanda interna y las posibilidades de servir con excedentes a otros mercados que tienen dificultades con los costos de generación. Según la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, para 2010 y 2011, ya hay 6 proyectos que representan cerca de 871 megavatios. "Faltarían proyectos por unos 150 megavatios que están por definir", explica Manuel Fernando Maiguashca, viceministro de Minas y Energía. Para 2015, las necesidades superan los 2.000 megavatios, contabilizados los 871 de los proyectos que ya se están adelantando. Así, el país requeriría inversiones de entre US$1.200 millones y US$1.600 millones para los próximos años.

Pero la propuesta del presidente Uribe tiene reparos entre algunos analistas y empresarios. Para Bernardo Naranjo, presidente de Epsa, "el negocio de generación en Colombia es de libre mercado y como tal es necesario que las fuerzas del mercado lo regulen, y se regulan cuando hay competencia y la competencia se da cuando hay muchos agentes. Creo inconveniente liberarlo".

El estudio del planteamiento presidencial está hoy en manos de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, y de la Superintendencia de Servicios Públicos, cuyo pronunciamiento se dará en los próximos días, según confirmó Camilo Quintero, director de la CREG, para quien hay que cuidar el mercado. "La idea es que en una actividad en la que cabe la competencia, no se establezcan medidas que en el futuro terminen siendo barreras de entrada para agentes nuevos", dice Quintero.

Por su parte, para el Viceministro de Minas, la idea no es abrir los límites regulatorios para cualquier tipo de crecimiento. "El análisis va en el sentido de que se puedan abrir estos límites solo para proyectos nuevos", señala Maiguashca.

El sistema de generación de energía en Colombia opera así: las plantas de generación llevan su energía a la bolsa eléctrica y allí, dependiendo de la demanda y la disponibilidad, se despacha la energía hacia el mercado interno y otros destinos como Ecuador. Este es el mercado hora a hora, spot, y el otro mecanismo es el de los contratos bilaterales entre generadores y distribuidores.

Las iniciativas recientes

Mientras el análisis de la propuesta presidencial se da, hay dos mecanismos que se vienen estudiando desde el punto de vista regulatorio para incentivar la inversión.

El primero es el cargo por confiabilidad que se consagró en la resolución 071 de octubre pasado. ¿En qué consiste? La expansión en generación demora años. La idea es contar con un colchón de seguridad que esté listo para cuando se requiera. El instrumento busca que, bajo un esquema de subastas, las empresas puedan anticiparse a las necesidades del mercado, en al menos 3 años.

"Este cargo les permite a las generadoras invertir y contar con ingresos suficientes para que los proyectos tengan cierre financiero, en la medida en que el nuevo cargo establece la venta de energía en firme con subastas. Este cargo cambió la filosofía en el negocio. Antes se fijaba una remuneración por US$5,25 por kilovatio/mes y todos la pagábamos en la tarifa. Ahora ya no está por resolución y el mercado se va a encargar de establecer ese valor de la energía", explica Carlos Flórez, director de la UPME.

Para Naranjo, de Epsa, la iniciativa tiene dos ópticas. "Por un lado, consideramos que el cargo por confiabilidad que se ha reglamentado no está remunerando en una forma adecuada la capacidad de generación de algunos hidráulicos, entre ellos nosotros. Pero, por otro, es necesario aceptar que la nueva estructura del cargo es una señal que puede inducir a la inversión, específicamente inversión térmica en carbón porque se busca que la tecnología que amplíe el país sea una que le dé más confiabilidad al sistema", explica.

En el caso del carbón, estos proyectos serían los de mayor impacto en el corto plazo, "y ese sería el combustible más firme que tenemos para ese plazo", señala Maiguashca.

Por su parte, para Emgesa, esta es una resolución novedosa porque incluye el mecanismo de subastas que no es tan habitual en otras regulaciones. "Un tema muy positivo es que en la resolución original el pago para la nueva potencia era de 10 años y ahora se amplía para 20. Contar con un ingreso de potencia en ese período motiva a hacer una inversión", explica Lucio Rubio, presidente de Emgesa. De hecho, la empresa tiene una cartera de proyectos que superan los 800 megavatios. "De acuerdo con el nuevo esquema de subastas, tendremos que ver en qué momento colocamos cada una de estas alternativas. Muy posiblemente hasta 2010, hay suficiente oferta para cubrir la demanda. Los plazos interesantes son hasta 2012 y 2015. En esos años estamos viendo la posibilidad de ejecutar un proyecto térmico y otro hidráulico", dice Rubio.

El otro modelo tiene relación con una iniciativa que aún no se ha oficializado. Se trata del Mercado Organizado Regulado, MOR, una iniciativa que busca condiciones estandarizadas en garantías, cantidades y términos. "Allí habrá una pérdida de identidad de quienes transan y se generarán unas ofertas y unas demandas para formar un precio único, que se le trasladaría al usuario, con la característica que no sería hora a hora, sino a un período determinado que podrían ser 2 ó 3 años", explica Quintero, de la CREG. Por su parte, para el viceministro, hay una brecha de precios entre el mercado regulado y el no regulado y eso se da porque el vendedor le asigna mayor riesgo al mercado regulado. "Y pensamos que eso no debería ser así. En un mercado eficiente, un mismo producto debería tener un mismo precio", explica Maiguashca.

Frente a este instrumento, operadores como Epsa y Emgesa han manifestado su preocupación por el tema de las garantías. Tanto Naranjo, como Rubio, coinciden en que tiene que haber un esquema de garantías muy fuerte, que garantice el cumplimiento de los compromisos.

Por ahora, la gran apuesta está hacia el primer semestre del año entrante cuando se haga la primera subasta para 2010, utilizando el cargo por confiabilidad. El éxito se va a medir allí y será el termómetro para medir el impacto del mecanismo. Si es suficiente con esta medida o tendrá que complementarse con otras para que no ronde el fantasma de un apagón en el mediano plazo.
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