Consuelo Caldas, DIAN.

| 2/21/2003 12:00:00 AM

Precios de transferencia

La reforma tributaria introdujo en el país esta práctica que tendrá un gran impacto sobre la planeación empresarial. Hay polémica acerca de algunos puntos.

Un tema novedoso en el país, tanto en términos conceptuales como prácticos, es el de los precios de transferencia. Este instrumento combate el fraude y la evasión al hacer más transparentes las operaciones de compra o cesión de bienes y servicios entre empresas económicamente vinculadas (capital, control y dirección).

La reforma tributaria de diciembre pasado incluyó un capítulo entero sobre el tema y el mecanismo comenzará a ser tenido en cuenta por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) para las empresas contribuyentes del impuesto a la renta a partir del año gravable 2004.

El sector privado comienza a dimensionar el impacto que tendrá la norma. Pedro Sarmiento, de Deloitte & Touche, afirma que "este es el tema más gordo de la reforma tributaria y tendrá un impacto muy superior al del IVA sobre los flujos de impuestos que pagan las empresas". Por tanto, en algunas firmas, la planeación de las inversiones y la operación misma de las empresas tendrán que pasar por cambios probablemente muy drásticos. La nueva legislación no está exenta de críticas pues incrementa los costos de administración de muchas compañías.

En este primer semestre del año, la DIAN está trabajando en la reglamentación de la normativa, en particular en el diseño de unos acuerdos anticipados de precios en los cuales podrán entrar las empresas con la DIAN.



Empresas globales

La idea básica del nuevo instrumento es monitorear que las operaciones de venta o cesión del uso de todo tipo de bienes y servicios tanto en el mercado nacional como internacional, entre empresas vinculadas económicamente se hagan a precios de mercado para combatir la evasión y el fraude tributario. El fisco nacional puede verse lesionado por un traslado artificial de utilidades de empresas en nuestro país a filiales en otras naciones que tengan menores tasas impositivas. Considerando que Colombia tiene una de las tasas de renta más elevadas de la región, este evento es bastante probable.

La introducción de los precios de transferencia en Colombia es importante en la medida en que moderniza nuestra legislación tributaria y la lleva a estándares internacionales. La práctica es común en los países de la OCDE para transacciones internacionales de las firmas y, en la última década, Argentina, Brasil, Chile, México, Perú y Venezuela desarrollaron reglas de control a los precios de transferencia.

Los precios de transferencia, en últimas, reconocen que en un entorno cada vez más globalizado se requiere la aplicación de ciertas reglas fiscales para gravar a las multinacionales. De esta manera, se asegura que los tributos sí lleguen a las arcas de cada una de las administraciones tributarias donde operan las empresas y sus filiales. Según cifras de la OCDE, las multinacionales responden por más del 60% de las transacciones en el comercio mundial y cerca de 1.000 multinacionales son dueñas de un 20% de los activos mundiales. Además, cerca de un 80% de los pagos por regalías y derechos corresponden a operaciones entre empresas de las multinacionales. Los precios de transferencia son un tema tributario que responde a una realidad global.



Los impactos en Colombia

Las implicaciones de esta nueva práctica en nuestro país son de largo alcance. Un primer impacto que merece destacarse tiene relación con la probabilidad de que varíe la rentabilidad de las multinacionales en Colombia.

Las multinacionales ahora tendrán que volver a mirar la planeación de sus inversiones e incluso replantear su operación en general para determinar cómo distribuir sus utilidades en sus transacciones intragrupo a la luz de esta nueva legislación. Para acatar la normativa, las empresas deben cumplir el principio de asimilación de empresas independientes, o arm's length principle. Este principio es la base de los precios de transferencia e implica que las relaciones comerciales y financieras entre empresas vinculadas económicamente deben ser similares a las de dos compañías que teniendo relaciones económicas y financieras, carecen de un vínculo económico. En otras palabras, que las transacciones entre filiales se hagan a precios de mercado.

En Colombia, ciertas multinacionales, como algunas farmacéuticas, han reportado por muchos años consecutivos pérdidas operacionales. Por tanto, cabe esperar que las utilidades de algunas empresas que operan en el país sufran importantes modificaciones en el futuro.

Muchas multinacionales, como IBM o Wyatt, ya cuentan con políticas de precios de transferencia para su operación global. Se trata de una política de buen gobierno corporativo, ya que refuerza la transparencia y la necesidad de declarar todas las transacciones a precios de mercado ante las autoridades tributarias en cada país donde operan. Algunas multinacionales colombianas, como Carvajal y Bavaria, también tienen políticas de precios de transferencia pues operan en países que ya las han implementado.

Es muy probable que los precios de transferencia impliquen un aumento en los costos de administración de las empresas. En la medida en que "la carga de la prueba de precios de transferencia recae sobre las empresas, habrá grandes dificultades prácticas. Las empresas tendrán que recolectar la información sobre transacciones comparables a las que realizan, lo cual es complicado. Por tanto, seguramente tendrán que adquirir bases de datos complejas y costosas para sustentar los precios de sus transacciones de bienes y servicios. Así, sus costos administrativos aumentarán", comentó a Dinero el abogado tributarista Mario Posada.

Por último, el gobierno espera un aumento en el recaudo del impuesto a la renta. Pero la evidencia internacional sobre el impacto fiscal en el momento en que se introduce la legislación sobre precios de transferencia es mixta. En el caso mexicano, el recaudo aumentó cerca de un 30% en 2000. Pero en la práctica es difícil saber si obedeció a los precios de transferencia o a otras causas, como un renovado ritmo de actividad empresarial.



Una polémica

Si bien los precios de transferencia normalmente son tema de transacciones internacionales, el gobierno colombiano decidió incluir también las transacciones entre compañías nacionales vinculadas. El debate es hoy muy intenso alrededor de este tema entre los expertos y la DIAN. Según Andrés Parra, de Deloitte & Touche, "no creemos que sea técnico aplicar la norma de precios de transferencia a transacciones nacionales, pues otros mecanismos permiten a las autoridades controlar las transacciones entre compañías vinculadas". La aplicación de los precios de transferencia en la gran mayoría de los países se refiere únicamente a las transacciones internacionales de empresas vinculadas.

Lo que sí está claro es que los precios de transferencia fueron ideados para que las empresas multinacionales, en un entorno crecientemente globalizado, tributen lo justo en cada país. Colombia comienza a modernizarse en este tema y la forma en que quede reglamentada la norma en los próximos meses sin lugar a dudas será crucial para el sector privado colombiano.
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