"Por todo Colombia hay calidad empresarial"

| 3/29/2001 12:00:00 AM

"Por todo Colombia hay calidad empresarial"

Anne Patterson, embajadora de Estados Unidos, está convencida de que Colombia ofrece grandes oportunidades de negocios para las empresas de su país. Entrevista exclusiva para Dinero.

Anne Patterson va al grano. Ante su exquisita cortesía sureña y su sedante tono de voz, sería fácil olvidar que se trata de la embajadora de Estados Unidos en Colombia, una persona cuya responsabilidad durante 24 horas del día es manejar poder. Sin embargo, la precisión con la que expresa sus ideas y la clarísima voluntad que está detrás de ellas hacen que sea imposible confundirla. La embajadora Patterson es una veterana de la diplomacia, fue embajadora en El Salvador y ahora representa los intereses de Estados Unidos en Colombia, uno de los puntos más conflictivos del planeta. Es difícil imaginar a otra persona más indicada para el cargo en esta coyuntura. A su singular mezcla de encanto personal, experiencia y tenacidad, la señora Patterson añade un particular optimismo sobre las posibilidades y oportunidades que ofrece Colombia para las empresas de su país.

Dinero habló con Patterson sobre las perspectivas de las relaciones económicas entre Colombia y Estados Unidos. Ante el nuevo impulso que recibe la integración hemisférica bajo la administración Bush, para Colombia se abre un abanico de oportunidades, aun en medio de su conflicto interno.



¿Cómo ve usted las perspectivas para los negocios en Colombia, en medio de su conflicto armado?



Las situaciones de Colombia y El Salvador, donde fui embajadora de mi país, guardan un paralelo. Salvador estaba haciendo todo bien, pero la inversión no llegaba. Estaba sufriendo una especie de "guayabo" de posguerra. Finalmente, la situación comenzó a mejorar. Ahora, por supuesto, el terremoto volvió a causar un retroceso, pero ese fue un fenómeno impredecible. Colombia tiene un problema de imagen. Los empresarios de Estados Unidos se sorprenden cuando uno les muestra los hechos.



¿Cómo reaccionan los empresarios de Estados Unidos frente a estos resultados?



Muy bien. Al final, este es un mercado de un potencial enorme hacia adelante. ¡Son 40 millones de personas! Aquí cabe también la comparación con El Salvador. Las compañías tienen mucho para ganar, pues los consumidores son leales con las compañías que se quedaron durante la guerra.



¿Cómo ve las perspectivas de la integración hemisférica?



Hoy, son abiertamente estimulantes. La meta es terminar las negociaciones del Alca para el año 2003. Este propósito fue reafirmado por el presidente Bush al presidente Pastrana en su reciente visita a Washington.



¿Esa aceleración del cronograma es verosímil? ¿Cree que ocurrirá?



Estados Unidos, la economía más grande del hemisferio, está lista para arrancar. Claro que sí va a ocurrir. Es una oportunidad demasiado buena para los países latinos como para desaprovecharla.



¿Estados Unidos está dispuesto a hacer su apuesta en esta zona?



De hecho, los gobiernos de esas otras áreas del mundo ya están viendo con cierta preocupación la intensidad que están tomando las relaciones hemisféricas para Estados Unidos, pues ven una suma de cosas que están ocurriendo. Aparte de la integración comercial, ya están en marcha fenómenos tan importantes como la dolarización. El Salvador, Panamá y Ecuador han tomado esta decisión. Es posible que otros países lo hagan en el futuro. Visto desde la distancia, esta es una suma de tendencias que crean hechos.



¿Cómo ve a Colombia frente a otros actores en la integración?



El tema más sobresaliente, al que los colombianos deberían prestar atención, es si Venezuela debería ser incluida en el ATPA. En la actualidad, no lo está. En su momento, no entró, porque los países de la OPEP no podían tomar parte en estos beneficios. Yo no sé si esa prohibición tiene efecto todavía. El gobierno del presidente Hugo Chávez aún no tiene una posición oficial respecto al tema de Atpa.



¿Qué pasará con la autorización fast track?




Las condiciones son muy favorables. Es la primera vez en 40 años que hay Presidente, Senado y Cámara republicanos. Pero, por otro lado, hay un debate. Algunos opinan que el presidente de Estados Unidos no puede negociar acuerdos comerciales sin el fast track, porque ningún otro país negociaría un texto de acuerdo que luego puede ser reabierto por el Congreso. Pero el hecho es que estamos negociando un acuerdo bilateral con Chile sin contar con el fast track. Realmente, el fast track no es una obligación, sino una decisión táctica que depende de qué tan compleja y controvertida sea la negociación. La pregunta no es si es obligatorio, sino si vale la pena el esfuerzo para obtenerlo.



La violencia, el narcotráfico y el Plan Colombia preocupan mucho a los países vecinos. ¿Esto puede incidir en la negociación de los temas del Alca, que son económicos?



El temor de "contagio" entre los vecinos ha sido exagerado. La salida de colombianos por las fronteras, por ejemplo, ha sido prácticamente inexistente; solo se han visto pequeños movimientos de personas en Putumayo y Caquetá. Yo no esperaría que este tema y el de la negociación de Alca se mezclen. De nuevo, el factor más importante en este escenario sigue siendo Venezuela.



En esta negociación hemisférica, hay una meta para Colombia, la ampliación de las preferencias Atpa. ¿Habrá éxito en este propósito?



El Atpa es muy importante y el país lo necesita antes de diciembre. La lista de productos que se apruebe finalmente podría no ir tan lejos como se desea. Esperamos que incluya textiles y algunas confecciones hechas con tela de Estados Unidos. Las condiciones son buenas en cuanto a apoyo político, pero hay factores internos que pueden dilatar la aprobación, como el debate sobre el recorte de impuestos. Por ese motivo, las cosas podrían ocurrir más despacio de lo que se desea. Pero la cumbre presidencial de Quebec podría facilitar el proceso.



Los inversionistas de Estados Unidos son excesivamente cautelosos, mientras los europeos vienen y aprovechan oportunidades que ellos pasan de largo. ¿Qué opina de esto?



Es cierto, los inversionistas de Estados Unidos están acostumbrados a tener una economía doméstica grande y poderosa, y eso les hace ver el resto del mundo como algo muy riesgoso. Yo tengo una anécdota favorita sobre el riesgo en el extranjero. La generadora eléctrica AES tiene actividad en varios países. El presidente de esa empresa me contó que en toda su historia, solo dos gobiernos les han expropiado propiedades: en el Reino Unido y en la Florida. La moraleja es que hay que tomar riesgos y dejar atrás preocupaciones que la mayoría de las veces no tienen fundamento.



¿Qué impacto tendrá el enfriamiento de la economía de Estados Unidos sobre la inversión en Colombia?



Puede tener efectos positivos. Las tasas de interés en Estados Unidos están bajando y los rendimientos también. Los rendimientos de las inversiones en América Latina comienzan a verse más atractivos. Además, toda la publicidad acerca del interés de la administración Bush en el sur va a tener un efecto.



¿Qué impacto tiene el problema de la seguridad sobre la inversión en Colombia?



Es grande. No solo es la seguridad de los ejecutivos, sino la de sus familias, la propiedad de las empresas, el transporte, todo. Sobre esto, no hay nada qué hacer, solo saber que el costo de seguridad en Colombia es alto y hay que pagarlo. Vale la pena hacerlo, si al final el retorno de la inversión es alto. Por otro lado, a veces se magnifica este problema. Por ejemplo, si una empresa de Estados Unidos sale del país, todo el mundo supone que es por problemas de seguridad. Al mirar los casos uno por uno, lo más probable es que la causa sea un replanteamiento estratégico de la empresa.



El plan Compre en Colombia (Dinero No. 128) es un esfuerzo por fortalecer la relación comercial. ¿Qué más iniciativas hay en este frente?



Trabajamos permanentemente para traer gente al país y hacemos consejería individual con las empresas estadounidenses. Además, estamos trabajando para usar al máximo internet. Los compradores de Estados Unidos tienen miedo de venir a Colombia, pero podemos alcanzarlos por el contacto virtual. En Estados Unidos, la red buyusa.com, una iniciativa mundial con links de toda clase, presta consejería on line, tiene chat rooms y distribuye toda clase de información. Esos contactos, links y discusiones pueden servir para el comercio de doble vía.



¿Qué opina de las empresas y los empresarios colombianos?



Los colombianos tienen lo que se necesita como empresarios. A nosotros nos angustia ver que el gran bloqueo que enfrentan es la falta de capital. Vemos empresas excelentes, con excelentes administradores, que están en peligro y no consiguen un socio que les inyecte capital a cambio del 20% o 30% de la propiedad. Hay señales de calidad empresarial por todas partes. Los diplomáticos estadounidenses nos sorprendemos al ver que la operación de las grandes empresas estadounidenses en Colombia la dirigen ciudadanos locales. Aquí tal vez se han acostumbrado a ver esto, pero no es nada común en el mundo. Vemos calidad por todas partes. Si colocamos un anuncio en busca de personal para la embajada, nos llega un torrente de hojas de vida de primer nivel, gente de una calidad extraordinaria. Estas cosas hacen que uno sienta angustia por este país.



¿Cómo se puede superar la escasez de capital?



Al final del día, el problema básico es la falta de confianza. Y la recuperación de la confianza comienza por los inversionistas locales. La plata que los colombianos han sacado del país tiene que comenzar a regresar y crear una oleada que traiga la plata de los extranjeros. Yo tengo fe en que ese proceso se va a dar y que, una vez comience, será más rápido de lo que todos creen. Espero estar en Colombia 3 años más y creo que, si eso ocurre, veré el resultado final. Tal como ocurrió en El Salvador, aquí va a haber un boom cuando la situación de orden público se revierta.
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