| 8/29/2008 12:00:00 AM

Por un puñado de dólares

Un nuevo impuesto que planea cobrar el Gobierno para aprovechar los altos precios que registra el petróleo, provoca tensiones con las compañías que exploran en el país.

A mediados de mayo, durante una conversación con el ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez Torres, el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, ACP, Alejandro Martínez, se enteró del interés que tenía el Gobierno colombiano en fijar un nuevo impuesto para aprovechar el boom de los elevados precios internacionales del petróleo, que ha generado ingresos extraordinarios a las empresas del sector.

Esta idea fue tomando fuerza al interior del Gobierno y el 15 de julio la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, publicó en su página de internet el nuevo formato para los contratos petroleros, que plantea este impuesto a través del cual el Estado busca aumentar su participación en los mayores beneficios que están dejando los altos precios internacionales del crudo.

El tema ha generado un enfrentamiento entre los intereses del Gobierno y los de las compañías petroleras, y ha puesto de relieve el enorme desafío que tienen las autoridades de garantizar una participación más equitativa en los abultados beneficios que hoy deja el negocio petrolero, sin espantar la inversión en el sector.

Nadie duda que habrá mayores impuestos para esta industria, pero la pregunta es qué nivel tendrán, respuesta que por ahora no se conoce porque solo a mediados de septiembre, una vez haya terminado el proceso de recolección de comentarios, el Gobierno tomará una decisión.

Las compañías petroleras reconocen que el escenario de mayores precios del crudo se convierte en un imán para nuevos impuestos, pero creen que los cálculos que dieron origen al modelo planteado por la ANH pueden restarle competitividad al país y desanimar la inversión. La ANH se defiende y asegura que su misión es estimular la exploración y garantizar que el Estado participe en las mayores ganancias, y el nuevo esquema garantiza estos dos objetivos.

Desde 2004, el Gobierno tiene en vigencia un impuesto de 30% si el precio del crudo supera los US$30. Lo nuevo que introduce la fórmula es el escalonamiento: se mantendría esta tarifa para el rango entre US$30 y US$60; cuando la cotización se ubique entre US$60 y US$ 90, se pagaría una tarifa de 35% acumulativa -es decir, sobre el precio que supere los US$30-. Si el valor del petróleo está por encima de US$90 y llega hasta US$120, se cobraría un porcentaje de 40% también acumulativo y por encima de US$150 la tarifa sería del 50% en el impuesto. Estos cobros se harán cuando la producción acumulada de crudos livianos supere los cinco millones de barriles.

Alejandro Martínez, presidente del gremio petrolero, explica que estos niveles resultan muy elevados y "golpean el desarrollo del sector y la competitividad del país para atraer inversión petrolera". Sin embargo, frente al hecho contundente de que ya es una decisión de Gobierno establecer nuevos gravámenes, el directivo espera que "los pongan sin que se afecte la competitividad del país".

Martínez se queja de que las modificaciones que se publicaron en internet no reflejan el resultado de las conversaciones adelantadas por el gremio petrolero con el Ministro de Minas, quien les había planteado una fórmula intermedia en la que los impuestos se aplicarían por escalas, y no acumulativos, y a partir de un precio de US$60.

También genera desazón entre las compañías petroleras el hecho de que la fórmula para fijar la nueva escala de impuestos fue elaborada con base en unos costos históricos de producción petrolera en Colombia de US$11, cuando hoy esta cifra alcanza los US$23. Si a esto se suma la baja prospectiva que tiene el país, y que obliga a las compañías a explorar un mayor número de pozos para encontrar yacimientos exitosos, la preocupación es mayor.



'No queremos ser juzgados'

Armando Zamora, director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, no cree que Colombia esté perdiendo competitividad con la creación del nuevo impuesto a los precios altos del petróleo. De hecho, asegura que después de conocer la intención del Gobierno de introducir esta cláusula, se mantiene intacto el interés de las compañías petroleras por los bloques que se entregarán en octubre próximo en el marco de la Ronda Colombia, y que 'estrenarán' el nuevo esquema de impuestos. De los 43 bloques que sacará a concesión la ANH en octubre próximo, ya se han vendido 40 paquetes de información, "lo que ratifica que se mantiene el interés de las compañías por los prospectos colombianos", apunta Zamora.

El funcionario explica que a los empresarios en general no les gustan los mayores impuestos, pero señala que la función del Gobierno es optimizar sus recursos. "Lo que no podemos hacer nosotros, porque sería irresponsable, es que con este aumento en los precios internacionales y con el atractivo que hoy tiene el país, no reaccionemos y dejemos quieta la estructura de impuestos", explica Zamora.

Frente al tema de competitividad, opina que "hoy los precios internacionales y las condiciones que ofrece el país son más atractivos de lo que eran hace cinco años".

Eso sí, no descarta que la fórmula inicialmente planteada por la ANH pueda terminar modificada para su versión final de septiembre. "Las empresas petroleras están en su derecho de pedir rebaja, nosotros estamos abiertos a buscar un punto de equilibrio", aclara al señalar que el proceso ha sido totalmente transparente y ha habido comunicación permanente con las compañías del sector.

El Gobierno y el sector petrolero tendrán que encontrar una fórmula que le permita al país beneficiarse de los precios del crudo, pero que también le garantice que va a continuar el dinamismo en la actividad petrolera.
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