| 10/10/2008 12:00:00 AM

Paz con dividendos

En su primera versión, 'Emprender Paz' destacó cuatro iniciativas empresariales que ayudan a mejorar la convivencia y a generar oportunidades.

Eucxa manga pete, que en lengua nasa significa 'Buenos días', es la forma con la que todos los días, a las cuatro de la mañana, Jairo Ipia saluda a sus oyentes de la emisora Voces de Nuestra Tierra', que origina en Jambaló, municipio del Cauca.

La emisora salió al aire por primera vez el 5 de mayo de 1996, por iniciativa del Cabildo Indígena de Jambaló, y desde entonces ha contado con aportes económicos del granero Yat Wala, una empresa privada que ha hecho posible el sueño de la comunidad indígena del departamento de comunicarse, entretenerse, formarse y hasta sobreponerse a trágicos sucesos generados en la zona por los grupos armados.

Esta iniciativa fue una de las cuatro ganadoras de la primera versión del premio Emprender Paz, entregado el primero de octubre pasado, que busca convertirse en un referente de las empresas que construyen paz en el país, comparten sus experiencias y motivan a otras a trabajar en este tema.

Bárbara Hess, directora de la agencia técnica de cooperación alemana en Colombia, GTZ, destaca la positiva respuesta que tuvo esta primera convocatoria, que logró la participación de 31 empresas en tres categorías y, dice emocionada, que este es un proceso que arranca y que permitirá ampliar el diálogo y garantizar una presencia importante del sector productivo en la construcción de iniciativas de paz.

La creación del premio se consolidó hace un año, cuando la GTZ y la Fundación Konrad Adenauer decidieron unir esfuerzos para premiar el trabajo que desarrollan las empresas en Colombia para construir paz, y conformaron un grupo de apoyo de la iniciativa, integrada por Revista Dinero, el Sena, Naciones Unidas, la Fundación Social, el Global Compact, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la Fundación Ideas para la Paz y la revista Responsabilidad y Sostenibilidad.

Luis Ernesto Salinas, coordinador de Global Compact en Colombia, cree que este premio contribuirá en el propósito de hacer visibles las iniciativas que desarrollan las empresas para promover la cultura de la paz y sembrará el interés por multiplicar este mensaje.

Para el representante de la Fundación Konrad Adenauer, Carsten Wieland, luego de tres años de haberse iniciado la aplicación en Colombia de la Ley de Justicia y Paz, y en momentos en que se vive una fase en la que está cambiando el conflicto e incluso se habla de postconflicto, se hacen necesarios los esfuerzos por lograr la normalización de las vidas de las personas a partir de su reinserción en procesos productivos.

Haciendo camino

Cuatro iniciativas empresariales resultaron ganadoras en tres categorías premiadas en la primera versión de Emprender Paz. En la categoría "Incidencia pública en construcción de paz" el apoyo del granero Yat Wala -Casa grande- a la iniciativa del cabildo indígena de Jambaló, resultó definitivo en el propósito de hacer conciencia, ratificar la resolución de autonomía territorial de los pueblos indígenas y posicionar el precedente histórico de lucha y resistencia indígena contra la violencia generada por grupos armados.

La puesta en marcha de la emisora Voces de Nuestra Tierra -que financia Yat Wala- ha permitido que la población indígena de cinco municipios del Cauca, integrada por unas 140.000 personas, cuente con un medio de comunicación eficaz y participativo. Jairo Ipia, director de la emisora, comenta que en el diseño de la programación participa la comunidad y desde allí se coordina la misión y el fortalecimiento de tejido social.

En la categoría de 'Promoción de desarrollo comunitario para la Paz', dos iniciativas adelantadas por las compañías Ubiquando Ltda. y Cartón de Colombia resultaron premiadas.

Ubiquando es una empresa de desarrollo de software, creada en 1993 por Jorge Mario Calvo, quien, a raíz del éxito alcanzado por su empresa, decidió iniciar un programa para capacitar jóvenes de escasos recursos del sector de Ciudad Bolívar en Bogotá y generarles una oportunidad de vida productiva para superar la pobreza y las condiciones de violencia a las que han estado expuestos.

A través del programa 'Tecnología de software, una alternativa de desarrollo para jóvenes de poblaciones vulnerables', en el último año se han capacitado 40 jóvenes de Soacha, Cazucá y Bosa que son remitidos por la ONG Visión Mundial. De este grupo, ya seis están vinculados con empresas de desarrollo de software y su trabajo es muy apreciado en las organizaciones debido al alto nivel de capacitación.

Cartón Colombia, por su parte, fue destacada por el programa "Fortalecimiento de la asociación de productores de leche de Sotará, Asproleso', creada en junio de 1997 y que inició la comercialización de leche en septiembre de 1998.

La iniciativa arrancó con 15 líderes que tenían algunos conocimientos básicos en ordeño y distribución de leche, que buscaban beneficiarse del programa Plante del Ministerio de Agricultura. Cartón Colombia comenzó el apoyo a esta iniciativa financiando la capacitación de los asociados y apoyando el proceso de consolidación de Asproleso. Hoy, la asociación está integrada por 169 familias que tienen una perspectiva productiva distinta y genera ingresos de manera indirecta para otras 250. De una producción de 400 litros diarios de leche, con la que arrancaron en 1997, pasaron a 2.200 litros hoy día, con altos niveles de calidad.

Finalmente, el premio en la categoría 'Ejecución empresarial de políticas y prácticas internas para la paz' fue para General Motors Colmotores, que se vinculó a un programa liderado por la embajada de Estados Unidos, la Alta Consejería para la Reintegración, la Corporación Minuto de Dios y la Organización Internacional para las Migraciones, para darle una oportunidad laboral a los reinsertados. Con el objetivo de apoyar el retorno a la vida civil de los ex combatientes, Colmotores apoyó la creación de Puntada por la paz, una compañía de confecciones que actualmente elabora los uniformes que utilizan 1.400 empleados de la compañía y atiende pedidos de otras empresas.

El objetivo de Colmotores era ayudar a construir paz a partir de la generación de oportunidades laborales concretas y sostenibles. Santiago Chamorro, presidente de GM en Colombia, señaló que el apoyo de la compañía es total a Puntada por la paz, al punto que ya están haciendo contactos para que los uniformes se puedan exportar a las plantas de la ensambladora en Venezuela y Ecuador.

Las cuatro iniciativas premiadas no solo son un buen ejemplo de cómo el sector privado trabaja en la generación de oportunidades productivas en el país. También envían un mensaje de esperanza en cuanto a que estos modelos se replicarán y harán posible la transformación del país hacia una cultura de paz.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?