| 4/18/2006 12:00:00 AM

Nuevos horizontes

Colombia se propone negociar un TLC con Centroamérica. El reto es entrar con productos manufacturados y competir con Estados Unidos y México.

Colombia sigue buscando nuevos tratados comerciales. Mientras la tinta todavía está fresca en el TLC con Estados Unidos, el gobierno alista una nueva ronda de negociaciones. En esta ocasión, sin embargo, Colombia no será el pez pequeño enfrentándose a una potencia económica mundial en una mesa de negociación. El próximo acuerdo comercial que quiere firmar es con Centroamérica. Igual que Estados Unidos negoció buena parte del TLC en bloque con los países andinos, Colombia intentará sentarse a negociar simultáneamente con Honduras, Guatemala y El Salvador para alcanzar un TLC. Este mercado puede ser estratégico para los productores nacionales. De momento, las conversaciones más avanzadas son con Guatemala. Cualquier comparación con Estados Unidos o la Unión Europea resulta risible, pero Colombia exportó a esa región US$453 millones en 2005 y esa cifra se podría duplicar en un lustro con un TLC. Ahora mismo, supone el 1,9% de las exportaciones colombianas. Esa cifra, según la Cámara de Comercio ColomboCentroamericana, podría alcanzar el 5% en unos cinco años. Para Camilo Acevedo, presidente de ese organismo, el TLC es clave para que nuestros productores puedan competir en igualdad de condiciones en un mercado con enorme potencial y cada vez más reñido. "Estamos compitiendo con una gran desventaja frente a Estados Unidos y México", explica. Esos dos países ya tienen acuerdos comerciales firmados con la región, lo que les permite entrar sin aranceles a vender sus productos. Colombia, sin embargo, tiene que pagar impuestos que pueden suponer hasta el 15% del precio de algunos productos. No obstante, señala Acevedo, los productos colombianos se han ido abriendo camino en los mercados centroamericanos. La región, compuesta por Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, tiene más de 38 millones de habitantes. Con excepción de Costa Rica, sus economías no tienen el mismo nivel de industrialización que Colombia. Algunos expertos, como Roberto Rivera, de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), admiten que la región está "un par de décadas atrasada en el proceso de industrialización de sus economías" con respecto a Colombia. Mercado para manufacturados Con ese panorama, Colombia espera poder competir en el mercado centroamericano con productos acabados. Algunos sectores como el farmacéutico, automotor, tecnología, químicos industriales y productos refinados del sector hidrocarburos tendrían una fuerte acogida. Incluso el sector textil y de confecciones nacional, que considera a Centroamérica como un competidor de Colombia, podría tener éxito en ese mercado. "Los productos colombianos son de mayor calidad y mejor acabado, lo que le permitiría hacerse con una buena tajada de ese sector", dice Acevedo. Los centroamericanos, por su parte, esperan que un TLC les permita equilibrar por lo menos un poco su balanza comercial con Colombia. En el caso de Honduras, por ejemplo, por cada diez dólares que Colombia exporta a ese país, solo se importa un dólar de productos hondureños. Las exportaciones centroamericanas hacia Colombia son tan pequeñas que es difícil resaltar algún sector y la mayor parte es acaparada por maquinaria usada. En teoría, las negociaciones no deberían ser tan tortuosas como las del TLC con Estados Unidos, que duraron más de 23 meses. El acuerdo está en fase de lanzamiento. Según Eduardo Muñoz, viceministro de Comercio, "las sensibilidades, como en el sector agrícola, no son las mismas que en el caso del TLC con Estados Unidos". Según Muñoz, "una vez se firme el documento de lanzamiento de las negociaciones, se inicia un proceso que consta del intercambio de documentos, el intercambio de propuestas de textos, de listas y posteriormente arrancan las reuniones presenciales". El cronograma establecido señala que el acuerdo se firmaría en noviembre de 2006, tras seis rondas de negociación (tres serían en Centroamérica y las otras tres en Colombia) y entraría en vigencia en el segundo semestre de 2007. Empresas colombianas tan emblemáticas como Inversiones Nacional de Chocolates ya tienen un pie en el mercado centroamericano y se verían beneficiadas con el cierre de un TLC. En diciembre de 2004, esa compañía adquirió dos fábricas en Costa Rica que se transformaron en centros de producción para los otros países de la zona. El negocio de la empresa en la región pasó de US$13 millones en 2004 a US$16,7 millones en 2005 y llegaría a US$23 millones este año. La región centroamericana brinda una buena oportunidad de crecimiento para las exportaciones colombianas. "La demanda está allí", dice Acevedo. El reto será competir con productos de Estados Unidos y México y explotar cualquier oportunidad. En el sector de la construcción, por ejemplo, empresas como Corona podrían entrar de lleno en ese mercado. "El auge regional puede ser aprovechado por cualquier empresa", avisa Rivera, de FUSADES. Costa Rica. olvidada El mercado conformado por Guatemala, Honduras y El Salvador supone más de 29 millones de consumidores con un PIB per cápita que promedia los US$1.700 (el de Colombia ronda los US$1.850, según cifras del Banco Mundial). Por fuera de las negociaciones se está quedando uno de los países más importantes en la región: Costa Rica, que tiene una población de solo cuatro millones pero con uno de los PIB per cápita más altos de toda América Latina (US$4.200). Ese país se ha convertido en un imán para las inversiones colombianas y es una de las economías más potentes y desarrolladas de la región. Las negociaciones comerciales con Costa Rica están en la lista de espera. El problema, según explica el viceministro Muñoz, es que la estructura de la economía costarricense cuenta con una mayor industrialización y, a diferencia de sus vecinos, no depende de las exportaciones agrícolas. Las exportaciones colombianas a ese país alcanzaron los US$235 millones en 2005. Además, la inversión directa de empresas colombianas en Centroamérica se está enfocando en ese país. En 2004, Colombia invirtió US$16,4 millones en Costa Rica mientras que en los demás países de la región la inversión fue de US$16,2 millones. El gobierno nacional no ha develado un plan para negociar con Costa Rica y esas conversaciones podrían ser más complicadas, debido a sus similitudes con la economía colombiana. El gobierno ya dio un primer paso para no quedarse fuera del mercado centroamericano.
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