| 7/4/2008 12:00:00 AM

Niñez prioridad nacional

Con un presupuesto de $115 billones, el gobierno espera cumplir las metas del milenio relacionadas con la niñez. ¿La apuesta? erradicar el trabajo infantil, reducir la mortalidad y garantizar la salud y la educación en el país.

Es claro que los niños son el futuro de Colombia. Sin embargo, el hecho de que haya más de 2'000.000 de menores entre 5 y 17 años trabajando en las calles y que el 15% de los recién nacidos del país no tenga registro civil de nacimiento, evidencia que hay mucho por hacer en beneficio de la niñez.

"Hasta hace algunos años el tema estaba en manos de las primeras damas y los religiosos", sostiene Paul Martin, representante de Unicef para Colombia, quien ahora celebra que los niños se estén convirtiendo en una prioridad nacional, al punto que gobierno, empresarios y medios de comunicación están uniendo esfuerzos para trabajar por este segmento de la población.

Hace dos semanas las revistas Dinero y Semana, con el apoyo de la Procuraduría General de la Nación, el PNUD y la Unicef realizaron el foro La vida de los niños: Colombia frente a las metas del milenio, en el que por primera vez se reunieron en un mismo escenario el Ministro de la Protección Social, el Procurador General de la Nación, el Secretario de Salud Distrital, la directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP), la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, la Federación Nacional de Departamentos, Fedesarrollo y un economista de la Universidad de Harvard, en compañía de importantes actores de la economía nacional, para analizar la situación de la niñez y plantear propuestas concretas encaminadas a mejorar las condiciones de vida de esta población, que según un estudio de la Procuraduría representa el 18% de los habitantes del país, alrededor de 16'600.000 menores de 18 años.

Los objetivos del milenio alrededor de la niñez apuntan a erradicar la pobreza y el hambre, a lograr la educación primaria universal, a promover la equidad de género, a reducir la mortalidad entre los menores de cinco años, mejorar la salud sexual y reproductiva, aumentar la vacunación y la cobertura en salud y a fomentar una asociación mundial para el desarrollo. Para lograrlo, el Gobierno tiene un presupuesto de $115 billones y la misión de ejecutarlo adecuadamente antes del año 2010.

Ante los ojos de los expertos, en el tema infantil lo primero que hay que entender para darle un uso adecuado a los recursos es que "es imperdonable que se muera un niño o que sufra por causas que son prevenibles", como lo dice el secretario de salud de Bogotá, Héctor Zambrano. María Teresa Forero de Saade, de la Federación Nacional de Departamentos, coincide con Zambrano y añade que el desarrollo del país se frena cuando se pierden años de vida con la muerte de un menor.

La reflexión que hacen Fedesarrollo y el gobernador de Cundinamarca, Andrés González, es que hay que plantear políticas integrales que sean coherentes, de manera que se puedan medir los impactos de los esfuerzos que se hacen desde los distintos sectores en beneficio de la niñez.

El procurador general de la Nación, Edgardo José Maya, es claro en que "la única forma de medir este impacto es haciendo un seguimiento detallado y frecuente a todas las gestiones e incluso castigando a funcionarios públicos departamentales que no presenten planes concretos dirigidos a la niñez o que teniéndolos no les den cumplimiento y desvíen los recursos hacia otros rubros.

Durante el VI Encuentro de Gobernadores que se realizó durante la segunda semana de junio en Paipa (Boyacá) se llegó a un acuerdo mediante el cual, el próximo primero de julio, todos los departamentos presenten un plan dirigido a mejorar las condiciones de vida de la niñez en los departamentos. Con estos planes se debe comenzar a trabajar de forma equitativa en todos los frentes.

Mirada internacional

David Bloom, de la Universidad de Harvard, llama la atención en que uno de los temas prioritarios en la agenda nacional debe girar en torno a la creación de programas de inmunización, programas que describe como "benéficos para promover el crecimiento económico nacional y reducir la pobreza". Bloom afirma que dos tercios de las casi 10 millones de muertes infantiles que ocurrirán este año en el mundo podrían prevenirse con programas de vacunación.

En Colombia, el porcentaje de niños menores de 5 años que tienen esquema de vacunación es del 88%, un cubrimiento alto a primera vista, pero que según Fedesarrollo es inferior al que presentan países como México, Argentina, Chile y Brasil.

Lo más grave de los esquemas de vacunación en Colombia es la desigualdad que existe entre las poblaciones rurales y urbanas, pues es evidente que en las regiones con menos acceso a servicios públicos y de la salud la tasa de vacunación es menor y, por lo tanto, aumenta la mortalidad infantil. Otro problema que cobra fuerza en América Latina y que no es ajeno a Colombia es el del neumococo, que se está convirtiendo en la bacteria que más muertes está causando en niños menores de 5 años actualmente y, sin embargo, no está contemplada en los planes públicos de salud.

Un estudio de Fedesarrollo indica que resultan menos costosas para un país las vacunas que los tratamientos que se deben realizar anualmente por enfermedades producidas por falta de ellas. Según la conclusión del estudio presentado por Mauricio Santamaría, subdirector de la entidad, "el país podría ahorrar alrededor de $121.000 millones en el tratamiento de enfermedades, de los cuales un 70% están representados en el tratamiento de neumonías, si se aplican las vacunas a tiempo".

Otro aspecto clave en las inversiones para el mejoramiento de la salud pública y la reducción de la mortalidad infantil está en el agua y el saneamiento básico. Según Leyla Rojas, viceministra de Agua, "9% de las muertes de niños entre 1 y 5 años se dan por enfermedades de origen hídrico". A juicio de Rojas es claro que el problema no es de recursos para trabajar por la niñez, sino de una gestión coordinada y coherente para que todas las acciones se enfoquen en un solo objetivo para lograr así las metas del milenio.

Según Carolina Rentería, directora del DNP, actualmente el índice de pobreza en Colombia es de 45,1% y se ha trazado como meta reducirlo a 35% en el 2010 y a 28,5% en el 2015. El sector público trabaja igualmente en la reducción del 7,2% al 5,3% del porcentaje de población infantil económicamente activa entre el 2006 y el 2010. Adicionalmente se busca tener una cobertura para la población infantil en educación básica primaria del 100% antes de 2015.

Los compromisos están hechos. Es la primera vez que se diseña un Plan de Acción Nacional orientado a poner en marcha los compromisos adquiridos para la niñez, la infancia, la adolescencia y la juventud colombiana. La visión es integrar a la empresa privada y desde el Congreso hacer propuestas encaminadas a cuidar el 'futuro del país'.
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