¿¡Más impuestos!!!?

| 8/18/2000 12:00:00 AM

¿¡Más impuestos!!!?

Muchas propuestas de reforma tributaria están hoy sobre la mesa. Lo más probable es que gane la más sencilla.

Juan Manuel Santos, después de haberse declarado en contra de una nueva reforma tributaria, se inauguró como Ministro de Hacienda con el anuncio de que presentaría al Congreso un nuevo proyecto de reforma tributaria con el fin de cerrar el déficit y adicionalmente recaudar ingresos para la inversión social. Para cubrir el déficit se requieren ingresos por $1,9 billones y para la inversión social se espera tener recursos por $2 billones. Estos $3,9 billones equivalen a aproximadamente el 2% del PIB. El Ministro lanzó esta idea y son muchas las propuestas de reformas que por estos días están llegando al Ministerio de Hacienda. Aunque no hay argumento posible que justifique una reforma tributaria para que el gobierno gaste más, vale la pena hacer el ejercicio para ver de dónde podrían salir los ingresos adicionales que está buscando el gobierno.

Entre las muchas propuestas que le han llegado al ministro Santos está la de Orozco, Pardo y Asociados. Para este grupo de asesores, la reforma tributaria debería contemplar tarifas de impuesto de renta al menos 5 ó 10 puntos inferiores a las actuales y debería además concentrarse en la simplificación de trámites y normas. Pero quizás el punto más audaz de la propuesta de Orozco y Pardo es convertir el impuesto a las transacciones financieras en una retención en la fuente aplicable al impuesto de renta con una tarifa del 1%. Es decir, el 2 x 1.000 se convertiría en un tributo del 10 x 1.000, 1%, sobre cada transacción y las personas naturales y jurídicas que declaran renta podrían deducir estos pagos al final de cada año. Sería como anticipar el impuesto de renta. No obstante, no está claro si las personas que no declaran renta como muchos asalariados en Colombia tendrían alguna forma de deducción o terminarían pagando impuestos a las transacciones y retención en la fuente.



El argumento que fundamenta esta propuesta es el de la neutralidad, ya que de acuerdo con Pardo el impuesto a las transacciones tiene el inconveniente de que no grava la riqueza sino la actividad y la eficiencia del contribuyente. Quienes trabajan con bajos márgenes y altas rotaciones podrían tributar por esta vía una cantidad incluso superior a la del impuesto de renta. Por el contrario, para quienes trabajan con altos márgenes y bajas rotaciones el efecto de este impuesto es marginal.



Menos evasión



El mecanismo propuesto permitiría aprovechar los beneficios del impuesto para recaudar y para reducir la evasión y eliminaría parte de los problemas inherentes, como la desintermediación del sector financiero, la utilización de cheques endosados o el aumento de precios de la economía por cuenta del impuesto. En efecto, en la medida en que se aumenta la tarifa del impuesto a las transacciones o que este se vuelve permanente, las personas y las empresas se ingenian alguna manera para no pagarlo, lo cual genera todo tipo de distorsiones. Si en cambio, el impuesto a las transacciones es una retención de renta anticipada, más gente y empresas preferirían declarar. Por ello, se cree que una reforma de este estilo disminuiría la evasión.



Es muy posible que este mecanismo de retención lograra incorporar más contribuyentes a la base de tributación que hoy es excesivamente baja. De hecho, el recaudo por impuesto de renta corresponde al 4,68% del PIB: el 1,55% del PIB, casi una tercera parte, proviene de los grandes contribuyentes, 2,55% de retenciones diferentes a salario, 0,33% de retenciones sobre remuneraciones y 0,17% a impuestos pagados por personas que declaran renta.



Propuesta FMI



Otra de las propuestas de reforma tributaria es la que presentó el Fondo Monetario Internacional. Para esta entidad, la eliminación de las exenciones que tienen hoy los impuestos de renta y de ventas y la ampliación de la base de tributación podrían aumentar el recaudo en 1,83% del PIB.



Las dos grandes fuentes de ingresos tributarios del gobierno central son el impuesto de renta, mediante el cual se recauda el 39% de los ingresos, y el IVA, con el cual se recauda el 41%. Los demás recaudos provienen de los aranceles, el impuesto a las transacciones financieras y otros rubros.



A pesar de generar el 80% de los ingresos tributarios del gobierno, los impuestos de renta y ventas se caracterizan por las excesivas exenciones y una base de tributación muy estrecha. Por ejemplo, el porcentaje de la población que está obligada a pagar impuesto de renta es muy reducido. De hecho, el 96,9% de los asalariados está exento de este impuesto.



Por otro lado, el nivel de recaudación del IVA es muy bajo frente a los estándares de otros países de la región, así como lo es también la evasión del 32,5%. El impuesto tal y como está establecido tiene graves fallas como las abundantes y variadas exclusiones sobre bienes y servicios; las tasas múltiples, unas permanentes y otras temporales, y las tasas implícitas a los productos importados por razones proteccionistas. Además, el tratamiento que se da a los bienes de capital es pésimo ya que las compras de equipo gravadas con IVA no dan lugar a un crédito fiscal contra el IVA como sucede en otros países, lo que va en contra de la inversión.



Los cálculos del FMI indican que si se aplicara una solución de este tipo que aumentara la eficiencia de este tributo, los recaudos por este concepto podrían aumentar en 1,03% del PIB.



La reforma tributaria que presente el gobierno debería recoger lo mejor de las propuestas que hoy se están discutiendo. Más que aumentar los impuestos, debería estar encaminada a eliminar exenciones, así como a ampliar la base de ambos tipos de impuestos. Además, debe buscar la manera de hacer atractiva la inversión empresarial, por ejemplo, mediante exenciones tributarias a las utilidades reinvertidas, así como con crédito fiscal para el IVA de los bienes de capital. El esquema de retención para el impuesto de transacciones podría ser una alternativa. De todos modos, cualquiera de las propuestas es preferible al impuesto inflacionario que provendría de la emisión.





El problema





Se necesitan ingresos nuevos por $3,9 billones para cubrir el déficit y mantener programas básicos de inversión social.



Hoy, Colombia tiene posibilidades de ser un exportador de petróleo por más tiempo.



Las propuestas



La firma Orozco, Pardo y Asociados ha propuesto una sobretasa del 1% sobre las transacciones financieras que sea deducible del impuesto de renta.



Es como un impuesto de renta anticipado que obligaría a más gente y empresas a declarar renta para obtener el beneficio. También simplifica los trámites y amplía la base de tributación.



Para el FMI, la reforma tributaria debería tener en cuenta dos aspectos:



Eliminar exenciones a impuestos de renta y de ventas.



Ampliar la base de tributación.
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