| 4/27/2006 12:00:00 AM

Los motivos de Chávez

Venezuela culpa al TLC que han firmado Colombia y Perú de herir de muerte a la CAN. Sin embargo, si el país vecino lo quisiera, esas diferencias se podrían zanjar y el TLC beneficiaría a los empresarios venezolanos.

La Comunidad Andina de Naciones está al borde del abismo. Y Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, parece estar empecinado en darle el empujón final.

"La CAN está herida de muerte", aseguró en la noche del 19 de abril mientras se reunía con los mandatarios de Uruguay, Paraguay y Bolivia para discutir uno de los tantos proyectos regionales en los cuales hace de banquero. El anuncio de la salida de Venezuela del bloque comercial despertó todo tipo de temores sobre el futuro del comercio regional. No es para menos. Venezuela es el segundo socio comercial de Colombia: en 2005, las exportaciones al país vecino alcanzaron los US$2.097 millones, lo que supuso un aumento del 10% frente al año anterior. Como era de esperarse, las declaraciones del presidente venezolano dispararon todas las alarmas.

Chávez parece estar decidido a abandonar la CAN. Al cierre de esta edición, Chávez declaró ante los medios que estaría dispuesto a seguir en la CAN si Colombia y Perú reconsideraran el TLC con Estados Unidos, una oferta imposible para los dos países. Aun así, todavía es demasiado pronto para enterrar un acuerdo que ya tiene más de 36 años de historia y que ha sobrevivido otras deserciones. Chile, fundador junto con Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú (Venezuela se unió cuatro años después), abandonó el bloque en 1976. La CAN superó esa estocada y siguió andando.

Las dudas en la mente de los empresarios colombianos se centran en qué pasará con el mercado venezolano. Según declaraciones de Chávez, la salida de la CAN le permitirá a Venezuela adoptar medidas de protección. "Lamentablemente, los TLC (Tratados de Libre Comercio firmados por Perú y Colombia con Estados Unidos) son el ALCA empaquetado. Tenemos que tomar una serie de medidas para protegernos de la invasión de productos a través de Colombia y otros países que como Perú han firmado los TLC", dijo Chávez en su alocución dominical. El mandatario explicó que si Venezuela sigue en la CAN, "no tendríamos vida nosotros porque los Estados Unidos van a invadir de productos subsidiados a Colombia, y Colombia va a aprovechar que no tiene aranceles con Venezuela para meterlos acá".

El impacto real del TLC en las relaciones comerciales de Venezuela con los vecinos de la región, sin embargo, es casi nulo. Al analizar los 100 principales productos exportados por Colombia a Venezuela, que representan el 72% de las exportaciones a ese país, la consultora Araújo Ibarra & Asociados encontró que la gran mayoría no serían sacudidos por una invasión de productos de Estados Unidos. "Los costos económicos del TLC para Venezuela son realmente bajos", dice Jorge Ramírez Ocampo, antiguo ministro de Desarrollo.

La realidad es que Chávez ya no está interesado en las relaciones comerciales con los países andinos, y tiene desde hace ya dos años la mira puesta en Mercosur, el bloque compuesto por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay (Chile y Bolivia son miembros asociados). Las sinergias que puede encontrar el comercio venezolano especialmente con Brasil han impulsado en buena medida los cambios en la política comercial de Chávez. Después de Estados Unidos y Colombia, Brasil es el tercer socio comercial de Venezuela. En 2005, las importaciones provenientes de Brasil hacia Venezuela saltaron de US$686 millones a US$1.839 millones. Y las exportaciones de Brasil hacia Venezuela se concentran, al igual que las colombianas, en productos agrícolas y materias primas además de productos manufacturados y semimanufacturados.

Brasil podría convertirse en el sustituto natural para las exportaciones colombianas. Aun así, los beneficios que concede la CAN seguirán vigentes durante cinco años. "Tenemos un margen de tiempo para intentar arreglar la situación y buscar distintas alternativas", explica Ramírez Ocampo.

Socio de Estados Unidos A pesar de que Venezuela se ha convertido en uno de los más feroces opositores de Estados Unidos, la realidad que cuentan sus exportaciones es otra. Venezuela exportó a Estados Unidos US$24.440 millones en 2004. El volumen de sus exportaciones aumentó en los últimos cinco años US$14.000 millones, con una tasa de crecimiento anual del 19%. El mercado de Estados Unidos es esencial para las exportaciones de toda la región andina.

Venezuela no es la excepción. Destinó a Estados Unidos el 72,6% de sus exportaciones, mientras Colombia el 44%. Buena parte de esta diferencia se debe, por supuesto, al alza en los precios del petróleo. Pero Chávez todavía no ha cumplido su promesa de diversificar sus exportaciones petroleras y Estados Unidos sigue acaparando la parte del león.

El problema real de la CAN se debe a cambios estructurales dentro de los esquemas comerciales la región. Conceder beneficios arancelarios únicamente a los países andinos y no buscar acuerdos comerciales con otros mercados es algo que a ninguno de los países miembros parece interesarle.

Así, Venezuela comenzó a negociar su entrada en Mercosur casi desde la llegada de Chávez a la Presidencia, en 1999. Colombia, por su parte, escogió negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Los críticos del TLC colombiano mencionan las incompatibilidades (reglas de origen, solución de controversias, régimen aduanero, asuntos sanitarios) que genera con la CAN. Esas mismas incompatibilidades también son creadas por la entrada de Venezuela en Mercosur.

Venezuela podría beneficiarse del TLC gracias a las normas de origen que se acordaron en el tratado. Ellas permiten la incorporación de insumos venezolanos en productos colombianos que cumplan los requisitos para el acceso preferencial a Estados Unidos. Según Jorge Humberto Botero, ministro de Comercio Exterior, "esto significaría un mayor aprovechamiento de la complementariedad de las estructuras económicas de nuestros dos países". Mientras Colombia insistía en intentar solucionar las contradicciones que generan los nuevos acuerdos comerciales que han firmado ambos países, Venezuela prefirió dar el acuerdo por muerto.

Más allá del intercambio comercial y los efectos del TLC, lo que realmente está en juego es el modelo de apertura e integración regional en el continente. Mientras Colombia ha decidido apostarle al intercambio comercial con Estados Unidos, Venezuela busca impulsar la integración regional bajo la llamada Alternativa Bolivariana para la América (ALBA), el área comercial que intenta lanzar Chávez y que promovería sus mismas políticas sociales.

Las diferencias son estructurales. Según un discurso pronunciado esta misma semana por Allan Wagner, secretario general de la CAN, "la situación que estamos atravesando se debe a profundas discrepancias entre los países miembros sobre el modelo de desarrollo que mejor responda a las necesidades sociales y sobre el tipo de inserción internacional que debe corresponder a esos objetivos. Pero también se debe. a visiones diversas sobre las relaciones internacionales y regionales y, por tanto, sobre la naturaleza y finalidades de nuestros procesos de integración andino y sudamericano". Como señala Wagner, sin embargo, esas divisiones se podrían zanjar si los países miembros se sentaran a dialogar.
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