| 5/11/2011 12:00:00 AM

Los dejó el avión

Un estudio de Fedesarrollo, contratado por las aerolíneas, muestra los principales problemas del sector y plantea soluciones a los cuellos de botella.

A la infraestructura aeronáutica del país la 'dejó el avión'. Ni la agresiva política de concesiones, ni los múltiples acuerdos de cielos abiertos o los cambios institucionales para darles nuevas herramientas a las entidades del sector han podido solucionar los cuellos de botella que persisten y merman la capacidad de operación a esta industria. Mientras tanto, las aerolíneas han liderado un proceso de inversión y renovación de equipos para ampliar sus operaciones que ha dejado al descubierto la falta de 'más carriles' para que su actividad sea cada vez más eficiente. Entonces, ¿qué hacer para armonizar esfuerzos y potenciar el sector?

Un estudio contratado por Atac, el gremio que representa a las aerolíneas en el país, y elaborado por Fedesarrollo, abrió el debate sobre la importancia del sector y la necesidad de poner en marcha políticas públicas que corrijan los cuellos de botella que hoy se presentan. La coyuntura no podía ser más propicia: este año se esperan cifras históricas de movilización de pasajeros por aire, cercanas a los 21 millones de viajeros.

Manuel Leal, presidente de Atac, asegura que para las aerolíneas es importante plantear un debate profundo sobre la importancia del sector para la economía del país y poner el dedo en la llaga en la necesidad de adoptar políticas públicas que conduzcan a la solución de los principales problemas que enfrentan las compañías de aviación.

Gabriel García, gerente de Air France Colombia, sostiene por su parte que el análisis de los resultados de este estudio resultan de la mayor trascendencia "pues el principal objetivo que nos hemos fijado en este encuentro es el destacar la relevancia que tiene nuestro sector como facilitador del desarrollo económico y social".

Entre los resultados del estudio de Fedesarrollo, los investigadores destacan que luego de la apertura económica de los 90, este sector ha registrado año tras año crecimiento, tanto en número de pasajeros movilizados como en los aportes a la economía del país, tal vez exceptuando el periodo de la crisis económica que se dio entre 1999 y 2002. Antes de la crisis, el PIB del transporte aéreo creció a tasas anuales promedio de 2,7% en términos reales, luego se desaceleró a 1,3% durante la crisis pero a partir de 2003 siguió creciendo a 4,1% anual. La contribución del sector aéreo al PIB, según el estudio, alcanza 0,5% del PIB total y es uno de los principales dinamizadores de otras industrias y servicios encadenados.

El número de pasajeros que se mueven por aire también ha crecido en la última década a tasas anuales de 8%, en el caso de los nacionales, y de 10,1% en los internacionales. Esto ha llevado al país a escalar posiciones en el ranking internacional: en 2009, Colombia ocupó el puesto 38 -entre 101 países- en pasajeros por kilómetro transportados por avión y el lugar 22 en carga, medido como toneladas por kilómetro movilizadas.

Entre 1990 y 2010, el número de pasajeros creció 204%, impulsado principalmente por el flujo de viajeros internacionales, que crecieron 443% en el periodo, frente a un aumento de 152% en los nacionales. Un dato resulta muy significativo en el tráfico internacional de pasajeros: mientras en 2001 llegaron al país 616.000 viajeros, en 2009 la cifra fue de 1,38 millones y en 2010 de 1,47 millones.

Para el presidente de Atac, Colombia es hoy el único país de América Latina en donde las tres principales compañías aéreas de la región -Copa Continental, Avianca Taca y Lan Tam- tienen participación tanto en el transporte nacional como en el internacional.

Por eso, llama la atención para que se adopten políticas que permitan capitalizar el crecimiento de esta industria. "Las políticas públicas, especialmente las relacionadas con la infraestructura, no han respondido de manera adecuada para cerrar los cuellos de botella e incentivar el desarrollo del sector frente al aumento de la demanda", señala el economista de Fedesarrollo Mauricio Olivera, uno de los autores del estudio.

Cinco son los temas clave: falta de una adecuada infraestructura, tanto en tierra como en aire; controles en materia de acceso al mercado y tarifas; elevados costos de los combustibles; estabilidad en la inversión extranjera e institucionalidad fuerte del sector para enfrentar los retos.

En infraestructura, las quejas apuntan a las dificultades en la política de concesiones, que luego de tres generaciones y varias correcciones, todavía presenta falencias en los costos asumidos por el Estado, la planeación de los terminales, los atrasos en las obras y los costos para los usuarios "que muestran cómo aún es necesario revisar su diseño".

Los empresarios se quejan porque, frente a los mayores costos que cobran los concesionarios, se siguen presentando retrasos en la operación de los terminales aéreos generando, a su vez, sobrecostos a las compañías.

También preocupa al sector que, por la vía de las concesiones, el Estado ha reducido la inversión pública y hay rezagos en la modernización de equipos tecnológicos e insuficiente recurso humano para atender la creciente demanda de servicios.

"Tenemos un real problema de infraestructura", sostiene Nathaly Michelou, vocera de Aires, quien cree que en casos como el de Bogotá, el aeropuerto se ha quedado pequeño para la cantidad de operaciones que hay y esto genera dificultades a los operadores y a los pasajeros.

Los altos costos de los combustibles también preocupan. De acuerdo con el estudio, Colombia es el país con los mayores costos en combustibles de avión, no solo porque ya sus precios están equiparados con el internacional, sino también por las tasas e impuestos adicionales que se cobran.

Para solucionar estos problemas, el estudio plantea varias alternativas. La primera, definir y poner en marcha, de manera urgente, una hoja de ruta de largo plazo para coordinar los proyectos con todo el sector; definir las obras de infraestructura prioritarias y hacer un seguimiento puntual; lograr que las concesiones de aeropuertos y manejo del transporte aéreo sean funcionales y se anticipen a la creciente demanda; renegociar las concesiones para que en caso de retrasos en el plan de inversiones se aplique un régimen sancionatorio adecuado o mecanismos expeditos para solucionar las controversias.

En términos de inversión pública, plantean eliminar los rezagos en tecnología y modernización del sistema de control del espacio aéreo asignando mayores recursos a la Aeronáutica Civil. Frente a los combustibles, se propone una revisión de la fórmula para hacerlos más competitivos.

El estudio considera, además, que los acuerdos de libertades aéreas deben obedecer a una estrategia política clara para evitar su innecesaria proliferación y, finalmente, proponen estar atentos a las facultades que se asignarán a la nueva Agencia Nacional de Infraestructura para que estén en línea con el papel que debe cumplir la Aerocivil en el desarrollo del sector. Con esta bitácora, esperan que el sector mantenga su ascenso.

 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?