| 10/15/2005 12:00:00 AM

Los acuerdos financieros

El equipo negociador logró un acuerdo que tiene tranquilo al sector financiero colombiano y que puede ser la herramienta para combatir la venta ilegal de seguros en el país.

Desde el inicio de las negociaciones del TLC, el 18 de mayo de 2004, se sabía que uno de los principales intereses de Estados Unidos era que Colombia autorizara la operación de todo tipo de instituciones financieras mediante sucursales apalancadas con el capital de su casa matriz. Es decir, sin necesidad de invertir en el país.



Además, buscaba que Colombia autorizara el consumo de todos los servicios, incluyendo seguros, en el exterior, y la apertura del comercio transfronterizo. Propuestas agresivas pero iguales a las que el equipo negociador estadounidense había efectuado en las negociaciones del TLC con Chile y el CAFTA (Tratado de Libre Comercio de Centroamérica). De hecho, en el CAFTA (a excepción de Costa Rica) logró muchas de estas concesiones.



Por esto, los acuerdos logrados tienen tranquilas a las entidades del sector financiero pues las solicitudes del sector privado al gobierno han sido tenidas en cuenta y, en su mayoría, aceptadas. Los gremios consideran que el tratado genera más oportunidades que amenazas, pues permitirá que el sector financiero sea más competitivo de cara a la internacionalización de la economía y pueda pensar en conquistar mercados de la región.



Lo acordado

Colombia permitió el establecimiento de sucursales para bancos y compañías de seguros pero con capital, el cual debe ser efectivamente incorporado en pesos al país, y se reservó el derecho a regularlas y exigirles los mismos requisitos de operación de una filial en Colombia, lo cual no supone grandes cambios de fondo.



"Al establecer las mismas condiciones no va a haber un cambio sustancial pues el sector ha estado abierto a la competencia internacional", afirma Patricia Cárdenas, presidente de la Asobancaria, gremio que agrupa los bancos del país. "La presencia de la banca extranjera no es mayor por cuestiones institucionales. Además, los bancos locales son bastante competitivos", agrega



La única diferencia es que como la sucursal no sería una persona jurídica autónoma, no estaría obligada a tener una junta directiva en Colombia. No obstante, su casa matriz conservará responsabilidad por sus operaciones a pesar de que estén limitadas por el capital mínimo que tengan internado en el país.



Por su parte, se logró mayor acceso para las entidades colombianas al mercado estadounidense por medio de todas las figuras jurídicas, y mayor transparencia en el proceso. Esto permitirá buscar intereses más ofensivos, como la apertura de agencias de bancos colombianos en Estados Unidos para explotar nichos como las remesas.



Seguros, conformes

A primera vista, el sector más afectado sería el asegurador pues se permitió que los residentes en Colombia consuman seguros en el exterior. Con esto, se iguala la situación que desde 1991 estaba prevista para los demás servicios financieros distintos de los seguros.



Sin embargo, como quedaron por fuera del tratado los negocios asociados con la seguridad social, específicamente con el sistema de régimen individual, que es la principal fuente de crecimiento futuro del sector asegurador, las perspectivas de crecimiento y fortalecimiento de las aseguradoras establecidas en Colombia se mantiene. No se verán afectadas las rentas vitalicias ni los seguros previsionales. Los servicios prestados por las ARP y el POS, por ser obligatorios y parte de la seguridad social, tampoco sufrirán cambios.



Según el Ministerio de Hacienda, "con o sin TLC, era momento de revisar el monopolio de origen local que había en algunos ramos de la industria. Además, la mayoría de países del mundo lo permite. Con esto, se va a producir un reacomodo grande del sector de seguros pues habrá mayores alternativas para los consumidores. El mayor cambio será corporativo pues las empresas podrán elegir entre comprar seguros afuera o en el país. Esto ayudará al sector real a ser más competitivo".



Como en Colombia las pólizas pagan el 16% del IVA, mientras en Estados Unidos no están gravadas, el gobierno se reservó el derecho de exigir la declaración del consumo de seguros en el exterior para adoptar medidas tributarias sobre el mismo. Fue el primer país en obtener esta posibilidad.



"Si el TLC les mantiene las mismas condiciones para operar en Colombia tanto a las compañías extranjeras no radicadas en Colombia como a las nacionales y a las extranjeras radicadas en el país, los cambios para el sector asegurador y para el consumidor no serán significativos o distintos a lo sucedido en los últimos 15 años de apertura total del sector asegurador", afirma Gonzalo Alberto Pérez, presidente de Suramericana.

Según Rebeca Herrera, directora de asuntos internacionales de Fasecolda, en lugar de perjudicar a la industria de los seguros, le brindará un marco más claro de actividad bajo el cual será posible atacar directamente la venta ilegal de seguros transfronterizos, en especial de vida y personas, en el territorio colombiano. Esto es así, porque el gobierno obtuvo el derecho a adoptar un registro de proveedores y mantuvo la posibilidad de prohibir todos los actos de publicidad, promoción y oferta de seguros del exterior en el país con el fin de proteger al consumidor nacional.



Hoy, la legislación colombiana establece una prohibición para los consumidores, pero no contienen prohibiciones expresas para que los proveedores de seguros del exterior promocionen y ofrezcan sus coberturas en Colombia. Esto ha amparado una venta masiva e ilegal de seguros del exterior, en especial de vida y personas, sin que el Estado tenga herramientas lo suficientemente contundentes para penalizarlo.

Con el tratado, se espera que la compra de este tipo de seguros sea legal, pero no su venta en el país. Incluso, el gobierno está de acuerdo en que estas actuaciones se tipifiquen como delito.



Según Roberto Junguito, presidente de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), si no hay asimetrías tributarias y las compañías extranjeras no pueden hacer publicidad en el país, los nacionales entenderán que es mejor comprar los seguros en su compañía local.



Otros sectores como las fiduciarias, que inicialmente estaban excluidas del tratado, ven enormes oportunidades con lo negociado. Para Federico Rengifo, presidente de Asofiduciarias, el TLC les da acceso a prácticas más globalizadas, más know how, mayor información y permite la especialización.



El siguiente paso

Buena parte de los compromisos suponen la modificación de leyes y el paso de reformas para su implementación.

Por ejemplo, se necesitará una reforma tributaria para adecuar la estructura impositiva de los seguros a las nuevas modalidades de consumo y así eliminar las asimetrías tributarias que se generarían por la diferencia impositiva entre los dos países.



Además, serán necesarios cambios profundos que requerirían una reforma financiera. Según Andrés Flórez, director general de regulación financiera del Ministerio de Hacienda, están evaluando si lo involucran en la reforma financiera que están preparando o si realizan dos reformas separadas. Aunque para el funcionario lo ideal sería hacer una modernización significativa, sabe que esto haría mucho más compleja la reforma y dificultaría su aprobación.



El sector financiero parece estar de acuerdo con que el tratado será una oportunidad de crecimiento y una herramienta que contribuirá a la modernización del sistema. Además, el tratado brinda la posibilidad de explorar el mercado de Estados Unidos por lo que habrá que estudiar las necesidades de la colonia colombiana en ese país.



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