| 4/27/2007 12:00:00 AM

Lecciones de una buena gestión

En solo tres años Castilla la Nueva ha sido destacada por el buen manejo de las regalías. La educación y el acceso a la tecnología son la base del progreso.

El mundo feliz que describe el autor británico Aldous Huxley en su obra 'Un mundo feliz' no sólo existe en la ciencia ficción. En Colombia, a tres horas de la capital, hay un municipio habitado por 8.500 personas que les transmiten a los visitantes la sensación de vivir en un 'paraíso', donde no hay angustia por la falta de dinero y donde la tecnología es la mejor aliada para atravesar las fronteras de la información.

Es Castilla la Nueva, un municipio prácticamente perdido en el mapa pero con un nivel de progreso que da mucho de qué hablar. Cuando se llega por carretera no hay señales que indiquen sobre la existencia de esta región y si se viaja por avión hay que llegar hasta Villavicencio para luego recorrer una hora más de camino por vía terrestre hasta dar con el sitio, eso sí preguntándole a la gente del camino.

Una gran valla amarilla que atraviesa la carretera de esquina a esquina es la señal de que se ha llegado a Castilla 'emblema y orgullo de nuestra región' dice el eslogan de bienvenida. De ahí en adelante todo está señalizado, las carreteras están en muy buen estado y el ambiente es de prosperidad. Las autoridades municipales se jactan de decir que sólo el 15% está sin pavimentar.

El 86% del presupuesto de esta región proviene de las regalías del petróleo, que el año pasado sumaron $35.000 millones, el 7% son aportes de la Nación y el porcentaje restante es por impuestos de industria y comercio.

Además del petróleo, Castilla deriva su economía de la palma de aceite, de la ganadería, la agricultura, el arroz y ahora le apunta a convertirse en un polo turístico.

Hasta hace diez meses el pueblo no contaba con cajeros electrónicos. La única presencia del sector financiero era el Banco Agrario, pero el Banco de Bogotá ya instaló un primer cajero. Eso sí, casi todo el mundo tiene acceso a un computador y es común ver a niños de ocho a nueve años en promedio trabajando desde un portátil en cualquier silla de un parque o incluso en la tienda de la esquina.

Según la Alcaldía, Castilla tiene un 100% de conexión inalámbrica a Internet y los municipios aledaños avanzan también en el programa de conectividad. La educación es gratuita para todo el mundo pero además de esto también hay cursos pagos por la administración para que la comunidad estudie dos horas diarias de inglés. La idea es que Castilla sea una comunidad bilingüe en el mediano plazo. En materia de salud y servicios públicos la cobertura es del 100%.

Se podría decir que Castilla es un lugar con cero pobreza. La imponencia de las calles, escuelas, hospitales, parques y sedes educativas salta a la vista. Todo es muy organizado y en las viviendas se refleja la calidad de vida que expresan los habitantes al hablar.

La comunidad es la mayor vigía
La directora de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, Ana Lucía Villa, dice que es difícil que llegue un nuevo alcalde a cambiarlo todo o a echar por la borda el trabajo de la presente administración. "La comunidad es exigente. Está encima de los recursos y defiende sus derechos", comenta.

Según Villa, Castilla recibe recursos similares a los de La Jagua de Ibirico, que según la Contraloría ascienden a $31.278 millones y mucho menos que los de Aguazul, Casanare, que en 2006 sumaron $88.845 millones. Sin embargo, ha logrado una mejor administración de los recursos, lo que la ha llevado a obtener reconocimientos, incluso internacionales, como el que le acaba de hacer La Asociación Hispanoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (Ahciet) por su impulso al acceso de la gente a las nuevas tecnologías

¿Cuál ha sido la fórmula? Se preguntan muchas personas. La respuesta de Villa es que en Castilla no hay 'mafias' alrededor de las regalías. "El municipio no tiene judicializados sus recursos y esto le permite a la administración tener un mejor campo de acción para invertir en salud, educación e incluso en cultura porque allí tienen actividades lúdicas para los adolescentes y formación en la parte musical", dice Villa.

En efecto, las regalías están representadas, además de los logros en salud y cobertura de servicios, en actividades como el Centro Regional de Educación Superior, Ceres, que permite a un grupo de 40 adultos estudiar por Internet una carrera técnica o profesional en Ingeniería de Sistemas o Administración Hotelera, en convenio con la Universidad del Tolima o la Udca de Bogotá.

Los resultados
El año pasado Castilla se convirtió en el centro de las noticias por haber recibido el primer lugar del Premio Latinoamericano de Ciudades Digitales, en la categoría de población pequeña, que otorgó la Ahciet en España.

Esto dio mucho de que hablar, ya que en Colombia la penetración de Internet alcanza el13,2% según la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones (CRT), mientras en Castilla es de 100%.

No todos los habitantes tienen computadores en sus casas, pero en las bibliotecas, centros culturales, espacios públicos y colegios hay acceso gratuito a equipos con tecnología de punta para acceder a la gran red de la información. Incluso, en convenio con la Universidad Nacional, Castilla cuenta con profesores especializados en sistemas y en inglés que se encargan de preparar el recurso humano.

Ese nivel educativo se refleja en los resultados del Icfes. En 2006, Castilla se ubicó entre los cinco primeros lugares con mejor desempeño educativo, según lo afirma María Fernanda Romero Ramírez, quien apoya en Castilla los proyectos educativos alrededor de la tecnología. En el índice de desempeño fiscal, Castilla también figura entre los 15 primeros lugares por buen manejo de recursos en el país.

En la parte deportiva el municipio ganó dos medallas de oro, cuatro de plata y cinco de bronce en el Open Nacional de Taekwondo de Playa realizado en Santa Marta en marzo de 2006, y en agosto de ese mismo año ganó en Chiquinquirá una medalla de plata y una de oro en el octavo abierto nacional de taekwondo.

Hoy la visión de los habitantes de Castilla es clara: la educación es una puerta abierta a las oportunidades. Para el alcalde "quien no sabe manejar un computador es como quien no sabe leer" y así lo han entendido sus habitantes. La gente aspira a ganarse buenos trabajos, a crear empresa en el municipio o en las grandes ciudades aledañas y a reducir el desempleo que hoy es de 20% a un nivel cercano a cero porque sienten que tienen cómo hacerlo.

La alcaldía también dispone de transporte gratuito para toda la gente que quiera acceder a los cursos de tecnología y de inglés, así como para los escolares, con la idea de que nadie se quede sin educación. En la medida en que la gente continúe exigiendo sus derechos y aprovechando todo lo que hoy tiene para su propio bienestar, seguramente Castilla se convertirá en un destino que muchos querrán visitar y esto contribuirá para que tenga más señalización y se destaque más en el mapa nacional.

En busca de más regalías
Hasta hoy el petróleo le ha permitido a Castilla gozar de beneficios que muy pocos habitantes del país tienen. Pero para la administración es claro que hay que mirar el municipio sin petróleo y trabajar en alternativas que le permitan a Castilla aumentar los ingresos y asegurar la economía en caso de que se acaben las reservas petroleras.

"Le apuntamos a tener regalías del material verde", dice Amézquita, en medio de risas. "Tenemos alrededor de 10.000 hectáreas de palma sembrada y estamos trabajando para aprovechar ese potencial", cuenta con visión optimista.

En la vereda San Lorenzo, ubicada a 10 minutos de la Alcaldía, trabajan alrededor de 80 personas en la construcción de la primera planta para la producción de biodiesel de palma de aceite. La iniciativa de trabajar en el proyecto surgió en 2004 cuando los palmeros tuvieron un pico muy alto con la producción de palma y no sabían qué hacer con ella.
 
Entonces se reunieron con la administración y decidieron darle luz verde al montaje de la planta, teniendo en cuenta que dentro de la política del Estado está contemplado el desarrollo integral del sector de combustibles como modelo económico sostenible al interior de las regiones. El costo total del proyecto está proyectado en $22.000 millones y se calcula que estará listo a finales de octubre del presente año.

La mayor parte de la inversión ($20.500 millones) la aportan los palmicultores, algunos con el apoyo de créditos de la banca regional, y el municipio participa a través de acciones avaladas en $1.500 millones, para lo cual se creó una sociedad de economía mixta denominada Biocastilla.

Los avances de la planta han llamado la atención de inversionistas de otras ciudades, que le han manifestado a la administración de Castilla la intención de invertir en un proyecto de alcohol carburante en cercanías a la planta.

Esta posibilidad ya se está evaluando, para lo cual el municipio hizo un acuerdo con Corpoica mediante el cual se están estudiando las cañas de azúcar que se producen en el municipio para determinar cuáles son aptas para la producción de alcohol carburante.

Otro proyecto relacionado con la búsqueda de 'regalías del material verde' es la construcción de una nueva línea eléctrica de 34.500 voltios, que conectará la subestación de Castilla con San Lorenzo y la planta de biodiesel, lo cual redundará en una mejor calidad del servicio de energía y la posibilidad de desarrollar proyectos orientados principalmente al turismo. Castilla se ha desarrollado gracias al petróleo, pero tiene claro que se debe diversificar y que la mejor inversión que puede hacer en su gente, es darle educación.
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