| 7/23/2004 12:00:00 AM

Las lecciones de irlanda

El ex Primer Ministro de Irlanda, John Bruton, habla sobre lo que Colombia puede hacer para aprovechar los tratados de libre comercio, con base en su experiencia en la integración de la Unión Europea.

John Bruton ha sido uno de los principales promotores del proceso de integración de Irlanda con la Unión Europea; esto lo ha logrado no solo como Primer Ministro irlandés entre 1994 y 1997, sino como presidente del Consejo de la Unión Europea. Ha ocupado varios ministerios, entre ellos el de Finanzas y el de Industria, Comercio y Turismo.

Sus recomendaciones llegan a Colombia en el momento apropiado, pues son útiles en la elaboración de la Agenda Interna. Esta última es un elemento vital para el aprovechamiento del TLC con Estados Unidos; según la Presidencia de la República, la Agenda Interna "es el cronograma que permitirá establecer conjuntamente entre el gobierno y el sector privado las necesidades y requerimientos del país para asumir adecuada y competitivamente las próximas décadas". Sus objetivos más importantes son: adecuar las instituciones nacionales a los compromisos derivados del TLC y otros tratados; aprovechar las oportunidades del mercado internacional reduciendo la estructura de costos del país y garantizando nuevas inversiones; apoyar al sector productivo en la implementación de los tratados, mejorando las cadenas productivas; y promover la inversión regional. Su cronograma definitivo será presentado este 23 de julio en Cali durante el Encuentro Colombia Compite.

Bruton, además de su participación en la conferencia Tratados de libre comercio y reformas internas: retos para un país ganador, organizada por Fenalco, que se llevó a cabo el 22 de julio, habló con Dinero acerca de la promoción de inversión extranjera, los efectos de la integración económica y la estabilización de las finanzas públicas.



La entrevista

¿Qué hizo Irlanda para aprovechar las oportunidades que ofreció la integración con la Unión Europea?


Para aprovechar las oportunidades de la integración a la Unión Europea, Irlanda adoptó políticas para atraer inversión de Estados Unidos, Japón y otros países que querían acceder al gran mercado ampliado de la nueva Unión Europea.

Por otra parte, siendo inicialmente uno de los miembros más pobres, Irlanda recibió ayudas económicas provenientes del presupuesto de la Unión Europea. Parte de estas ayudas las invertimos en formación técnica, lo cual le permitió a nuestra mano de obra capacitarse y poder desempeñar el trabajo que las empresas estadounidenses y japonesas querían que llevaran a cabo.



¿Qué debe tener en cuenta Colombia al organizar una agenda interna, para aprovechar al máximo las oportunidades de los tratados que se han firmado, y los que están próximos a establecerse como el TLC con Estados Unidos?

Colombia debería trabajar bajo la premisa de que los inversionistas extranjeros quieren maximizar la seguridad de sus inversiones. Ellos buscan tener la certeza de que habrá estabilidad en asuntos tributarios, leyes laborales, derechos de propiedad y derechos de repatriación de beneficios. También es importante un sistema judicial fuerte y estable y la "despolitización" de las decisiones de negocios.



¿Qué efectos tuvo el proceso de integración de la Unión Europea sobre el conflicto armado irlandés?

Al unirse a la Unión Europea, Irlanda cambió su ámbito de expansión y logró dimensionar mejor la proporción de los conflictos locales, reduciendo la amargura que acarreaban.



¿Cómo manejó Irlanda la percepción de violencia e inseguridad en el proceso de integración económica con el resto de Europa?

Durante el período 1970-1994, la violencia estaba ubicada principalmente en el Norte de Irlanda, y no en la República de Irlanda. Por esto, no nos afectó de manera tan fuerte. Sin embargo, no es casualidad que el crecimiento económico en Irlanda se haya dado con gran rapidez solo después de 1994.



Irlanda, siendo un país pequeño, ha sido uno de los más beneficiados por la puesta en marcha de la Unión Europea. ¿Qué podría esperar Colombia, si establece un tratado de libre comercio con la economía más grande del mundo?

Un tratado de libre comercio con una economía mundial grande sería muy valioso para Colombia. En el caso de Irlanda, es importante aclarar que la Unión Europea es más que un simple tratado de libre comercio; es todo un sistema de gobierno, en el cual se comparten valores políticos y objetivos en los cuales países grandes y pequeños participan como socios iguales. Este tipo de sistema sería mucho más favorable para Colombia que un TLC.



Cuando ocupó el cargo de Primer Ministro, usted logró llevar el déficit fiscal de IR£533 millones en 1994 a un superávit de IR£386 millones en 1997. En Colombia, la estabilidad fiscal es uno de los factores que frenan la competitividad, como lo evidencia el informe de competitividad del World Economic Forum, donde la estabilidad macroeconómica y el despilfarro gubernamental son las variables en las que nos encontramos más rezagados frente al resto del mundo. En este orden de ideas, ¿cómo se pueden estabilizar las finanzas públicas, intentando al mismo tiempo incentivar la inversión?

La experiencia irlandesa sugiere que una vez se pone en marcha un plan creíble de estabilización de las finanzas públicas, hay una caída en las tasas de interés que refuerza el efecto positivo sobre el balance fiscal. Lo verdaderamente importante es que haya un proceso presupuestario transparente y de largo plazo, en lugar de tener únicamente medidas de corto plazo.



¿Cómo se debe manejar la tributación frente a un proceso de integración económica?

La política tributaria debe ser consistente con las políticas de integración económica. El éxito de Irlanda se debe sobre todo a una amplia gama de políticas consistentes unas con otras, y que se refuerzan mutuamente. No se puede decir que obedezcan a una decisión de política en particular.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?