| 2/18/1998 12:00:00 AM

Las lecciones de Chile

El secreto del éxito chileno está en que la sociedad aprendió el arte de desarrollar consensos.

Tal vez Colombia pueda aprender algo de un país que crece al 7% anual, tiene inflación de un dígito y un desempleo del 5%. ¿Cómo lo hace? Para explorar este tema, Poder & Dinero invitó a Colombia a René Cortázar, quien fue ministro de Trabajo y Seguridad Social de Chile y es uno de los líderes de la transformación económica de ese país.



Cortázar explicó cómo los diferentes sectores de la sociedad chilena se pusieron de acuerdo sobre los temas básicos en la agenda, para poder avanzar. Invitamos también a los representantes programáticos de las campañas presidenciales (la campaña de Andrés Pastrana aún no había sido lanzada cuando se hizo la reunión) para que, a la luz del caso chileno, debatieran acerca de las posibilidades de llegar a un consenso similar en Colombia.



A continuación resumimos los puntos más relevantes de este encuentro, que se realizó en Bogotá el pasado 31 de enero con el patrocinio de ARP Seguros de vida Salud Colpatria S.A., Comcel y el Banco Central Hipotecario.



La clave: reglas de juego



El éxito de Chile frente a los demás países latinoamericanos se explica por la presencia de reglas de juego formales e informales, capaces de generar los incentivos adecuados para que los diferentes sectores de la sociedad avancen hacia el desarrollo. Desde la perspectiva de Cortázar, las buenas reglas de juego económico que se fueron imponiendo con la transición permitieron que en un país con una historia de no cambio, se pudieran producir transformaciones históricas en los resultados.



Así fue posible que Chile redujera la inflación de cifras tradicionalmente altas a niveles de un dígito, que aumentara el crecimiento económico, que el ahorro y la inversión llegaran a niveles sin precedentes en la historia del país y que el desempleo se ubicara cerca al 5% (un nivel de pleno empleo).



Todo esto ocurrió porque fue posible ponerse de acuerdo sobre lo básico. El consenso incluía aceptar los principios fundamentales del régimen anterior, que eran la apertura y el libre juego de los mercados, a cambio de un régimen más enfocado en lo social. Surgieron reglas de juego formales, como los incentivos tributarios para aumentar el ahorro del sector privado, y una estructura de negociación salarial descentralizada que permitió que, bajo un modelo de economía abierta, los salarios crecieran ligados a la productividad, para mantener la competitividad y el pleno empleo.



Desde el punto de vista de las reglas de juego informales surgió un rechazo generalizado al populismo, lo que permitió que Chile, un país con una larga trayectoria de déficit fiscales, generara un superávit permanente.



Tareas pendientes



Para Cortázar, a pesar del éxito alcanzado, la experiencia chilena no deja de tener frustaciones. Una de ellas, quizás la más importante, es la lentitud de los cambios distributivos.



Hay frustraciones respecto a la desigualdad de oportunidades. El sistema de educación es desigual. Cortázar cree que Chile no tiene más alternativa que hacer un cambio sustantivo en materia de educación y capacitación. Ir a la raíz de la baja productividad para permitir un mayor crecimiento y también una distribución más igualitaria del ingreso. Sin embargo, para Cortázar, éste no es un tema fácil, ya que una reforma educacional implica asumir una serie de conflictos inherentes al cambio de las reglas de juego dentro del sistema.



Desde el punto de vista de la comunidad, todavía hay mucho por hacer. Aunque la calidad de la vida es mejor hoy en Chile y hasta cierto punto se ha logrado que esas reglas se arraiguen en la sociedad, lo que ha dado lugar a un mayor optimismo, aún hay que trabajar con el individuo. Hay que ir más allá de la calidad de la vida económica y política para que cada ciudadano encuentre su lugar dentro de la comunidad.



La paz social



La paz social fue una pieza fundamental en la transformación chilena. Después de 17 años de autoritarismo, Chile pudo reducir los niveles de conflicto. En esto influyeron las reglas de juego informales, como fueron los grandes consensos que primaron en el país desde que se inició la transición en el 90. Se hizo un llamado al diálogo social, a los grandes acuerdos sociales. Por primera vez, en Chile se firmó un acuerdo entre las centrales obreras, el gobierno y los empresarios respecto al alineamiento fundamental de la política laboral. En este diálogo social, el sector empresarial desempeñó un papel central. Los líderes del sector empresarial y del sindical abrieron camino y entendieron que era posible llegar a un consenso y asegurar la paz social.



En la historia de Chile nunca había habido un acuerdo entre el sector empresarial y el sindical. Y en ese sentido era inédito. Con esto se creó el clima. Cuando surgía el conflicto en una empresa, el ejemplo nacional primaba, salía a relucir el acuerdo informal, que enfatizaba frente a la sociedad que la cooperación y el acuerdo eran posibles.



Había temor de conflicto social en un sistema político abierto. Chile decidió que el mejor modo en que el Estado podía ayudar a resolver los conflictos de las empresas del sector privado era, simplemente, no intentar resolver los conflictos del sector privado. Así empezó la transición. Ninguna autoridad del gobierno recibía ni al empresario ni al sindicato de la empresa. La única forma de salir del conflicto era que las dos partes se pusieran de acuerdo.



Marta Lucía de Ramírez

Asesora de Noemí Sanín




En Colombia, el país que recibirá el próximo gobierno es un país radicalizado; de ricos y pobres; de los que apoyan al gobierno y de los que no lo apoyan; el país nacional, el regional; el de la guerrilla, de los paramilitares, de las Fuerzas Militares; el país agrario y el país urbano.



De Cortázar me parece muy válido el énfasis en el sector privado como el motor del desarrollo económico y social. Pero quiero recordarles algunos temas complementarios.



Primero, la globalización aumenta el costo social de mantener políticas laborales rígidas y la necesidad de profundizar la reforma a la seguridad social. Lo segundo, la responsabilidad, la "accountability", como algo fundamental. Debe haber responsabilidad política, judicial y social.



Los consensos requieren sobre todo liderazgo político.



John Sudarsky

Asesor de Antanas Mockus




El manejo técnico se puede hacer muy bien. El problema es cómo crear consenso, cómo problematizar el tema de la cultura, cómo cambiar las reglas de interacción entre la gente. Cómo crear un mecanismo de inclusión y cómo combatir la falta de confianza y el clientelismo.



Hay una transición cultural fundamental, producto de la nueva Constitución. Estamos en la primera fase de la transición. Uno de los elementos clave para el consenso ha sido la legitimación de la representación pública de intereses.



El proceso de participación ciudadana, de problematización de la cultura, de creación de consenso local, de funcionamiento alrededor de las prioridades y además dentro de un escenario de políticas de suma cero es el tema central de la campaña de Mockus.



Vocero de la campaña de Harold Bedoya

Pidió no ser identificado




Para llegar a la calidad de la vida política, económica y social en Colombia se necesita de la seguridad, porque ésta es la base sobre la cual nos podemos apoyar para trabajar, para ser creativos. En Colombia tenemos las capacidades para conseguir la calidad, pero para lograrlo tenemos que poder trabajar en paz.



Es sabio que el Estado no se involucre en lo que no le toca. En Colombia, las empresas son consideradas como las gallinas que ponen los huevos de oro. En lugar de quitarles los huevos con los impuestos más altos de Latinoamérica, hay que incentivarlas para que se dediquen a lo que saben y a que inviertan, porque eso nos va a sacar adelante.



César González

Asesor de Horacio Serpa




El problema de Colombia hoy es la violencia. La acción política debe concentrarse en destruir las bases de la violencia. Creemos que lo fundamental es la violencia guerrillera, pues es la que más perjudica el tejido social.

Horacio Serpa tiene un profundo descontento con el Partido Liberal, que está clientelizado.



"El Partido Liberal es una marca registrada vacía", ha dicho el candidato Serpa.



La campaña liberal se duele de los daños que le hizo la apertura a la sociedad rural y que es necesario recomponer.



La estrategia económica consiste en el crecimiento acelerado con estabilidad. Una política de estabilización para llevar la inflación a un dígito acompañada de una política fiscal austera. Pero con la política al comando.



Rafael Pardo

Asesor de Alfonso Valdivieso




La sociedad colombiana está en una crisis, que se expresa en la alta fragmentación entre los distintos grupos sociales, desconfianza entre grupos y actores y falta generalizada de confianza.

El programa de la campaña se concentra en seis áreas orientadas a recuperar la confianza como requisito indispensable para el cambio.



1. Lucha contra la corrupción.



2. Restablecimiento de la tranquilidad pública, con políticas de paz, de seguridad ciudadana y contra el narcotráfico.



3. Educación para la paz y la equidad.



4. La recuperación de la economía basada en la confianza y estabilidad en las reglas. Reducción del déficit fiscal como prioridad que se deriva de la legitimidad y de la forma como se obtenga la presidencia.



5. En lo social, programas de salud, vivienda y un programa especial para el sector rural.



6. Recuperación de la confianza de la comunidad internacional en el país por medio de la figura del Presidente.
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