| 7/19/2007 12:00:00 AM

¿La unión hace la fuerza?

La idea de crear una autoridad única, especializada e independiente, que se encargue de las investigaciones a las prácticas restrictivas del mercado, no es nueva. Sin embargo, hoy vuelve a ponerse el debate sobre la mesa.

La renuncia del superintendente financiero, Augusto Acosta, además de provocar algunas tensiones al interior del sector financiero, también revivió un importante debate sobre la naturaleza, la independencia, la capacidad y las funciones de las entidades que tienen en sus manos las investigaciones por prácticas restrictivas de la competencia y el control de las integraciones comerciales. Apoyándose en los estudios de varios organismos internacionales, Jairo Rubio Escobar, superintendente de Industria y Comercio, está convencido de que en Colombia debe existir una entidad única, independiente, especializada y colegiada que se encargue de estas funciones.
 
 "Uno de los beneficios más visibles de esta iniciativa está en la desvinculación de cualquier interés sectorial. La competencia económica puede envolver conflictos entre diferentes sectores. Por consiguiente, no parece consistente que la autoridad encargada de reprimir las prácticas comerciales restrictivas de la competencia, cumpla simultáneamente tareas de control y vigilancia, regulación o de solución de controversias individuales entre empresarios", argumenta Rubio.

Aunque reconocidos economistas como el ex ministro Rudolf Hommes han insistido últimamente en la importancia de realizar un ejercicio independiente y objetivo cuando se trata de regular y controlar el ejercicio del poder económico, la propuesta impulsada por Rubio parece no tener mucha aceptación. Eva María Uribe, superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios asegura que la creación de una entidad única de competencia no es la panacea ni soluciona per se el problema realmente importante: el Estado, por mandato constitucional, debe promover la competencia para proteger el derecho del consumidor a más y mejores bienes y servicios a precios competitivos y razonables.
 
Por su lado, Emilio José Archila, ex superintendente de Industria y Comercio y hoy presidente de Asobolsa, asegura que existen otras posibilidades antes que pasarle las funciones de todas estas instituciones a un único ente. "Para mí lo más importante es que se aumenten los recursos financieros, administrativos y humanos para los departamentos que en cada una de estas instituciones se dedican a las funciones de promoción de la competencia", explica.

A pesar de la falta de consenso, Rubio asegura que seguirá dándose la "pela" para que la propuesta sea incluida dentro de la ley de competencia que el gobierno está pensando presentar al Congreso de la República. Sin embargo, aclara a sus contradictores, que esto no es cuestión de apoderarse de las funciones de estas entidades. "Ni siquiera la Superintendencia de Industria y Comercio cumple con las características necesarias para ser esa entidad de la que hablo", afirma.

La conveniencia de una autoridad única
Hoy en día la función de velar por la observancia de las normas sobre prácticas restrictivas de la competencia y el control previo de las integraciones empresariales se encuentra asignada a varias autoridades. La Superintendencia de Industria y Comercio, —que tiene la cláusula general de competencia—, las superintendencias Financiera y de Servicios Públicos Domiciliarios, la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) y el Departamento Administrativo de Aeronáutica Civil.
 
Según Rubio, salvo la primera, las otras instituciones nunca han ejercido esas funciones y por eso sería necesaria su unificación en una entidad totalmente independiente y especializada en competencia. "La Superintendencia Financiera nunca, que yo sepa, ha sancionado a alguno de sus vigilados por prácticas restrictivas a la competencia".

Pero esto no se debe a que sea una institución deficiente, es porque la legislación ha puesto una trampa: es muy difícil que en un sector como el financiero, la misma entidad encargada de reprimir las prácticas restrictivas a la competencia, tenga que controlar, vigilar y regular", argumenta Rubio. "Además, en general, estas instituciones no cuentan con la experiencia requerida en materia de competencia para garantizar el cumplimiento de estas funciones", agrega.
 
Ricardo Galán, presidente de la CNTV, está de acuerdo con Rubio. "Nosotros no tenemos ni la infraestructura ni la experiencia necesaria para realizar las revisiones previas a las integraciones empresariales, para el caso de Telmex trabajamos de la mano de la Superintendencia de Industria y para el caso de Cablecentro haremos lo mismo. En ese caso no vale la pena que dos entidades hagan lo mismo. Estoy de acuerdo con la propuesta del Super", asegura Galán.

Juan Pablo Zárate, viceministro técnico de Hacienda, no piensa lo mismo. "Aunque al interior del Gobierno hemos debatido en varias ocasiones la propuesta de crear una entidad única, contar con una Superintendencia Financiera es vital para la estabilidad del sistema financiero, para la seguridad de los ahorros y para garantizar la competencia. La entidad, sin ningún problema, puede ejercer esas dos funciones", dice Zárate.
 
Además, Rudolf Hommes, en una de sus columnas, elogió el trabajo de Acosta, el primer superintendente financiero, porque se enfrentó a poderosos intereses, inició investigaciones incómodas y les puso multas a poderosos grupos financieros.

Por su lado, Eva María Uribe asegura que la Constitución y la ley especializaron a una serie de autoridades, entre ellas, las Comisiones de Regulación de Energía, Telecomunicaciones, Agua Potable y Saneamiento y la Superintendencia de Servicios Públicos y les dio la facultad de promover condiciones competitivas en el sector, prevenir y sancionar prácticas restrictivas y sancionar el abuso de las empresas de sus posiciones de dominio en el mercado.
 
"No vemos cómo otra autoridad nueva y distinta puede encargarse de manera exclusiva de los temas de competencia en todos los sectores de la actividad económica, sería cercenar de manera inconveniente el corazón de las funciones de estas autoridades", explica la superintendente.

El debate apenas se está iniciando en este gobierno. Y el resultado de la polémica dependerá de dos factores: por un lado, que prospere el proyecto de ley de competencia y, por otro, que este incluya una modificación al sistema actual de regulación.
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