La red

| 3/2/2001 12:00:00 AM

La red

El Encuentro Nacional para la Competitividad es hoy la principal reunión de empresarios en Colombia. Esta red tiene un gran potencial para activar el cambio empresarial en el país.

A la hora de los negocios, nada sustituye el contacto personal. Los empresarios necesitan verse y conocerse para establecer relaciones, entender los puntos de vista de los demás, crear confianza, generar ideas, calibrar el estado de ánimo de otros empresarios y construir las redes que permiten que las propuestas se conviertan en realidad. Desde ese punto de vista, el Encuentro Nacional de Productividad, que organiza dos veces al año el Ministerio de Comercio Exterior, se ha convertido en la gran reunión empresarial del país. En ninguna otra parte se reúnen tantos empresarios de sectores tan diferentes a "botar corriente" y tomarles el pulso a los negocios en Colombia.

La cuarta edición de este evento, que se realizó en Pereira el 15 y 16 de febrero, demostró que este no es solo un evento, sino por lo menos tres. Muchas pistas funcionan al mismo tiempo, algunas dentro de la agenda formal y otras en un cauce más espontáneo. En primer lugar, se trata de una reunión en la que el gobierno les rinde cuentas a los empresarios. Los ministros de Hacienda, Comercio, Agricultura y Desarrollo pasaron al tablero y presentaron los logros alcanzados en comparación con los compromisos adquiridos en encuentros anteriores. Además, en mesas de trabajo sectoriales, los empresarios le plantearon al gobierno sus prioridades para el corto y largo plazo, de las cuales sale toda una agenda de acción.



Por otra parte, este es un foro de pensamiento, dedicado en esta oportunidad al capital social. Los empresarios pudieron asistir a una serie de conferencias de primer orden, provenientes tanto de investigaciones académicas como de apasionantes experiencias prácticas, respecto al significado del capital social y su impacto en la generación de riqueza de las empresas y la sociedad. Pocas veces es posible reunir un auditorio tan diverso e influyente para ponerlo a pensar con calma sobre un tema vital para el país.



Pero, además, el Encuentro de Competitividad es un sitio para tejer redes. En los corredores, en las salas de reunión, en los restaurantes, se arman grupos improvisados de gente de empresa que se dedica a hacer relaciones, escuchar ideas y, sobre todo, a captar la visión de los demás respecto a la pregunta que le interesa a todo el mundo: ¿hacia dónde van las cosas en este país?



Se buscan ideas



El evento de Pereira ocurre en un momento particularmente importante para las empresas colombianas. El panorama de la economía es el más positivo desde 1997, cuando se inició la peor crisis del siglo pasado. Por el lado de la macroeconomía, se han cumplido las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y es muy probable que este año haya un crecimiento que, si bien es moderado (entre 2,6% y 3,6%, según el panel de analistas consultados por Dinero en su edición 126), señalaría la entrada en una nueva etapa. Además, las fuentes de ese crecimiento son bastante saludables (exportaciones menores, agricultura e industria), mientras que la importancia del petróleo se reduce. Finalmente, la financiación externa para el gobierno en este año está casi asegurada.



Sin embargo, las grandes cargas de profundidad que amenazan la economía colombiana siguen activas. El déficit fiscal, aunque cumple lo pedido por el FMI, sigue siendo demasiado elevado. El Estado sigue devorando un espacio que le corresponde al sector privado. El aparato productivo colombiano sigue siendo demasiado lento y poco efectivo frente a las demandas de la competencia internacional.



Esta tensión entre el largo y el corto plazo implica que el año 2001 es un momento de inflexión para los empresarios en Colombia. Lo más duro de la crisis ha pasado y los gerentes ya pueden dormir por la noche, pero eso no significa que las decisiones que se deben tomar en este momento sean fáciles. Si la preocupación en medio de la crisis era cómo sobrevivir hasta el próximo mes, el tema ahora es cómo triunfar en los próximos 5 años. Hay que tomar decisiones grandes de inversión, dado que el uso de capacidad instalada está en máximos históricos (74% en las empresas exportadoras y 71% en el total, de acuerdo con la Encuesta de Opinión de Fedesarrollo). Pero los empresarios no se quieren equivocar, porque vienen de un período en que pagaron el costo de los errores con el patrimonio construido durante décadas.



En este contexto, la discusión sobre competitividad es más importante que nunca. Los cambios en el desempeño de Colombia en el Global Competitiveness Report, del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Universidad de Harvard y el World Economic Forum, estuvieron en el centro de la discusión. Colombia mejoró ligeramente su situación en el Indice de Competitividad Actual, al pasar del puesto 52 al 48 entre 1999 y el año 2000 (entre 58 países examinados). También mejoró en el Indice de Competitividad para el Crecimiento, al pasar del puesto 54 al 52. En algunas áreas, el país está avanzando en la comparación internacional, particularmente en lo referente a la promoción de exportaciones, la gestión del gobierno en su relación con el ambiente de los negocios y la calidad del capital humano. Hay sorpresas favorables, pues en los indicadores de e-commerce y uso de internet para las transacciones de negocios el país aparece avanzando.



Sin embargo, el estudio revela un área en la que el atraso colombiano es particularmente grave: la calidad de la gerencia. A pesar de tener buenos profesionales y buenas escuelas de administración, en la calidad de la gerencia Colombia está en la cola de la distribución. Es uno de los países menos innovadores del mundo, donde las empresas gastan menos en investigación y desarrollo; el acceso a la financiación (crédito y capital) es más difícil; la destreza para la penetración de mercados internacionales es menor; y el enfoque gerencial hacia el desarrollo de los recursos humanos es de menor calidad.



Red de acción



En este contexto se puede apreciar mejor el valor que tiene el Encuentro Nacional de Competitividad. La idea nació del Ministerio de Comercio Exterior, como una manera de formalizar la agenda de trabajo alrededor de los temas relacionados con la internacionalización de la economía.



La rutina de tener a los ministros presentando el avance de sus agendas al sector privado ha sido fundamental. Pero ahora se abre una nueva agenda para el encuentro, en la cual el sector privado deberá tener un papel mucho más activo.



La gran pregunta es: ¿cómo se puede acelerar el progreso de la gerencia en Colombia, para tener muchas empresas colombianas penetrando con éxito los mercados internacionales?



Esta tarea supera ampliamente las posibilidades de acción de cualquier empresa individual y, por definición, se trata de una meta colectiva para las empresas colombianas. En las mesas de trabajo se debatieron numerosas ideas, pero ahora hace falta articularlas en agendas de acción concreta. Los empresarios tienen que tomar la iniciativa.



El tema del Encuentro Nacional de Competitividad que acaba de pasar fue la construcción de capital social. La idea de capital social se refiere a la capacidad de convertir en riqueza los recursos que existen en las redes de relaciones personales y de negocios.



Los recursos son abundantes: ideas, información, confianza, crédito, poder, respaldo, solidaridad, etc. Son por esencia sociales, es decir, residen en las relaciones y no en los individuos. Y son capital porque tienen el potencial de volverse productivos para generar riqueza.



Este fue el tema de las conferencias del Encuentro de Pereira, pero la idea va mucho más allá. La red de empresarios que asiste a los Encuentros de Productividad es toda una mina de capital social, donde está la clave para elevar la calidad de la gerencia en Colombia. Quienes participen en ella tienen la posibilidad de hacerse a grandes beneficios en términos del progreso de sus organizaciones.



Capital Social



El tema central del IV Encuentro de Competitividad fue la construcción de capital social.



La lección: las relaciones entre las personas encierran grandes posibilidades de generar riqueza.



Optimismo



Las cifras de la economía colombiana son as mejores en 3 años. El tema ahora es cómo aprovechar el buen ambiente para proyectar empresas hacia el largo plazo.



Gerencia



A pesar del coraje que han demostrado los empresarios colombianos a lo largo de 3 años de crisis, nuestras empresas siguen atrasadas en innovación y penetración de mercados internacionales.
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