La legislatura del 2000

| 2/25/2000 12:00:00 AM

La legislatura del 2000

El Congreso será la prueba de fuego para Juan Camilo. De su destreza política dependerá el éxito de las reformas.

La primera legislatura del 2000 se inicia el 16 de marzo. Para esa fecha, Juan Camilo Restrepo, el ministro de Hacienda, debe tener listos los proyectos de ajuste fiscal a los cuales se comprometió con el FMI. Desde el punto de vista político, la legislatura va a ser difícil precisamente porque este es un año de elecciones y los proyectos buscan reducir de forma permanente los gastos de las regiones y del gobierno central.



La reforma constitucional

Entre los proyectos que debe presentar el ministro Restrepo, el más importante es sin lugar a dudas la reforma constitucional para modificar el régimen de transferencias a las regiones. De acuerdo con la Constitución del 91, la participación de los municipios en los ingresos corrientes de la Nación se tenía que incrementar, año por año, de 14% en 1993 a 22% en el 2002. Pero si este esquema no se modifica, se pone en juego la sostenibilidad de las finanzas públicas hacia el futuro.

En la legislatura anterior, el gobierno sometió a

consideración del Congreso un proyecto de reforma en que congelaba el monto de las transferencias en términos reales. El proyecto ni siquiera fue considerado por los parlamentarios porque la propuesta no tenía en cuenta los efectos de la misma sobre la cobertura de salud y educación. El gobierno estudia una nueva propuesta de reforma constitucional, mediante la cual el gasto efectivo en salud y educación de este año por ejemplo se pone a crecer de acuerdo con el aumento de la población. De esta manera se les garantiza a los municipios un ingreso fijo que siempre cubra sus gastos en salud y educación. Pero para que esto sea posible, el gobierno va a proponer además la creación de un fondo de ahorro municipal, en el cual se ahorre en los años buenos para poder cubrir los faltantes que se puedan presentar en los años malos. Si esto se logra no se vuelve a repetir la situación del 99 cuando, a raíz de la caída de los ingresos corrientes, todo el mundo perdió. Los municipios, porque se les redujeron sus ingresos y la Nación, porque debió compensar el faltante de los municipios. Por ser reforma constitucional, este proyecto requiere dos legislaturas. Con esto se aíslan las transferencias de los ingresos corrientes de la Nación.



Reforma tributaria

Aunque cualquier modificación en materia de impuestos es una reforma tributaria, el Ministro considera que la que va a presentar al Congreso el 16 de marzo es tan solo un proyecto tributario por lo insignificante de los cambios que va a presentar. En este proyecto, el gobierno tiene prevista una reducción de la tasa del impuesto de renta de 35% a 30% ó 32%. No obstante, para que una rebaja de impuesto beneficie verdaderamente a los empresarios se necesitaría que fuera al menos de 10%, es decir, que la reducción fuera hasta 25%. Si por el otro lado esto no es posible, el gobierno debería al menos considerar una exención de impuestos sobre las utilidades que sean retenidas y reinvertidas por las empresas. Esto estimularía la capitalización y evitaría que las empresas que arrojan pérdidas distribuyan dividendos. En la reforma se tiene previsto establecer el 2/1.000 de manera permanente y se permite que este sea descontado hasta por un 50% del impuesto de renta. El argumento detrás de la propuesta es que quien quiera la devolución del impuesto deberá presentar declaración de renta, lo cual reduce la evasión. Si esta propuesta prospera en el Congreso, el 2/1.000 se convierte en un anticipo de impuestos y le permite al gobierno aumentar sus recaudos inmediatamente. La propuesta es, sin embargo, mala para quienes no declaran renta pues no existe la manera de deducir del impuesto de renta lo pagado por 2/1.000. La reforma contempla además la eliminación de algunos beneficios tributarios y la inclusión de algún mecanismo que permita exigir la factura de compra para controlar el pago del IVA.



Modificación a la ley 100

El sistema actual de prima media del Instituto de Seguros Sociales (ISS) ya no es viable. El modelo de pagar las pensiones con base en los trabajadores activos empezó a hacer agua desde hace varios años y el ISS ya está sintiendo las primeras señales de alarma: el año pasado, el Instituto por primera vez no pudo capitalizar los rendimientos de sus reservas y tuvo que destinarlos al pago de las mesadas pensionales. Por ello, en esta legislatura el gobierno va a presentar al Congreso una modificación a la ley 100 del 93, en lo que tiene que ver con pensiones. En el proyecto se considera la posibilidad de aumentar la edad de jubilación y de modificar el régimen de transición. En la parte médica también hay grandes desajustes y será necesario hacer recortes importantes en los gastos de funcionamiento de las EPS. Políticamente esta puede ser la reforma más difícil de lograr. El gobierno se está jugando todo su prestigio en materia económica durante el primer semestre de este año. Las reformas no solo son claves para apuntalar la recuperación de la economía, sino que la credibilidad en Wall Street depende de ellas.
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