| 2/20/2009 12:00:00 AM

Inmovilidad para rato

Las soluciones estructurales a la movilidad de Bogotá tardarán en ser una realidad. Este es el estado actual de los proyectos de largo plazo.

La reciente implementación del pico y placa durante todo el día en Bogotá trajo un aumento de la velocidad de movilización en horas valle (9:00 a.m. a 5:00 p.m.) que se irá desvaneciendo en la medida en que entren en funcionamiento nuevos frentes de obra y con la compra de un segundo vehículo por parte de algunos residentes de la ciudad. Por esto, el secretario Distrital de Movilidad, Fernando Álvarez, reconoce que la ciudad requiere soluciones estructurales pero asuntos prioritarios como la implantación del sistema integrado de transporte público y la adopción del sistema inteligente de control del tráfico siguen sin mostrar avances. Otras soluciones de mayor impacto tienen el inconveniente de ser de largo plazo: el metro, el primer corredor logístico de la ciudad sobre la calle 13 y la primera autopista urbana por concesión. Mientras continúa la controversia en torno a la modificación de la medida de restricción vehicular, la actual administración centrará su atención en los anteriores cinco ejes (ver recuadro).

Urgente y difícil

El principal problema del transporte público de Bogotá es su propia naturaleza empresarial. Por ello se debe transformar un sector atomizado, con un esquema de empresas afiliadoras y encuadrado en la 'guerra del centavo' en un negocio organizado, de empresas operadoras con una flota propia, operada de manera regulada, con trabajadores formales y con altos estándares de servicio. En marzo quedará listo el estudio que definirá el número de rutas que deben operar, la flota necesaria y el número de buses que deben salir del sistema, además de definir la integración con Transmilenio, entre otras cosas. Y en abril, la Secretaría expedirá un decreto mediante el cual se adoptará el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) para Bogotá, que incluirá las reglas de juego y un cronograma de toda la implementación.

Pero este es un proceso complejo en el que ya han fracasado anteriores administraciones ante el poder político y coercitivo de los transportadores. Según Álvarez, los transportadores han manifestado gran disposición: "tenemos una mesa de negociación permanente con ellos donde vamos adquiriendo compromisos como racionalización de rutas y mejoramiento del servicio. Además, asesoramos al sector para que se vaya adaptando al nuevo modelo y se preparen para las licitaciones", afirma.

Para Juan Fernando Petersson, director del programa Ojo con Bogotá y la Región, de la Cámara de Comercio de Bogotá, la gerencia en vía sobre la carrera 7, una medida complementaria que se acaba de adoptar, será la oportunidad para medir el grado de compromiso de los transportadores con la ciudad y su propósito de modernización empresarial. "Será como un alistamiento para el SITP", afirmó.

Otro proyecto esperado por la ciudad es la adopción de un sistema de detección electrónica de infractores, así como la modernización del sistema semafórico haciéndolo inteligente y reportando a un centro de control maestro. Se espera contratar una banca de inversión que en los próximos tres meses sacará a licitación el sistema para finales de 2009.

Muy largo plazo

El trazado de la primera línea de metro, el modelo de su operación (tarifas, tecnología a utilizar, frecuencias, estaciones, patios) y su financiación (costos del proyecto, esquemas de financiación y sostenibilidad) deberán estar listos hacia finales de junio. Con esto, "la licitación para la adjudicación y contratación debería realizarse hacia finales de 2010 ó comienzos de 2011, para que antes de que concluya esta administración se haya iniciado su construcción", afirma el Secretario de Movilidad. Algo muy similar se tiene proyectado con el Corredor logístico de la calle 13, la principal vía de entrada y salida de mercancías de la capital; para ello los consultores deberán entregar la estructuración del proyecto en junio para dar paso a la licitación que saldrá en diciembre de este año. Para Juan Camilo Nariño, gerente de la Andi Bogotá, "hay que darle más prioridad a la infraestructura para la competitividad, hacer terminales de carga y organizar zonas de distribución urbana".

Esta administración también busca adjudicar e iniciar la construcción de la primera autopista urbana con peaje. Sin embargo, la misma se encuentra en fase de concertación con la Corporación Andina de Fomento (CAF) por ser esta la entidad encargada de los estudios de prefactibilidad y de estructuración. Esto es, que defina la viabilidad de las 5 autopistas urbanas -longitudinal de los cerros, norte, central, transversal sur y longitudinal de occidente-, que formarían el anillo perimetral que viene proponiendo la Cámara Colombiana de la Infraestructura. Los 150 kilómetros de recorrido con una inversión del orden de US$1.800 millones se construirían mediante concesión y contarían con peajes electrónicos.

Es claro que los bogotanos tendrán dificultades de movilidad durante mucho tiempo y que se requerirá de una gran colaboración de la ciudadanía. "Podemos tener metro, SITP, autopistas urbanas y corredores logísticos, pero si no modificamos nuestro comportamiento en la vía, respetamos las normas de tránsito y nos volvemos solidarios, no vamos a poder salir adelante con las dificultades de movilidad de la ciudad", comenta Álvarez. Así mismo, es cierto que se requiere el compromiso de los transportadores y de una gran gestión, coordinación y firmeza por parte de la Administración Distrital. La ciudad llegó a un punto donde las soluciones no dan espera.

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