| 2/6/2004 12:00:00 AM

El siguiente paso en el rescate

El ISS avanza en su recuperación, pero debe redoblar la marcha para que los nuevos problemas no rebasen el ritmo de adopción de las soluciones.

s innegable que el ISS avanza en la dirección correcta. En 2002 consiguió ahorros por $39.400 millones, que convirtió en $106.600 millones en 2003. Generó ingresos nuevos por servicios y rendimientos cercanos a los $123.000 millones en 2002 y luego los aumentó a $309.400 millones en 2003. Incluso con un volumen de reservas menor, el año pasado generó rendimientos financieros superiores a los de 2002.

En parte, este resultado refleja la buena ejecución del plan de desempeño que suscribió el Instituto con el gobierno, para recibir créditos por $1,1 billones. Pero hay otras acciones. En particular, la más importante fue el traslado de la prestación de servicios médicos a siete empresas adscritas al Ministerio de Protección, con lo cual se dejó al Instituto con la tarea única de afiliar y administrar el aseguramiento en sus tres negocios: salud, riesgos profesionales y pensiones.

Esa acción no beneficiará todavía al ISS, que está obligado a contratar con las 7 empresas por otros 30 meses, pero mostrará resultados en los centros de atención de salud. El Ministerio entregará en concesión a inversionistas y trabajadores la operación de los centros, y así se dará otro paso para conformar una red pública eficiente.

En un escenario de mayor crecimiento económico hay que acelerar el paso de las reformas que acerquen al ISS a las condiciones del mercado, porque las amenazas del nuevo entorno competitivo, al contrario de amainar, tenderán a hacerse más fuertes. Sobre todo, porque los problemas de fondo subsisten en pensiones y salud.

El sector privado concuerda con la necesidad de actuar con urgencia en varios frentes para acelerarle el ritmo al rescate del Seguro:

- Informacion. En sus tres negocios, el ISS es un administrador de riesgo, por lo que su éxito está ineludiblemente atado a la información. Su valoración requiere estadísticas precisas, lo mismo que la administración de recursos financieros o de inventarios en una entidad de 3.400 empleados, y un presupuesto de $6,2 billones. Pero sus sistemas de información patinan en lo básico. "A veces, no se puede saber si una persona está afiliada o si está al día en sus pagos", dice Mauricio Perfetti, director del centro de estudios Crece. Mientras una modificación en los programas de cómputo para acomodar un cambio de normas se toma un mes en una EPS del sector privado, en el Seguro se puede tardar seis.

Los estudios que Mauricio Perfetti y Ulpiano Ayala realizaron desde Fedesarrollo en 1993, mostraban la urgencia de renovar la plataforma de sistemas, pero la decisión de hacerlo se aplazó una y otra vez. Ahora falta presupuesto. El costo de actualizar los sistemas está entre US$20 millones y US$30 millones.

Con equipos y procesos renovados se solucionarían adicionalmente problemas tan serios como el de la falta de información contable. El Seguro nunca ha tenido balances aprobados sin salvedades por los revisores fiscales y apenas al final de este año se espera que los avalen los estados financieros.

- Estructura de costos. En particular en el área de salud, las EPS privadas opinan que el Seguro todavía tiene una estructura de costos elevada, lejana a la de una entidad particular. Los costos laborales y de la contratación de servicios están en el corazón del problema. La solución dolorosa está en tocar los dos elementos.

- Comercializacion. La comercialización de los productos del Seguro es otro problema importante. "¿A quién le han ofrecido una afiliación en salud al Seguro?", se pregunta un empresario del sector. Los mismos corredores que comercializan los planes de la competencia, podrían vender los del ISS. Una reglamentación que lo permita podría prever maneras para evitar la politización o el manejo corrupto de estos sistemas.

- Otra escision. El tacto político no siempre es una virtud, sobre todo cuando se aplaza la acción en favor de la 'corrección política'. La idea de escindir los tres negocios del Seguro tiene poco de político, pero mucho de sentido empresarial. Con ella se evitaría el cruce de subsidios ocultos entre las áreas, se especializaría la gerencia en cada uno de los temas -que individualmente ya son en extremo complejos-, sin sacrificar la posibilidad de aprovechar sinergias en su administración. En la estructura actual, que abarca todos los negocios, le reportan directamente al Presidente del ISS cinco vicepresidencias, tres gerencias y 28 gerencias regionales.

Conviene pensar estos asuntos antes de que en el segundo trimestre el Seguro y el Ministerio de Hacienda se reúnan a evaluar la marcha del plan de desempeño.
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