El sello FMI

| 7/26/2002 12:00:00 AM

El sello FMI

En medio del debate sobre la idoneidad de las recetas del FMI, Colombia se alista a firmar un nuevo acuerdo con esta institución que corrobore su voluntad de ajustar la economía.

El gobierno electo está trabajando con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para darle un sello de calidad a su propuesta de manejo de la política económica. Sin embargo, la consecución de una firma prestigiosa, como la del FMI, que avale el ajuste de la economía colombiana, así como en otros países emergentes, no está exenta de controversia.



En las últimas semanas se ha dado un intenso debate entre el Premio Nobel Joseph Stiglitz, ex economista en jefe del Banco Mundial, y prominentes figuras del FMI. La disputa comenzó con las punzantes críticas de Stiglitz a las políticas del Fondo en mercados emergentes, que recurren a esa institución en momentos de crisis y con necesidades de estabilización macroeconómica. Estos temas son tratados en "El malestar en la globalización", el más reciente libro de este economista.



Stiglitz centra gran parte de sus críticas en el manejo de la crisis asiática de 1997-98, cuando en medio de una franca recesión, la receta del FMI incluyó demasiadas condiciones a estos países y una política fiscal excesivamente contraccionista. Las abultadas condiciones para acceder a recursos frescos para enfrentar la turbulencia, dicen expertos como Stiglitz, terminaron por exacerbar, en vez de aliviar, sus problemas. Por tanto, este Premio Nobel sostiene que las políticas del FMI han sido totalmente inadecuadas.



El evento que motiva el reciente escrutinio de las políticas del FMI es el sonado colapso económico y financiero de Argentina. Ese país está sufriendo por cuarto año consecutivo de una dolorosa recesión, un desempleo de casi 25% y un sistema financiero colapsado, muy a pesar de haber recibido en agosto de 2001 un nuevo paquete de ayuda financiera del FMI. Los críticos comentan que este préstamo por US$8.000 millones terminó siendo una costosa equivocación del FMI y, en últimas, pospuso el necesario desmantelamiento del régimen cambiario de paridad entre el dólar y el peso argentino. La crisis continúa sin tregua y el FMI y las autoridades argentinas parecen no poder llegar a un nuevo consenso sobre cómo sacar al país de la peor crisis de su historia.



El FMI ha sido enfático en su defensa. En dos documentos publicados en el sitio en internet del FMI, importantes funcionarios de ese organismo dicen que el libro de 283 páginas de Stiglitz es "en su mayoría sobre el FMI" y "contiene por lo menos una supuesta equivocación del Fondo en cada página". Para el FMI, las críticas del Nobel son injustas y solo tratan de desestimar la labor de la entidad, al hacer acusaciones de carácter personal. Si bien el FMI ha reconocido que comete errores, como en el caso de la crisis asiática, afirma con vehemencia que siempre trata de aprender de ellos. Y sobre todo de aquellos cometidos en momentos en que tuvo que reaccionar con poco tiempo y gran celeridad. Por ejemplo, en el caso asiático.



Colombia y el FMI



¿Qué podría implicar un nuevo acuerdo entre Colombia y el FMI? Es fundamental establecer que el tipo de colaboración que se está discutiendo tiene implícito el acceso a recursos en caso de presentarse una emergencia financiera, siempre y cuando el país cumpla ciertas metas de ajuste. No se trata del desembolso de recursos de emergencia, como ocurrió en las crisis en el Sudeste Asiático y Argentina.



El problema es que Colombia tiene una credibilidad tan baja por su lento proceso de ajuste macroeconómico y su bajo crecimiento, que necesita un aval externo para que los mercados financieros le crean y, por tanto, le presten la plata que requiere. Si no opta por una estrategia de este tipo, las dificultades económicas del país tenderían a acentuarse aún más. Es un hecho que el aval del FMI al ajuste representa la pérdida de cierta exclusividad en la formulación de políticas por parte de las autoridades nacionales. Pero es el precio que hay que pagar cuando no se cuenta con la suficiente credibilidad para acceder a los mercados financieros internacionales.



El acuerdo con el FMI compra, por así decirlo, esta credibilidad y pretende darle al mercado una señal aceptable en el sentido de que el ajuste de la economía está en manos competentes y serias. Los acuerdos con el FMI establecen un cronograma para el cumplimiento de unas metas macrofiscales y de reformas estructurales, con evaluaciones periódicas de su cumplimiento. Y la comunidad financiera está atenta al desempeño del país a la luz de estas metas.



A su vez, el nuevo gobierno utilizará el nuevo acuerdo para abrirles espacio a sus prioridades de gasto social y militar en detrimento de otros rubros. Servirá, además, para ponerle fechas límite a la realización de reformas impopulares, como la tributaria, la necesaria pensional y, en consecuencia, otras medidas de reducción en el gasto. Incluso, se especula que el nuevo acuerdo contemplará la reforma judicial y, por ende, la garantía de que habrá estabilidad jurídica en el país.



Es vital para Colombia ganar la confianza de los inversionistas y despejar de una vez por todas las dudas sobre su capacidad de honrar la abultada deuda pública, del orden de 45% del PIB para el gobierno central, cuyo servicio requiere un 40% del presupuesto nacional.



Por último, es notorio que el FMI esté cambiando para ser menos dogmático y rígido a la hora de prescribir recetas de estabilización. Horst Koehler, director ejecutivo del FMI, ha manifestado que menos condiciones son más efectivas para ayudar a los países menos desarrollados en los momentos más críticos.



Con tantos países emergentes aplicando políticas independientes en una compleja y entretejida economía global, seguramente habrá nuevos episodios de incapacidad de los gobiernos para atender sus obligaciones financieras. Lo claro es que en el caso colombiano, el programa con el FMI se usará para recobrar la confianza, algo que no han podido lograr nuestros gobernantes de los últimos años.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.