| 6/6/2008 12:00:00 AM

El salto tecnológico

Siguiendo el ejemplo de Finlandia y Canadá, el país adoptará una política pública sobre tecnologías de la información y las comunicaciones.

En 2010, todos los establecimientos educativos oficiales del país tendrán computadores y el 90% de ellos contará con acceso a internet de banda ancha. Para esta fecha, el 90% de las instituciones de salud tendrá acceso a banda ancha, mientras que en el sector judicial operará en un 80% el sistema de información en línea, y buena parte de las transacciones de los ciudadanos con el Estado se realizará a través de la red. En materia empresarial, el 75% de las compañías apalancará sus procesos productivos en sistemas de información y el 50% en el comercio electrónico.

Estas metas no hacen parte de un programa proselitista. Están incorporadas en el Plan Nacional de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Plan TIC, lanzado el pasado 29 de mayo por el presidente Álvaro Uribe y la ministra de Comunicaciones, María del Rosario Guerra, que tiene como meta hacer más competitivo e incluyente al país en el próximo decenio.

A partir de un trabajo enfocado en cuatro áreas -salud, educación, justicia y productividad empresarial- y con un presupuesto estimado de $2 billones, la ejecución del Plan espera reducir la brecha digital y ampliar las oportunidades. De este presupuesto, $1,5 billones viene del Fondo de Telecomunicaciones y los $500.000 millones restantes los aportarán las entidades que participan en el Plan.

Nadie duda de los beneficios del Plan TIC, pero existe preocupación frente al cumplimiento de estas ambiciosas metas y la gestión de la iniciativa.

Guerra destaca la concertación y socialización que tuvo el plan que, en su opinión, son garantía de éxito. A las 22 mesas de trabajo sectorial, decenas de foros con comunidades y expertos, se sumaron alrededor de 13.000 comentarios recibidos por internet, muchos de los cuales fueron incorporados en el documento final.

La iniciativa involucra a las entidades del Estado y del sector privado, pero para la ex ministra Claudia De Francisco, su verdadero impacto se verá cuando todos los colombianos se sientan involucrados y se apropien de estas tecnologías, que permitirán mejorar la competitividad del país.

Aunque todavía no está definido quién será el encargado de gestionar este plan, para De Francisco el perfil debe tener un nivel muy alto y que cuente con el soporte político, técnico y operativo para sacar adelante la iniciativa. Pedro Julio Uribe, gerente de Microsoft Colombia, propuso que el encargado del Plan TIC debería tener un nivel de consejero presidencial, debido a la trascendencia que tendrá esta iniciativa para el futuro del país.

Para garantizar el cumplimiento de las metas, en cada uno de los ejes se diseñaron indicadores que medirán los avances del Plan en dos etapas, una en 2010 y otra en 2019, cuando debe haberse cerrado la brecha y el país estar conectado y utilizando tecnologías de la información y las comunicaciones. Incluso, con la definición precisa de metas e indicadores, se busca evitar el incumplimiento de los programas, como ocurrió con algunas iniciativas, de la Agenda de Conectividad que precedió a este Plan.

La Ministra de Comunicaciones quiere que en diez años se le recuerde por lograr que este sector pase de aportar el 2,5% del Producto Interno Bruto del país al 3,5%, "lo que demostraría que este Plan habría penetrado las empresas y la estructura productiva nacional". También quiere dejar su huella en el proceso de masificación de internet y en el uso adecuado de tecnologías en la salud, la educación y el Gobierno.



Cambio de chip

Carlos Aparicio Prieto, director ejecutivo de la Asociación de Call Centers en Colombia, destaca el compromiso de todos los actores comprometidos en este Plan. "Aumentar el ancho de banda y la penetración de computadores permitirá no solo que la gente se apropie de la tecnología sino también que se reduzca la brecha digital". Pero cree que la voluntad política será vital para garantizar su ejecución.

Uribe, de Microsoft, señala que aparte de mejorar el acceso a la tecnología en áreas como salud, educación y justicia, un salto fundamental del Plan se dará en la pequeña y mediana empresa, que por fin podrá contar con un escenario propicio para mejorar su desempeño.

Aunque Uribe reconoce que hasta el momento se ha hecho un esfuerzo grande para capacitar y masificar el uso de tecnologías entre las mipymes, cree que muchas de ellas todavía no encuentran la necesidad de participar en estos procesos porque prefieren "seguir llevando sus cuentas en un cuaderno" y por eso será necesario mostrar los beneficios de las tecnologías en materia de competitividad.

Uno de los mayores desafíos del Plan TIC es que tendrá que cambiar la cultura de hacer negocios en el país, mostrando a los empresarios la urgencia de 'montarse en la ola' de la tecnología.



Masificación de tecnología

Las empresas de tecnología y comunicaciones tienen claro que ahora jugarán un papel preponderante. Andrés Zuluaga, de Millenium, uno de los principales call center del país, considera que el nuevo escenario abre nuevas posibilidades para las mipymes, que podrían ahora obtener recursos de hardware y software a precios mucho más asequibles debido a la masificación de las tecnologías. Microsoft tiene definidos tres segmentos en los que planea participar: en el mercado comercial, que brindará a las empresas nuevos productos en el negocio social, se cobrará un valor simbólico para masificar la tecnología, pero también con inversión social en sectores más vulnerables que deben ser apoyados por las empresas para impulsarlos y nivelar las oportunidades. ?
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