Debate abierto

| 9/20/2002 12:00:00 AM

Debate abierto

La jornada de trabajo, la ampliación de las vacaciones y el cambio en las edades de pensión agitan la controversia en torno a las reformas laboral y pensional. Debate de Dinero.

Los proyectos de ley de reformas laboral y pensional planteados por el gobierno tendrán un impacto decisivo sobre las empresas en Colombia. En la anterior edición de esta revista (ver Dinero No. 165, página 76), publicamos una síntesis de los proyectos oficiales sobre estos dos temas. Ahora, ofrecemos a nuestros lectores los resultados de una discusión abierta que tuvo lugar el pasado 5 de septiembre, en la cual participaron el ministro de Trabajo, Juan Luis Londoño; los ponentes del proyecto de ley de pensiones en el Senado, Dieb Maloof y Alfonso Angarita; y un número importante de empresarios de diversos sectores. Temas como el cambio en la jornada de trabajo, la ampliación de las vacaciones y el cambio en las edades de pensión, entre otros, despiertan intensas discusiones. El debate permitió ver a unos empresarios involucrados en la discusión pública y deseosos de cooperar. Aquí están los puntos más sobresalientes, para que nuestros lectores lleguen a sus propias conclusiones.



Juan Luis Londoño: Cuando recorremos las regiones en compañía del presidente Uribe, encontramos que los dirigentes locales no ven la lucha contra el desempleo como una prioridad. Hemos desarrollado una extraña indiferencia frente a este tema. En los próximos 12 meses, el desempleo podría subir 2 ó 3 puntos, a menos que tomemos medidas muy claras.



La legislación que tenemos hoy se basa en la idea de que existe el empleo estable y está hecha para la afortunada minoría que tiene empleo estable. Nuestro planteamiento parte de una visión global. Se trata de generar más oportunidades de empleo mediante una mayor facilidad en la contratación. A cambio, se estará generando mayor protección social, para más personas.



En cuanto a pensiones, hace diez años nos quedamos cortos en las reformas, entre otras cosas, en el período de transición y también en la definición de los parámetros básicos, como las tasas de reemplazo y las edades. Sabemos que introducir cambios será impopular, pero esto es indispensable, si se quiere que las finanzas públicas vuelvan a ser manejables. Por cada peso que se gira hoy en pensiones, hay un subsidio de $0,57.



Dieb Maloof: Los ponentes queremos un proyecto concertado y abrir el debate en el Congreso a los sindicatos, los desempleados, los trabajadores.



Quiero expresar el sentimiento de muchos congresistas. En el gobierno anterior, hubo acuerdos y se había llegado a un proyecto que era viable y se podía hacer. Este acuerdo se concretó cuando Juan Luis Londoño ya estaba encargado como ministro. Hoy, él dice que no era un acuerdo. Yo entendía que sí se trataba de un acuerdo, porque en su momento nadie dijo que no lo fuera.



Hay inconformismo con el aumento de la edad para pensionarse. En la campaña, el hoy presidente Uribe dijo que estaba de acuerdo con que no se debía cambiar la edad. ¿Podrá la gente vivir hasta allá? La expectativa de vida disminuye cada vez más.



Tocar los regímenes especiales y exceptuados va a generar un choque de trenes que va a afectar la gobernabilidad. Tener a los sindicatos en la calle va a generar dificultades en un momento complicado para la economía. Por otro lado, debo decir que sí estamos de acuerdo con el aumento en el número de semanas cotizadas.



La reforma laboral es importante. Respecto a este tema, hay trabajadores que se desempeñan en condiciones especiales. Los trabajadores de la salud y el turismo deberían tener un régimen especial.



Alfonso Angarita: El país tiene que prestar atención a la grave situación del empleo. Tenemos que preguntarnos las verdaderas causas del desempleo. Pensemos en lo que ha dicho Joseph Stiglitz alrededor de los males que causa la globalización. Hemos tenido que soportar muchos males por abrir nuestras fronteras y competir con los países industrializados.



En lo pensional, nuestra prioridad es lograr una reforma que permita la financiación del sistema y el pago de mesadas, pero que al mismo tiempo sea equitativa. No podemos plantear todo el esfuerzo en el cambio de las edades. Es indispensable atacar la corrupción y la evasión.



Martha Moreno: Podríamos tener una jornada de 48 horas semanales, no diarias. Las horas extras empezarían a contar después de que el trabajador ha acumulado 48 horas en una semana. En sectores como el agropecuario, donde es difícil reducir el número de horas trabajadas en un día, esto haría una contribución real a la generación de empleo.



Las contribuciones parafiscales (SENA, ICBF, cajas de compensación) dan lugar a una desigualdad entre empresas iguales. Los aportes parafiscales solo deberían ser cobrados sobre los salarios, no sobre la suma de salarios y primas. Al final, quien pierde es el trabajador, porque las empresas dejan de ofrecer primas.



Y una acotación sobre las pensiones en el caso de las mujeres. Nos pegan muy duro con el cambio en la edad. Debería ser menos edad, aunque haya más tiempo de cotización.



Julio César Carrillo: El proyecto intenta resolver un problema que quedó planteado con una sentencia de la Corte Constitucional sobre la exequibilidad del contrato a término fijo. La Corte determinó que incluso cuando el plazo fijado para el contrato se cumple, el empleador no puede terminarlo si no demuestra que el cargo ha dejado de existir y que la función que surte la persona ha desaparecido. En otras palabras, si un empresario que vende dulces necesita contratar empleados a término fijo para el Halloween, después de la temporada no puede terminar el contrato, porque el cargo de vendedor de dulces sigue existiendo en su empresa. El proyecto resuelve este tema al crear una indemnización. Se podría decir que el proyecto elimina la discusión sobre la existencia de la función, a cambio de la indemnización.



Héctor Hernández: No se debería hablar de indemnización en los contratos a término fijo. Esa palabra significa que se ha causado un daño, y esa no es la situación. Quizás debería hablarse de bonificación.



Alvaro Castaño: La reforma sirve y hace un aporte importante. Sin embargo, hay puntos para tener en cuenta. Mientras que los aportes a la seguridad social tienen un tope en 20 salarios mínimos, de modo que los sueldos superiores a esta suma aportan sobre este tope máximo, en el caso de los aportes parafiscales no hay un tope.



Es necesario reglamentar las convenciones colectivas para que la denuncia tenga efecto en la realidad. Hoy, si una empresa denuncia una convención y se convoca un tribunal de arbitramento, el sindicato simplemente se niega a hablar de los puntos que son objeto de la denuncia. Si hace esto, el tribunal no se puede pronunciar sobre el tema. Es necesario que los tribunales puedan decidir, independientemente de la actitud del sindicato.



Gerardo Carvajal: Tenemos que discutir la edad de jubilación bajo otra luz. No es cierto que jubilarse joven sea la fórmula de la felicidad. La verdad es que la gente tiene mejor salud y vive más mientras está activa. Eso lo hemos visto en Carvajal, pues en la planta trabajan personas que tienen 80 años y lo hacen con plena satisfacción.



Respecto a las horas extras, hay que manejar un balance. Si el costo de las horas extras baja, el empresario aumenta la utilización de los empleados que ya están en la empresa, porque ya están capacitados. Esto es muy bueno para el empresario, pero no para el empleo. Es difícil lograr un equilibrio. Si el costo de las horas extras es muy alto, las empresas son improductivas, pero si el costo es muy bajo, la generación de empleo no crece.



Oscar Aguera: En los países desarrollados se está viendo que muchos jubilados tienen que volver a trabajar, por razones económicas. Y están encontrando que esto contribuye a una mejoría en su salud.



Dieb Maloof: Colombia no es un país desarrollado, sino subdesarrollado. Es un país subnormal, con empleo subnormal. La idea de que la actividad genera más años de vida podría ser cierta cuando el empleo es bueno, pero no lo es cuando el empleo es subnormal.



Rubén Darío Lizarralde: Todo lo que uno haga es susceptible de mejorar o de empeorar. Miremos las cesantías. Yo planteo que deberíamos volver a la filosofía anterior, en la cual las cesantías eran un seguro de desempleo. Hay que restringir la posibilidad de que la gente las saque y las use. El dinero de las cesantías debería salir de las AFP y pasar a las cajas de compensación con destino a la vivienda.



Respecto a las pensiones, hay que enfrentar la realidad. Si no tomamos decisiones fuertes, no sabemos qué va a pasar en este país. El sistema está blindado. Si se reforma en el Congreso, lo tumban en las Cortes. O no se reforma en el Congreso, pues todo el mundo está implicado. Por favor, señores congresistas, cambiemos. Les tenemos demasiado miedo a unas minorías que defienden privilegios.



Santiago Figueroa: Tenemos que tener cuidado, para que lo aprobado no termine por desmejorar la situación. Recuerdo hace varias décadas, cuando se promovió limitar de las cesantías, lo que salió aprobado fueron los intereses sobre las cesantías. Que no nos vuelva a pasar.



José Fernando Isaza: ¿Por qué no limitamos la reforma al sector público? Ahí está el verdadero problema. El sector privado ya se ajustó, de una manera o de otra. Los temas más aberrantes están en el sector público. El problema del déficit son los regímenes especiales. Si ellos no son tocados, no se está resolviendo el problema. Hay que hablar con claridad: es preferible que se caiga totalmente la reforma a permitir que sigan los privilegios.



El incremento de las vacaciones en cinco días implica un costo muy alto. Esto es algo, además, que nadie estaba pidiendo. El cálculo del costo de los cinco días de vacaciones está mal, ministro. Estoy seguro de que ese cálculo no lo hizo usted, porque habría quedado bien hecho. En Colombia, los días de jornada laboral son 224 y no 365. Cuando el denominador es 224, el costo de las vacaciones en el total aumenta. Y sería particularmente grave si toda esta propuesta se queda en el aumento de las vacaciones, mientras lo demás se disuelve en las discusiones.



Y otra cosa: yo sí quiero ver a los soldados del Ejército enfrentándose con los trabajadores de Ecopetrol para defender la reforma laboral, cuando ambos están del mismo lado en este asunto.



Julio César Carrillo: Tenemos que mirar el tema pensional y el laboral en términos de humanidad. ¿Qué sacamos con decirle a la gente que va a recibir una pensión a los 60 años, si al llegar allá la persona se va a encontrar con que la pensión no existe?



En la parte laboral, para atender la diversidad de necesidades de las empresas, la reforma debería establecer condiciones mínimas y, al mismo tiempo, abrir espacio para acuerdos especiales en cada empresa entre trabajadores y empresarios. El diálogo dinamizaría la relación laboral.



Mario Alvaro Díaz: Los sindicatos tienen para ganar, si se hace la reforma pensional. Volverían a tener por qué pelear. Hoy un sindicato no puede pedir nada sin quebrar a la empresa.



Luis Fernando Alarcón: Para los empresarios, la reforma laboral es concreta, mientras que la pensional es menos tangible. Pero esto es solo aparente. Si no se hace la reforma pensional, los riesgos económicos son grandes y los empresarios son quienes tendrían que pagar. Además, la reforma pensional es una oportunidad única. Si acaso, se hace una cada diez años. Tenemos que hacerla bien.



Oscar Aguera: Las reformas deben atender las realidades del mercado. En el plan Colombia, nos propusieron a las empresas de recursos humanos que saliéramos a entrenar jóvenes. El problema era que había que garantizar el empleo a la persona. Se forzaba a los empresarios a crear un empleo nuevo que no necesitaban.



Juan Luis Londoño: Es excelente que nos metamos con los empresarios en esta discusión. Las reformas no se pueden trabajar con tres gremios y dos sindicatos. En las discusiones, estamos viendo representados a los mismos de siempre. Todos los interesados --empresarios, desempleados, trabajadores-- deben ir al Congreso a dar el debate para que ocurra algo positivo. Recordemos que cada 5 segundos se genera un desempleado en Colombia. Y por último: es importante no ser demasiado ambicioso al buscar lo perfecto, al punto de perder lo bueno.



El Congreso decide

El cambio en las edades de jubilación genera fuerte resistencia, como lo han dicho los propios ponentes del proyecto.

En la reforma laboral, los empresarios no apoyan el aumento de las vacaciones.

Los empresarios proponen la jornada semanal, donde las horas extras comienzan a contar después de 48 horas trabajadas en la misma semana.

La reforma pensional genera el menor debate entre los empresarios, aunque su importancia es decisiva en el largo plazo.

Al afectar el costo de las horas extras es necesario mantener un balance, si se quiere generar más empleo.

Las opiniones

"El país ha desarrollado una extraña indiferencia frente al desempleo, pero la situación es grave. En los próximos 12 meses, el desempleo podría subir 2 ó 3 puntos, a menos que tomemos medidas muy claras para frenar el problema.



La propuesta de este gobierno es generar más oportunidades de empleo con una mayor facilidad en la contratación. A cambio, habrá más protección social, para más personas". Juan Luis Londoño, ministro de Trabajo y Salud.



"No es bueno aumentar las edades de jubilación. Pregunto: ¿podrá la gente vivir hasta allá? La expectativa de vida disminuye cada vez más".Dieb Maloof, senador, ponente del proyecto de pensiones.



"La reforma resolver la financiación del sistema, pero debe ser equitativa. La solución no es el cambio de las edades".Alfonso Angarita, senador, ponente del proyecto de pensiones.



"La jornada podría ser semanal. Las horas extras empezarían después acumular 48 horas en la misma semana".Martha Cecilia Moreno Mesa, Asocolflores.



"¿Qué sacamos con decirle a la gente que va a recibir una pensión a los 60 años, si al llegar allá la persona se va a encontrar con que la pensión no existe?" Julio César Carrillo Guarín, asesor.



"No hablemos de indemnización en contratos a término fijo, pues eso significa que se ha causado un daño. Hablemos de bonificación".Héctor Hernández Botero, abogado, Prieto y Carrizosa Abogados.



"Es necesario reglamentar la convención colectiva. Si una empresa denuncia la convención, eso debe tener algún efecto en la realidad". Alvaro Javier Castaño, Nestlé



"Hay que tener equilibrio con las horas extras. Si su costo es muy alto, las empresas son improductivas, pero si es muy bajo, no se genera empleo".Gerardo Carvajal Leib, Carvajal S.A.



"En los países desarrollados, muchos jubilados están volviendo a trabajar. Están encontrando que esto contribuye a una mejoría en su salud".Oscar Aguera López, HTM.



"La reforma pensional es una rara oportunidad. Si acaso, se hace una reforma pensional cada diez años. Tenemos que hacerla bien".Luis Fernando Alarcón Mantilla, Asofondos.



"El sistema pensional está blindado. Si se reforma en el Congreso, lo tumban en las Cortes. O no se reforma en el Congreso, pues todo el mundo está implicado". Rubén Darío Lizarralde, Indupalma.



"¿Por qué no limitamos la reforma al sector público? El sector privado ya se ajustó, de una manera o de otra. Los temas aberrantes están en el sector público".José Fernando Isaza, CCA.



"Debemos tener mucho cuidado, para que lo que se apruebe como ley no termine por desmejorar la situación que tenemos en la actualidad".Santiago Figueroa, Nestlé.



"Los sindicatos volverían a tener por qué pelear. Hoy un sindicato no puede pedir nada sin quebrar a la empresa".Mario Alvaro Díaz Mutis, Lucta Grancolombiana S.A.
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