Crudos incentivos

| 11/10/2000 12:00:00 AM

Crudos incentivos

El sector petrolero ha tenido uno de sus mejores años: un boom de precios sin precedentes y nuevas regulaciones que hacen atractiva la exploración en Colombia.

El año 2000 ha sido clave para el sector petrolero en Colombia. No solo se produjo uno de los boom internacionales de precios más importantes de los últimos años, sino que se han tomado decisiones definitivas para la rentabilidad de la industria. La medida más reciente se produjo el 20 de octubre cuando se firmó la nueva ley de regalías, que busca hacer más atractiva la exploración de hidrocarburos. Esta ley resulta ser otra de las respuestas que el gobierno nacional da a la escasa exploración de hidrocarburos en el país. La realidad es que el sector venía en franco deterioro. Según un estudio de Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleos, mientras en Estados Unidos se han perforado 83 pozos por cada 1.000 kilómetros cuadrados, en Colombia tan solo se han perforado dos, con lo cual aún queda el 80% del territorio colombiano por explorar. Junto con la flexibilización de los contratos de asociación, la nueva ley busca alejar la amenaza de que el país se vea obligado a importar petróleo en el futuro próximo.



La ley se aprobó en el momento preciso, pues muchos de los cambios que introduce se encontraban en el Plan de Desarrollo. Con la caída de la ley del plan, estas iniciativas habrían quedado en el limbo. Hoy renacen y con una mayor estabilidad jurídica por medio de la Ley 619 del 20 de octubre de 2000.



La verdad es que en los últimos años Colombia ha incrementado notablemente su dependencia del petróleo, que llegó a una participación del 30% en el total de las exportaciones. Sin embargo, al igual que la importancia del crudo aumentaba, su producción disminuía y se veía con preocupación el agotamiento de las reservas. Por ello, el gobierno decidió tomar una serie de medidas para incentivar la exploración y así incrementar en el futuro las reservas. Una de las medidas que se tomaron fue la flexibilización del contrato de asociación con la famosa modificación del factor R, que aumenta la participación del socio en los ingresos obtenidos por la explotación. Hasta ahora, el resultado de las medidas tomadas por Ecopetrol ha sido excepcional y todo parece indicar que el año 2000 será un año récord en materia de contratación petrolera. Por otra parte, la Ronda 2000, que ha generado 15 proyectos de producción incremental en campos de operación directa y 12 proyectos de exploración en áreas asignadas a Ecopetrol, continúa desarrollándose.



El país necesitaba incrementar el atractivo para la inversión extranjera en petróleo y la nueva ley es parte de la respuesta. Mientras que la antigua ley definía una regalía del 20% para hidrocarburos, fija e independiente del volumen de producción, la actual impone un régimen escalonado que va de un 5% a 25% según la cantidad producida. La razón para la modificación es que --con excepción de Cusiana y Cupiagua-- los pozos son relativamente pequeños y en esas condiciones, el alto monto que se debía pagar por regalías hacía que en muchos casos la inversión no fuera rentable.



La nueva ley abre la posibilidad de que se generen nuevos ingresos ante un posible incremento de la producción por nuevos hallazgos. Si en los próximos años la actividad petrolera crece como se espera, los municipios también saldrían beneficiados a pesar de la reducción en el porcentaje de las regalías.



Gracias a la nueva ley de regalías, los resguardos indígenas obtendrán importantes recursos que, de ser bien manejados, pueden mejorar las condiciones de vida en esas áreas. La nueva ley establece que "cuando en un resguardo indígena, o en un punto ubicado a no más de 5 kilómetros, se exploten recursos naturales no renovables, el 5% del valor de las regalías correspondientes al departamento por esa explotación, y el 20% de los correspondientes al municipio se asignarán a inversión en las zonas donde estén asentadas las comunidades indígenas...". Esta novedad en la ley cobra gran importancia en el caso del bloque Samoré. Si este pozo resulta ser de un tamaño considerable, el resguardo indígena puede recibir por encima de US$3 millones anuales.



San Andrés y Providencia sale también beneficiado por la nueva ley. A partir de ahora, 10% de las participaciones de regalías y compensaciones provenientes de las explotaciones en el Mar Caribe serán cedidas por los departamentos productores al archipiélago.



Otra novedad que presenta la ley es en materia de gas. Hasta la ley 141 de 1994, las regalías provenientes de la explotación de gas se liquidaban bajo la siguiente equivalencia: 1 barril de crudo igual a 5.700 pies cúbicos de gas. A partir de la nueva ley, la equivalencia cambia y ahora para materia de regalías 1 barril de petróleo será igual a 10.000 pies cúbicos de gas cuando la explotación es en tierra firme y 12.500 pies cúbicos de gas cuando es costa afuera. En palabras de la viceministra de Minas Luisa Fernanda Lafaurie, esta nueva equivalencia busca mejorar la rentabilidad de los campos de gas, la cual se encontraba en serias desventajas por la misma estructura de la explotación. Sin embargo, otros analistas acusan serias fallas en este cambio de la equivalencia. Diego Otero, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), encuentra que con la nueva ley "se intenta cambiar las reglas de la Física". Según Otero, 1 barril de petróleo tiene el mismo poder energético que 6.000 pies cúbicos de gas y, por ello, con el cambio de equivalencia solamente se busca pagar menos regalías por concepto de extracción de gas, bajándolas a la mitad de lo que debería ser. Para este ex miembro de la junta directiva de Ecopetrol, el aspecto de la rentabilidad tampoco es una razón válida, pues según él, "la explotación del gas ya es rentable y prueba de ello es que la Texas siga en Colombia". Pero la nueva ley de regalías trae más sorpresas. Además de lo anterior, también pretende arreglar un problema complejo en la pequeña minería. Actualmente, en la explotación de piedras preciosas e incluso de carbón, hay un gran número de pequeños mineros aislados y desorganizados. En esta medida, entre otras cosas, la solución a los problemas ambientales se hace más difícil. Por ello, la presente ley destina un 40% de los recursos anuales administrados por Minercol a los proyectos mineros especiales.



Ya se han hecho muchas reformas para hacer atractiva la exploración y explotación en Colombia. Es un hecho que la nueva ley de regalías realizó importantes sacrificios en materia de regalías para los municipios y departamentos, con el fin de incentivar la actividad minera en materia de hidrocarburos e incrementar así su explotación y producción. Es cierto que Colombia tiene riesgos que no tienen otros países, sin embargo, ya cuenta con una estructura jurídica estable. Así, el futuro parece ser promisorio. Esto lleva a que Ecopetrol espere que en el 2010 la producción diaria sea en promedio 850.000 barriles, lo cual equivale al pico histórico de producción alcanzado en 1999. Ahora queda esperar que se tenga éxito con todos estos esfuerzos.



La situación

En Colombia tan solo se han perforado dos pozos por cada 1.000 kilómetros cuadrados.



Aun queda el 80% del territorio colombiano por explorar.



La solución

La flexibilización de los contratos por medio del ajuste del factor R.



La nueva ley de regalías que incrementa la rentabilidad de la explotación de hidrocarburos en 5%.



El resultado

Colombia cuenta ahora con una importante estabilidad jurídica en materia de regalías.



La Ronda 2000 ha generado 27 proyectos.
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