| 3/18/2005 12:00:00 AM

Cómo reducir la pobreza

El Banco Mundial lo ha visto todo en fórmulas para disminuir la pobreza y la inequidad. ¿Qué camino debe emprender Colombia para mejorar en este frente?

Para Pamela Cox, vicepresidenta para América Latina del Banco Mundial, reducir la pobreza en Colombia requiere aumentar la tasa de crecimiento de la economía. El crecimiento sostenido es irreemplazable para salir de la trampa del subdesarrollo.

Dinero se reunió con algunos de los ejecutivos más importantes de esa entidad multilateral para Colombia, para encontrar fórmulas para disminuir la pobreza.



El poder del crecimiento

En su primera visita oficial después de su posesión el 1 de enero, Pamela Cox resalta que para disminuir la pobreza es crucial sostener año tras año tasas de crecimiento positivas, sin interrupciones. En parte, el éxito de Asia obedece a sus ininterrumpidos incrementos en la producción y los compara con los tibios resultados de Latinoamérica, caracterizada por subidas y bajadas del PIB. "Es el poder de las tasas compuestas de crecimiento", dice.

El mensaje para el país lo reafirma Alberto Chueca, representante del Banco Mundial en Bogotá. "Con los recursos naturales, geográficos, el dinámico entramado empresarial y el capital humano que tiene, Colombia debería crecer más de lo que está creciendo". Opina que el 3,5% está bien, pero no es suficiente.

Guillermo Perry, economista jefe para América Latina, menciona dos áreas que Colombia y la región deben reforzar para alcanzar el crecimiento de los países a los que mejor les ha ido en el mundo. La primera es la educación. A pesar de los avances, la mayoría de los países americanos tiene coberturas y calidad por debajo de los estándares.

La segunda es la innovación empresarial. En esto, dice, las firmas asiáticas son sustancialmente mejores. Para avanzar en este campo se requieren cambios en el ambiente regulatorio y en el competitivo, lo cual incluye las negociaciones comerciales y el acceso a nuevos mercados. "En Colombia esto se llama agenda interna", explica. El tema toca, entre otras cosas, la eficacia con la que se prestan los servicios públicos y la eficiencia institucional. "Todavía hay mucho por hacer", concluye.

La brecha de la equidad

Las políticas para acelerar el crecimiento de la producción se deben acompañar por otras que reduzcan la desigualdad. Chueca lo pone en términos de encontrar formas para mejorar lo que llama la "calidad de crecimiento", esto es, "que permitan una redistribución de esos beneficios a las capas sociales más desfavorecidas".

En Colombia, en muchos campos de trabajo, hay que volver a empezar por la equidad. El ejecutivo señala que hasta 1998 se hicieron mejoras muy significativas, pero "todos esos avances se perdieron en tres años de recesión".

Por fortuna, el camino hacia la equidad está relativamente bien demarcado. Pamela Cox afirma que en América Latina hay una gran cantidad de programas sociales innovadores que han llegado a las personas más pobres, en especial con educación y salud. En particular, destaca los de transferencias de dinero condicionadas.

En Colombia, Familias en Acción es un buen ejemplo de ellos. El gobierno entrega un subsidio en dinero a familias pobres, con la condición de que mantengan a sus hijos en la escuela. La evaluación de ese programa, que se complementa con ayudas para nutrición, ha probado que es un tremendo éxito social. Además de la escolaridad, tiene otros resultados como que la estatura de los niños vinculados al programa aumentó notablemente, un signo de una mejora nutricional.

La región tiene muchos programas con un excelente retorno social (ver recuadro). Chile, que según Guillermo Perry es el país latinoamericano que más ha innovado en planes para erradicar la pobreza, comenzó uno -Chile Solidario- enfocado en la población indigente. Con US$10 millones en crédito del banco, el plan facilita el acceso de los indigentes al sistema de protección social. El proyecto incluye la implementación de un sistema nacional de información y monitoreo para la protección social. La proporción de indigentes en Chile se ha mantenido estable en 4,2%.



Programas locales

Colombia ha cumplido al pagar oportunamente sus deudas con el Banco Mundial pero, más importante, al lograr las metas que se han impuesto en los proyectos que reciben dinero de la entidad.

La medida de desempeño del país parte de su manejo económico, explica Pamela Cox. Pero, además, se evalúa por los resultados de los proyectos en marcha. "Con mayor frecuencia, las estrategias de asistencia se basan en resultados", agrega. Los resultados de un programa se miden con alrededor de 15 indicadores, que cubren aspectos más amplios que los del proyecto específico. Podrían aparecer, por ejemplo, el número de niños que acuden a las escuelas, libros que se entregan a tiempo para distribuirlos en los colegios, las visitas al médico en áreas pobres.

Otra batería de índices muestra el desempeño del entorno, desde días para abrir un negocio, hasta indicadores macroeconómicos.

Los resultados de TransMilenio, Familias en Acción y Paz y Desarrollo han sido muy buenos. "Son proyectos de los que estamos particularmente orgullosos", afirma Alberto Chueca. Esto permitirá la llegada de más fondos y la formulación de más proyectos. Isabel Guerrero, directora de país para Colombia y México en el banco, destacó dos áreas nuevas que concentrarán la acción de la entidad en el país. De un lado, la Misión Reducción Pobreza y, de otro, la cooperación para identificar experiencias internacionales de solución de conflictos que se puedan transplantar en trabajos con desplazados y en zonas de violencia.
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