| 8/8/2010 11:50:00 AM

Combustibles: ¿hora de bajar precios?

Fendipetróleo acaba de proponer una rebaja de 30% en el precio del diesel y la gasolina. La fórmula: reducir los onerosos impuestos que pesan sobre los combustibles.

Los altos precios de los combustibles en Colombia le restan competitividad al aparato productivo, encarecen los costos para empresarios y consumidores y mantienen a los usuarios de transporte privado al borde de un ataque de nervios.

En el último año el precio máximo de venta de la gasolina por galón pasó de $7.073,55 en julio de 2009, a $7.715,78, con crecimiento del 9,07% en el periodo, muy por encima de la inflación acumulada en los últimos doce meses al cierre de junio, que alcanzó 2,25%.

Para el presidente de Fendipetróleo, Juan Carlos Yepes Alzate, la alta carga impositiva que en los últimos 20 años se ha acumulado sobre el precio de la gasolina y el Acpm se está convirtiendo en una barrera para el desarrollo del país, está desanimando la demanda interna y, de paso, afecta el desempeño de las estaciones de combustible.

Esta situación llevó al gremio a plantear una rebaja del 30% en el precio de los combustibles como medida para reanimar el consumo de los colombianos y apalancar el desarrollo económico del país. Un equipo interdisciplinario de Fendipetróleo adelanta los estudios para consolidar una propuesta que se presentará al nuevo Gobierno en los próximos días y que plantea una revisión integral de los impuestos que hoy se cobran sobre el combustible para lograr una reducción de por lo menos $2.500 en el valor del galón de gasolina.

¿Cuáles son los argumentos que justifican esta rebaja y qué viabilidad tiene la iniciativa? Yepes Alzate sostiene que se están quedando sin asidero los tradicionales argumentos esgrimidos por el Gobierno para sustentar la alta carga impositiva que pesa sobre los combustibles.

Yepes señala que "en primer lugar, Colombia es hoy autosuficiente en la producción de combustibles -gasolina y Acpm-; en segundo término, en 15 departamentos fronterizos opera un sistema dual en la estructura tributaria sobre los combustibles que ha tenido buen resultado y, en tercer lugar, las actuales condiciones económicas de Ecopetrol son muy robustas y se han alcanzado metas de producción mucho antes de lo planeado. Estos tres factores indican que hoy el escenario es distinto en materia petrolera y, en consecuencia, todos los colombianos deberían beneficiarse de estos cambios".

Tres son los principales impuestos que se cobran a los combustibles: el Impuesto al Valor Agregado (IVA) (16%); la sobretasa para contribuir con el mantenimiento de la red vial de las ciudades (25%) y el denominado impuesto global, que nació en 1995 como una estrategia para garantizar las inversiones futuras de la exploración y producción petrolera.

Para Yepes, este último impuesto no tiene razón de ser porque hoy Ecopetrol es una empresa robusta que puede garantizar sus programas de expansión y desde 2004, cuando cambió el esquema de exploración petrolera, ingresaron un alto número de compañías que están alcanzando muy buenos resultados en materia de exploración.

Los altos costos por los impuestos han llevado a Colombia a estar hoy en el grupo de países con los precios más altos en combustibles. Entre 17 países del continente, Colombia ocupa el cuarto lugar en mayores precios de la gasolina detrás de Brasil, Chile y Uruguay.

Para el Estado, los combustibles generan abundantes recursos: solo en 2008 significaron $4,7 billones, con una perspectiva ascendente, pues de acuerdo con datos de Fendipetróleo, entre 2004 y 2010 el recaudo de IVA que se aplica a los combustibles creció 79,02%; la sobretasa 57,88% y el impuesto global 35,41%.

El senador Jorge Enrique Robledo respalda la idea de reducir el costo de los combustibles pues asegura que el Gobierno ha vendido la idea de que al combustible se le pueden cargar nuevos impuestos porque lo utilizan 'los ricos'. "No sé cuántas veces he debatido en el Congreso con el Ministro de Minas porque insisto en que los impuestos al combustible son regresivos ya que el grueso del consumo lo hace el transporte público, de carga y pasajeros y esto le pega principalmente a los pobres de Colombia", sostiene Robledo.

De hecho, en un debate planteado por el Senador hace un año, presentó datos de la Unidad de Planeación Minero Energética del Ministerio de Minas (Upme) que indican que en el caso de la gasolina, el transporte particular apenas consume el 36,5% mientras que el 63,54% es para transporte de carga y pasajeros, en tanto en el caso del diesel el 98,04% lo consumen vehículos de carga y pasajeros y apenas 1,97% es para transporte particular.

"Los gravámenes a la gasolina y al diesel no deberían existir, son indeseables y al menos deberían rebajarse. Sin embargo, mientras se grava un producto que afecta a los más pobres, el Gobierno sigue otorgando gravosas exenciones tributarias a unas pocas empresas", sostiene Robledo.

Otro tema que para Fendipetróleo justifica la reducción de los impuestos tiene que ver con que hoy no operan los subsidios a los combustibles.

De acuerdo con cálculos de Fendipetróleo, el valor del subsidio a los combustibles, otorgado por el Gobierno entre 2004 y 2008 ascendió a $17,8 billones. Sin embargo, al cruzar esta información con los costos por impuestos que han pagado los colombianos que compran estos combustibles, el gremio encontró que esta cifra asciende a $19,4 billones en el mismo periodo.

Esto, asegura Yepes Alzate, permite concluir que "en términos netos, no hay tal subsidio porque los colombianos pagan 2 billones de más, en impuestos, por los combustibles". Incluso, el dirigente asegura que para el país resultaría mejor vender todo el petróleo e importar la gasolina, que con todo e impuestos resultaría más barata que la que hoy se compra en el país.

Pero, aunque la iniciativa parece razonable, su viabilidad todavía está enredada. El Gobierno cree que las condiciones fiscales del país no están dadas para desmontar los impuestos a los combustibles pues insiste en que no hay espacio de gasto para seguir subsidiando a los más pudientes el consumo de gasolina y diesel.

El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, asegura que si se habla de desmontar estos impuestos, habría que buscar qué otros gravámenes pueden reemplazar los ingresos que generan por más de $4 billones al año.

La propuesta de rebajar los costos de los combustibles ya comenzó a discutirse en círculos empresariales y de Gobierno y su análisis apenas arranca. Pero, la decisión final dependerá en buena medida de la realidad fiscal del país y del empeño del nuevo Gobierno por reducir las barreras que hoy frenan la competitividad del país.

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