| 1/25/2010 6:00:00 AM

Candidatos presidenciales y sus fórmulas de empleo

Colombia es uno de los países con mayores tasas de desempleo de América Latina. Cambiar esta realidad será uno de los mayores retos del nuevo Presidente de la República.

El 30 de diciembre de 2009, el Departamento Nacional de Estadísticas (Dane) divulgó la más reciente cifra sobre desempleo en el país. Los datos, nada halagüeños, indican que en noviembre la tasa de desempleo alcanzó 11,1% -un crecimiento de 2,8% respecto del 10,8% del mismo mes de 2008-, lo que significa que cerca de 2,4 millones de colombianos se encontraban sin trabajo.

Estos datos indican que el desempleo será uno de los principales desafíos para el próximo Presidente de Colombia, quien no solo tendrá que buscar que el país retome el camino del crecimiento económico sino, además, que esta vez el crecimiento se vea reflejado en una mayor generación de puestos de trabajo.

Dinero decidió consultar a los candidatos y precandidatos que se alistan para disputar este año la Presidencia de la República, para conocer cuáles serán sus políticas de generación de empleo, qué programas tienen previsto desarrollar para reducir la informalidad y cuál es su opinión sobre el salario mínimo.

Cómo generar más empleo

El candidato liberal Rafael Pardo explica que el tema de empleo lo manejará bajo la premisa de la igualdad de oportunidades para todos, fomentando la demanda de plazas de trabajo mediante programas públicos en vivienda de interés social, obras de infraestructura o programas para el sector agrícola. Así mismo, plantea "incentivar al sector privado para generar empleos, estimulando la inversión en capital y focalizando los incentivos para quienes generen vacantes". También propone fortalecer y revisar los programas de capacitación del Sena, en sintonía con las necesidades de las empresas, y desarrollar el Programa del Primer Empleo, dirigido a quienes buscan trabajo por primera vez para que cuenten con las capacidades requeridas por las empresas.

Gustavo Petro, candidato presidencial del Polo Democrático, enfocará sus esfuerzos para generar cuatro millones de empleos con una política de choque que incluirá la explotación de dos millones de hectáreas que hoy están en manos de la Dirección de Estupefacientes, "para beneficiar a campesinos sin tierra, víctimas de la violencia, campesinos productores de hoja de coca y pequeños y medianos empresarios del agro". Así mismo prevé incentivar la construcción de 600.000 viviendas de interés social urbanas y rurales; fortalecer la demanda interna y crear una política de inversión pública.

Por su parte, Sergio Fajardo, candidato de Compromiso Ciudadano por Colombia, explica que la generación de empleo pasa primero por la lucha contra la corrupción. Fajardo sostiene que si se recuperan los billones de pesos que se pierden por corrupción, se pueden generar nuevos puestos de trabajo. Frente a su política en esta materia, asegura que se concentrará en generación de oportunidades educativas y trabajo, "con énfasis en el emprendimiento, las iniciativas regionales y el desarrollo rural, la motivación, formación y apoyo a los emprendedores en la tarea de crear empresa". Cree fundamental que el Gobierno lidere el encuentro entre las iniciativas productivas, la inversión y el mercado y que se revise la estructura tributaria para reducir los sesgos antiempleo.

Andrés Felipe Arias, precandidato del partido Conservador, tiene como meta la creación de 1,25 millones de nuevos puestos de trabajo para reducir la tasa de desempleo a 5,5%, a partir de políticas micro y macro. "En lo micro, impulsaremos la pequeña y mediana empresa, creando el Banco de la Gente y un Fondo de Garantías para universitarios emprendedores y madres cabeza de hogar a través del otorgamiento de 100.000 créditos; transformaremos la infraestructura nacional a través de grandes concesiones a largo plazo y democratizando un 20% adicional de Ecopetrol; revolucionaremos la política de vivienda y crédito hipotecario para construir 250.000 nuevas viviendas por año; fortaleceremos Agro Ingreso Seguro para incrementar las siembras en 1 millón de hectáreas y otorgaremos 200.000 becas para bachilleres de estratos 1 a 3 para su educación técnica y tecnológica profesional".

El candidato de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, cree que para generar empleo hay que recuperar el crecimiento económico a través de herramientas como el gasto público con énfasis en vivienda e infraestructura. "En materia de vivienda, nuestra meta es construir 200.000 por año para lo cual nos proponemos, entre otras cosas, promover macroproyectos, otorgar subsidios a la tasa de interés para que quienes devengan desde un salario mínimo tengan la posibilidad de acceder a un crédito de $18 millones; fortalecer el Fondo Nacional del Ahorro; poner en práctica un programa de arrendatarios-propietarios y promover bancos de materiales cuya administración esté a cargo de las cajas de compensación".

Para la precandidata conservadora Noemí Sanín, la generación de empleo será una de sus políticas centrales, con la que aspira a crear más de un millón de empleos con el TPP: 'Trabaje, Produzca y Progrese'. "Mi gobierno se compromete a estudiar y asesorar cada idea y proyecto de negocio, que puede ser desde un café internet, un proyecto agrícola, una miscelánea y una peluquería hasta un hotel. Si la persona necesita capacitación, nos comprometemos a dársela con el Sena o con alguna universidad con la que tengamos convenio. Capacitado y con las ganas de trabajar nos vamos a volver socios el Gobierno y el ciudadano", sostiene Sanín, quien propone que a estos emprendedores se les dé el 'plante' o capital inicial -en vez del crédito que se les dificulta pagar-, que sería devuelto 4 ó 5 años después, cuando el negocio salga adelante.

Y, aunque el Partido Verde definirá en marzo su candidato a la presidencia entre Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y Luis Eduardo Garzón, sus voceros plantean que frente al tema del desempleo, "por ser un tema estructural se debe tener una política industrial y agrícola, con un instituto con profesionales altamente calificados, que sugieran cuáles deben ser los instrumentos a utilizar, principalmente para apoyar la industria naciente". También ven la necesidad de proteger la tasa de cambio gravando los capitales especulativos, promover la inversión extranjera y la alianza de empresas nacionales con extranjeras.

Informalidad, vena rota

En el tema de informalidad, existe consenso entre candidatos y precandidatos sobre la necesidad de reducir los costos laborales y mejorar la preparación de los trabajadores para llevar al país por la senda de la formalidad y mejorar las condiciones económicas.

Para Rafael Pardo, es necesario diseñar programas "que motiven a las empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas, a formalizarse y de paso a sus trabajadores" pero cree que este tema pasa por una revisión de los costos laborales y en especial de los gastos de contratación y despido.

Gustavo Petro propone pactos y programas para lograr condiciones de trabajo decentes que, en el caso de los asalariados informales, incluiría la intervención de inspectores de trabajo para hacer cumplir las obligaciones laborales, programas para elevar la calidad y productividad de las actividades económicas y, con las micro y pequeñas empresas, un programa de formalización.

El candidato Germán Vargas Lleras cree que dinamizando los mercados laborales, modificando la regulación laboral, eliminando incentivos que promueven la informalidad y reduciendo las distorsiones que privilegian artificialmente la inversión en capital, se puede reducir la informalidad.

Sergio Fajardo, por su parte, considera que este problema estructural de la economía debe combatirse de dos formas: creando una política productiva explícita, concentrada en sectores generadores de empleo y realizando un acuerdo nacional para estimular el empleo formal.

Tres propuestas tiene en este tema Andrés Felipe Arias: la creación de un seguro de desempleo obligatorio para trabajadores con ingresos de menos de dos salarios mínimos; un programa de protección social para nuevas generaciones de estratos 1, 2 y 3 que incluye aporte mensual por parte del Estado desde que el ciudadano cumpla la mayoría de edad y hasta los 22 años en una cuenta de pensiones a su nombre y, por último, la creación de un subsidio al crédito hipotecario para hogares de bajos ingresos o trabajadores informales.

Noemí Sanín plantea crear un régimen especial de transición para las Pyme, basado en reducción de costos y simplificación de trámites para las empresas que están en la informalidad y que no aguantan los costos que implican pasarse a la formalidad. Incluso, plantea una reducción de los impuestos corporativos del 32% al 22% y la simplificación de reportes fiscales a través de un sistema de cálculo automático.

Por su parte, para el Partido Verde es necesario estudiar cuidadosamente qué genera la informalidad: "buscar la eliminación o reducción de los costos que la generan, educar sobre las ventajas de la formalidad y facilitar y estimular la formalización, posiblemente con algunos esquemas de amnistías".

Las propuestas están sobre la mesa. Sin embargo, habrá que esperar para verificar sus resultados.

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