| 5/27/2005 12:00:00 AM

Armar el rompecabezas

Felipe Barrera, subdirector social de Fedesarrollo, analiza el más reciente libro de Armando Montenegro y Rafael Rivas, sobre la desigualdad, la pobreza y el crecimiento.

El libro Las piezas del rompecabezas, de Armando Montenegro y Rafael Rivas, figura como uno de los más vendidos este mes. Las razones del éxito son varias. Plantea con claridad los principales problemas del país y propone acciones concretas a cada reto sin caer en prescripciones generales y poco aplicables. En los temas en que las recomendaciones son generales, deja el camino abonado para una discusión con ideas serias. Además, tiene la virtud de ser amenísimo.

El libro establece al inicio la relación entre pobreza, distribución y crecimiento. Posteriormente, analiza la dinámica poblacional, la educación, el empleo, las pensiones y los servicios públicos en el país y finaliza con una discusión sobre los retos y las prioridades de las finanzas públicas en Colombia. Todos estos temas deberían comentarse, pero por la restricción del espacio escojo solo uno: la estrategia contra la pobreza.



Una nueva red

Para los autores, la reducción de la pobreza se alcanza con mayor crecimiento y eliminando sus causas estructurales, que están en la baja educación, el alto número de niños, y en ineficiencias en el mercado laboral.

Aunque el país realizó en los últimos años un gran esfuerzo en la provisión de servicios de infraestructura, educación y salud, la pobreza aumentó por la recesión de 1998/99, con lo cual se hizo evidente la necesidad de proveer otro tipo de servicios sociales para reducirla.

En esta materia, Montenegro y Rivas provocan una discusión de fondo: el país tiene que hacer un esfuerzo importante en reorganizar y hacer coherentes los programas sociales y en generar una red de protección social eficiente. El camino correcto está bien trazado en el vecindario. Por ejemplo, México y Brasil utilizan actualmente las "transferencias condicionadas" como componentes fundamentales de sus redes sociales. Con las transferencias condicionadas se les otorga dinero a familias pobres a cambio de un resultado 'deseable', como la acumulación de educación, salud o capital físico. De esta forma se ataca el problema de corto plazo, la disminución de ingresos ante recesiones, y el de largo plazo, los determinantes estructurales de la pobreza.

Las transferencias también requieren algo que ha faltado en Colombia: una estrategia clara para definir cuándo deben salir los hogares de los programas.

Para que las transferencias condicionadas funcionen en el país, como lo proponen Montenegro y Rivas, se debería alinear la acción de instituciones como el Sena y el ICBF con la de los ministerios de la Protección Social y Educación, además de aumentar la eficiencia en la prestación de servicios de todas ellas.

Por otro lado, una Red de Protección Social necesita mecanismos para localizar correctamente a los pobres. En Colombia tenemos dos instrumentos, el estrato y el Sisben, ambos con varios problemas discutidos en el libro, y uno de ellos es que son instrumentos estáticos y no captan ágilmente la entrada o salida de un hogar de la pobreza.

En otro frente, varios investigadores del país han comenzado a trabajar en la llamada "Restricción Institucional". Por ejemplo, casi todos los economistas concuerdan en la necesidad de hacer reformas que reduzcan el déficit fiscal o que modifiquen el régimen pensional. Sin embargo, no ha sido posible implementar las reformas críticas para lograr estos objetivos. Los límites del desarrollo económico parecen estar en los límites institucionales de las reformas. El libro de Montenegro y Rivas reconoce la importancia de las restricciones institucionales y provee elementos fundamentales para su análisis.

Parafraseando a Vinicius de Moraes (que dice "Que me perdonen las muy feas, pero la belleza es fundamental"), que me perdonen los macroeconomistas, pero la microeconomía es fundamental. Este libro abre un diálogo importante desde la óptica microeconómica e institucional y plantea un debate crítico para el futuro del país. Las piezas están en la mesa, el reto es armar el rompecabezas.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?