| 9/28/2007 12:00:00 AM

A comprar segunda vivienda

Colombia tiene un gran potencial para ser uno de los destinos preferidos de los jubilados extranjeros y rentistas para la compra de segunda vivienda. Un proyecto de ley busca desarrollar este mercado.

El gobierno, atendiendo el interés del sector privado, decidió impulsar el mercado de la segunda vivienda en el país. El objetivo es atraer a jubilados y rentistas extranjeros y a los colombianos que han establecido su vida en el exterior, con el fin de que compren una vivienda en Colombia para vivir por temporadas, pasar sus vacaciones o incluso para establecerse definitivamente en nuestro país.

A través de un proyecto de ley que será presentado al Congreso en los próximos días, y de algunos cambios en el régimen de inversión extranjera, el gobierno planea otorgar exenciones tributarias a los inversionistas desarrolladores y compradores de los grandes proyectos de vivienda que se construyan en zonas libres destinadas exclusivamente a ese tipo de iniciativas.
 
Aunque aún no se ha decidido cuáles serán estas áreas, el Caribe, la Zona Cafetera, Antioquia y Santander se perfilan como los lugares más atractivos para el desarrollo de estos proyectos que, como ya ha ocurrido en los países centroamericanos, se espera que traigan inversión y consumo en sectores complementarios de la economía.

Potencialidades y beneficios
Más de 78 millones de personas nacidas entre 1946 y 1964 en los países desarrollados, los baby boomers, han comenzado a retirarse del mercado laboral y están buscando un estilo de vida integral, fácil y sin complicaciones, un ambiente limpio y una comunidad sana donde pasar una temporada de vacaciones o vivir por un tiempo determinado.
 
Esto es, un mercado donde adquirir su segunda vivienda. Algunos países como Costa Rica, República Dominicana y Panamá, llevan varios años atrayendo e incentivando las inversiones de estos jubilados en proyectos de vivienda a través de exenciones tributarias que han incrementando el flujo de inversión extranjera dirigida a la construcción.

Colombia, tanto como los centroamericanos, es un país que tiene todo el potencial para desarrollar un mercado de segunda vivienda y atraer un buen porcentaje de esos jubilados inversionistas y a otros rentistas extranjeros. Incluso, los colombianos que desde hace mucho tiempo viven en el exterior y que no reciben rentas en el país, se convierten en potenciales clientes para este.

Nuestro país cuenta con una buena conectividad aérea con países de Europa y Estados Unidos, tiene un potencial turístico enorme gracias a la diversidad de climas y a su biodiversidad ecológica y cuenta con una oferta de vivienda cualitativa y cuantitativamente competitiva. "Mientras que en Estados Unidos se pagan US$ 500.000 en promedio por la cuota inicial de una vivienda, con esa misma suma se puede adquirir un inmueble de lujo en Colombia", asegura Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia.
 
Adicionalmente, la oferta privada y pública de servicios de salud y cirugía estética es de muy buena calidad en las siete ciudades principales, lo que lo hace aún más atractivo para el inversionista extranjero.

De hecho, Colombia ya ha empezado a cotizarse como un destino importante a nivel internacional. Claudia Marmolejo, gerente del Show Room Cartagena y el Caribe, asegura que hoy los colombianos residentes en el exterior están invirtiendo en una vivienda en sus ciudades de origen, así como en ciudades turísticas en el país para sus visitas o para el día de su regreso.
 
"Hay proyectos donde estos compradores representan 10 a 25% de las ventas y se estima que el porcentaje de extranjeros compradores en ciudades como Cartagena asciende al 30%", dice Marmolejo. Según Sergio Mutis, presidente de Fedelonjas, hoy Bogotá, Cartagena y Barranquilla son ciudades más seguras que otras en América Latina. Sin embargo, falta mucho por hacer en temas como telecomunicaciones.

"Lo tenemos todo para ser un destino de clase mundial para la compra de este tipo de vivienda", asegura el ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga. El interés del sector privado por hacer parte de grandes proyectos de vivienda ya se evidencia en las ciudades con vocación turística como Cartagena donde las construcciones iniciadas en el estrato 6 de esta ciudad ascienden a 3.134 unidades que representan una inversión cercana a US$489 millones.

"Si logramos sacar adelante el proyecto de ley, los beneficios no tardarán en hacerse visibles, especialmente para el sector turístico y de la construcción", agrega el Ministro. Habrá más demanda de restaurantes, centros comerciales, más empleo para mano de obra no calificada, mayor entrada de divisas y mayor inversión extranjera, especialmente en el sector inmobiliario. Sergio Mutis asegura que el desarrollo de este mercado puede prolongar el ciclo positivo del sector de la construcción al crear una nueva demanda que no está asociada al ciclo normal de la economía colombiana y Beatriz Uribe, presidenta de Camacol, agrega que, como es sabido, el auge de la construcción tiene un impacto positivo en toda la economía.

El proyecto de ley
Para atraer a los jubilados y rentistas extranjeros a invertir en Colombia, el proyecto de ley propone la creación de unas zonas libres de segunda vivienda en las que se desarrollarán proyectos de construcción de residencias urbano-turísticas. Estas incluyen infraestructura turística, marina, edificios de tiempo compartido y hoteles entre otros.
 
Las zonas, además, serán construidas y administradas por personas jurídicas nacionales o sucursales extranjeras que no podrán invertir menos de US$200 millones en el desarrollo de este tipo de proyectos y serán aprobadas por la Dian, previo concepto técnico del Ministerio de Vivienda y del Ministerio de Comercio.

Según Mutis, no sólo el Caribe colombiano es atractivo para este tipo de proyectos "Ciudades como Bucaramanga y Manizales están listas para albergar jubilados vinculados a la academia, que por clima y un ambiente cultural de gran desarrollo universitario, podrían ofrecerles grandes oportunidades de seguir estando presentes en el medio como invitados a conferencias.
 
Turísticamente, el eje cafetero o la región santandereana Bucaramanga- Cañón del Chicamocha- Socorro, les da alternativas de esparcimiento a propios y extraños con múltiples canchas de golf y entornos muy atractivos", explica. Por supuesto, no puede olvidarse a Bogotá, donde llegaron el 50% de los extranjeros que visitaron Colombia el año anterior.

Tal vez, los instrumentos más importantes contemplados en el proyecto de ley para el desarrollo de este mercado, son las exenciones tributarias a las que tendrán acceso quienes construyan y administren los proyectos de vivienda y aquellos que inviertan en estos. Exenciones a la renta, a los ingresos recibidos del exterior, la posibilidad de ingresar menaje, vehículo y otros bienes de lujo a la zona sin considerarlo una importación, son algunos de los beneficios que serán otorgados a los inversionistas, quienes deberán demostrar unos ingresos mínimos cuyos montos serán establecidos por la Dian y no podrán ejercer actividades remuneradas en el país. Adicionalmente, los compradores podrán adquirir los inmuebles a través del contrato de fiducia mercantil para lo cual deberán hacerse reformas al régimen vigente de inversión extranjera.

La presidenta de Camacol asegura que además de los incentivos que se están contemplando para los constructores (ver recuadro), es vital que esta política incorpore las gestiones necesarias para agilizar y simplificar los trámites relacionados con la aprobación de instrumentos de gestión del suelo y de la expedición de licencias de urbanismo y construcción.
 
De esta manera, Colombia busca convertirse en uno de los destinos turísticos e inmobiliarios más importantes del continente, y hacer partícipe a los ciudadanos de los beneficios de la inversión extranjera y de la potencialización del ciclo positivo en el sector de la construcción.
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