| 4/6/2010 5:00:00 AM

Genere oportunidades a partir del riesgo

¿Cuáles son los riesgos más significativos y que pueden generar oportunidades para una compañía? Los escándalos corporativos de los últimos años han dejado como enseñanza tener controles más estrictos en el reporte financiero y en los controles internos.

Tomar y asumir riesgos hace parte del crecimiento y emprendimiento de un negocio: si no hay riesgo, no hay recompensa. El reto estratégico para los negocios en la administración de riesgos no es entonces la evasión de estos a toda costa, sino convertirlos en oportunidades ganando mayor competencia. Para esto, los directores deberían tomar elecciones informadas y coherentes teniendo en consideración los riesgos que la compañía quiere tomar y tomar las medidas adecuadas para manejarlos y mitigarlos.


“Forjando la unión entre el riesgo y el desempeño”, es el nombre de tres estudios realizados por la firma consultora Ernst & Young. Estos ofrecen diferentes alternativas a las juntas administrativas y a la alta gerencia sobre cómo crear y proteger el valor de la compañía a través de las mejores prácticas en la administración de riesgo.


Además, se explica por qué y cómo las compañías deberían integrar la administración de riesgo y la administración del desempeño. Por qué y cómo deberían desarrollar un lenguaje común en tema de riesgos y cómo definir aquellos riesgos con mayor potencial para convertirlos en oportunidades.


Alianza estratégica entre la administración de riesgo y la administración de desempeño


“Lo más importante de la administración de riesgos no es eliminarlos, ya que esto eliminaría la recompensa. El punto se basa en saber cómo manejarlos, y escoger sabiamente para evitar combatirlos todos al mismo tiempo”, revela el estudio.


El manejo de riesgos en la mayoría de sectores e industrias puede ser un esfuerzo disperso, e independiente de la estrategia general de la compañía. Muchas empresas se beneficiarán si lograran encontrar un enfoque para la administración de riesgos que sea integral y que tenga aplicación tanto a nivel estratégico, como operacional, como financiero y de cumplimiento.


Un sistema de administración de riesgos efectivo está en la capacidad de cubrir todas las áreas del negocio, y debe estar estrechamente ligada con todas las prácticas de la compañía. Si este sistema se une a la administración del desempeño, como si fueran dos caras de la misma moneda, se reducirían significativamente los impactos que puede tener la función de una empresa.


Actualmente, el 'Balance Scorecard' , BSC de una empresa es la herramienta más usada para la administración del desempeño de ésta. Para cada una de las perspectivas del tradicional BSC, una empresa define sus metas y los Indicadores de Gestión. Lo que le permite a la organización medir y monitorear su nivel de desempeño.


Ahora, ha llegado el momento de que tanto el BSC, como los Indicadores de Gestión, se fusionen con la administración de riesgos, todo con el objetivo de que una compañía logre sobresalir en el mundo de negocios.


Los escándalos corporativos de los últimos años han dejado como enseñanza tener controles más estrictos en el reporte financiero y en los controles internos, requerimientos adicionales para el gobierno corporativo, y mayor regulación en cualquier tipo de transacción.


Estas nuevas reglas, sin embargo, tienden a alinearse sólo con un aspecto de la administración de riesgos: Asegurar la confiabilidad de los reportes financieros de desempeño, lo que deja de lado muchas otras facetas de riesgo que pueden afectar una compañía. “Lo que necesitan las organizaciones es una efectiva administración estratégica, más allá de controles y regulaciones más estrictas”, comenta el estudio.


Al integrar una nueva dimensión de Riesgo en el BSC, éste puede hacer por la administración de riesgo lo que ha hecho por la administración del desempeño. Desde su introducción, el BSC ha sido una herramienta de integración cultural y estratégica para las compañías, haciendo énfasis en los objetivos y desempeño. En un nuevo BSC, el propósito es unificar este resultado para beneficio de la administración de riesgo.


Como resultado, se ayuda a la compañía a interpretar su visión y estrategia a un grupo de objetivos financieros y no financieros que puedan tener medición. Con la adecuada información y manejada dinámicamente, tanto en el área de desempeño como de riesgos, la alta gerencia podrá tomar decisiones y modificar la estrategia del negocio adecuadamente, al mismo tiempo que cumple con los objetivos y mejora los procedimientos.


Es decir, se romperían las barreras de información dentro de la organización, para darle prioridad y definir los riesgos, y cómo se pueden afrontar y volverlos oportunidades, de acuerdo con sus objetivos.

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