| 1/6/2011 10:00:00 AM

Lo que pasa con los mejores

Colombia desaprovecha sus mejores talentos. La historia de Natalia Taborda, mejor Ecaes de Administración en 2007, lo demuestra.

Natalia Taborda tiene 26 años. Casada desde 2009, montó hace unos meses con su esposo un negocio de importación de insumos para impresión y tratamientos capilares. Trae su mercancía de China y Brasil y está explorando mercados en Medellín.

Que sea emprendedora no es sorpresa. Es una actividad que le gusta por vocación y por formación. En diciembre terminó una especialización en Mercadeo en Eafit y si todo sale como piensa, recibirá su grado en marzo, casi al tiempo con el nacimiento de su hijo que espera para abril.

Natalia es una mujer especialmente fuerte en estudios. En 2007 obtuvo el mejor Ecaes de Colombia en Administración y fue una de las mejores graduandas de su promoción de Eafit.

Cuando se anunció su galardón, Natalia recibió una llamada de la cementera Argos, que quería enganchar a algunos de los mejores Ecaes del país. Sin embargo, ella tenía ya muy avanzado un plan para estudiar mandarín en China.

Por eso al principio de 2008 se fue a la Universidad Fudan en Shanghai y estudió el idioma durante nueve meses. No es mucho tiempo, dice ella, pero ya tiene las bases de una de las lenguas más complejas del planeta.

Regresó a Colombia al final de ese año y en 2009 entró a trabajar como analista comercial y de mercadeo en Visionamos, la empresa que administra sistema de pago para tarjetas de crédito, débito y cajeros automáticos. Simultáneamente aprovechó la beca que había obtenido de su universidad por cuenta de su puntaje académico en la carrera y comenzó su especialización.

En 2010, finalmente, decidió retirarse de la empresa para darle espacio al proyecto que tiene tanta gente, el de tener un negocio propio.

Por ahora piensa en su maternidad y a lo mejor, más adelante, quisiera hacer otros estudios, tal vez en el exterior. “Quiero ser una mamá super bacancita”, dice ilusionada. “Y muy feliz”, añade.

¿Una historia bonita? Quizás. Pero no deja de tener un lado tremendamente perturbador.

La noche de los mejores
Qué sacó Natalia de su desempeño en las pruebas de Estado. “Satisfacción personal. Es el orgullo de la labor cumplida”, dice. Sin embargo, como es natural, se muestra un poco desanimada con los resultados en otros campos como el académico o el laboral. “Uno espera más. Más acceso. Tal vez una oferta de becas en el exterior para maestrías y posgrados”, dice.

Natalia tiene además una condición particular. Su cuñado, el ingeniero administrativo Juan Pablo Chavarriaga, también consiguió el mejor Ecaes del país en su profesión. Por eso sabe que su preocupación es compartida. “Él dice que el mejor reconocimiento sería tener acceso a una beca en el exterior”, afirma.

Es claro que ellos deberían haber ido a las mejores escuelas del mundo. Lo aprovecharían mejor que cualquiera.

Tanto Eafit como Colfuturo están en vacaciones y por eso no pudieron ser contactados por Dinero.com. Queríamos preguntarles sobre programas especiales para los estudiantes más destacados del país. Tal vez los tengan pero al menos Natalia y Juan Pablo no los conocen.

Los mejores Ecaes son personas que han demostrado su capacidad de aprender, su orientación al logro y su deseo de destacarse. Por eso sorprende que no haya más empresas como Argos y más entidades privadas y públicas que se interesen por el desarrollo académico de estos muchachos.

Los estudiantes con los mayores puntajes en estas pruebas van a Bogotá a una celebración: ‘La noche de los mejores’. Pero si ese evento de reconocimiento no se convierte en apoyo permanente para que sigan haciendo lo que saben, aprender, el país estará aceptando a plena conciencia el hecho vergonzoso de que no sabe aprovechar sus mejores talentos.

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