| 1/23/2007 12:00:00 AM

Venezolanos atrapados entre alta inflación y control de cambios

La economía está floreciente, impulsada por el dinero del petróleo, pero las opciones tradicionales para proteger las riquezas no son válidas.

Caracas.- Ahorrar cada vez cuesta más en Venezuela, donde la inflación y la incertidumbre reinan a medida que el presidente Hugo Chávez adelanta su proyecto socialista.


El cambio del bolívar -- que está depreciado en el exterior -- por otras divisas es costo y mayormente ilegal. Depositar el dinero en el banco nose justifica en un país con una inflación que gira en torno al 17%. Y la compra de propiedades tampoco suena atractiva ya que podrían ser expropiadas.

Chávez, quien recibirá esta semana poderes del congreso para gobernar por decreto, anunció el domingo que impondrá impuestos a los bienes suntuarios para redistribuir la riqueza y beneficiar a los consejos comunales de las barriadas pobres. El mandatario no ofreció detalles, pero dijo que las segundas viviendas, las colecciones de arte y los carros costos podrían incluirse dentro de ese impuesto.

"Ah, tú tienes un yate, perfecto, dame acá compadre", dijo Chávez. "Mire compadre usted anda por Caracas en tremendo carro. Un impuesto. Ah, que tú tienes la casa donde vives y además tienes otra ahí frente al mar... Venga acá compadre", agregó.

Los altos precios del petróleo hicieron que la economía venezolana tuviera el año pasado el más rápido crecimiento en Suramérica, pero también ayudaron a que el gasto público, inundado de petrodólares, alcanzara altos niveles, lo que generó la inflación más alta de la región. Con tanta incertidumbre sobre el rumbo en que se encamina el país, los venezolanos ven sus ahorros erosionarse cada día con pocas opciones de inversión.

Desde que Chávez impuso un estricto control de cambios hace cuatro años para contener la fuga de capitales, las posibilidades de invertir grandes sumas en dólares se han dado solo por dos vías legales y reguladas: utilizando bolívares para comprar bonos, denominados en dólares, emitidos por el gobierno, o a través del cambio de acciones de la Compañía Anómina Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV) por ADR de la empresa que se cotizan en la Bolsa de Nueva York. En ambas opciones pueden revenderse los dólares después de pagar sustanciales primas.

La cotización del título de la CANTV cayó el lunes después que Chávez anunció su intención de nacionalizar de inmediato la mayor telefónica del país. Los ADR de CANTV sufrieron un desplome del 16% en el mercado de Nueva York y descendieron a 11,30 dólares. La CANTV tiene como principal accionista a la corporación estadounidense Verizon, que ha estado en la empresa desde su privatización en 1991.

Los partidarios del mandatario venezolano creen que la economía permanece saludable y que los inversionistas están optimistas ante el vibrante consumo y el surgimiento de la demanda de papeles del gobierno. Ellos generalmente desestiman los temores por el incremento de los controles estatales y sostienen que los cambios revolucionarios son necesarios para dirigir más recursos para los pobres.

Armando }, un simpatizante del gobierno de 60 años que vende refrigerados industriales, dijo que quienes están disgustado con la economía ahora son las elites ricas que perdieron su posición hegemónica. "Estamos bien parados económicamente", dijo Monsalve, al describir cómo se agotaron sus mercancías en un frenesí de ventas entre noviembre y diciembre. "El país está progresando", agregó.

Pero Josue Bermúdez, quien es un pequeño constructor, ha estado almacenando materiales para su empresa, calculado que con su dinero comprará más ahora que en los meses que vendrán, después de los anuncios que realizó Chávez para incrementar los controles en la economía. "Estoy preocupado por el futuro de este país", afirmó Bermúdez entre bolsas de cemento, herramientas y otros implementos que estaban apilados a un lado de una mesa y un sofá de su apartamento en una vecindad de clase media de Caracas.

La inflación ha hecho sus negocios riesgosos, y los suministros pueden ser escasos porque el gobierno retrasa la entrega de dólares para importación. Bermúdez dijo que la construcción privada no se está levantando porque los clientes no tienen confianza para invertir en proyectos costosos a largo plazo.

Bermúdez está ponderando salir del país e hipotecar su casa para pedir un préstamo bancario y comenzar una nuevo negocio en otro sitio. Si lo hace, deberá toparse con el control de cambio que hace casi imposibles operaciones comunes como transferencias o retiros de dinero para el exterior y lleva a muchos venezolanos a recurrir al mercado negro. Mientras los procedimiento son poco comunes, los violadores de las regulaciones cambiarias se exponen a fuertes multas o incluso la cárcel si las grandes sumas negociadas son detectadas.

Desde que Chávez asumió el poder en 1999, su gobierno ha tomado algunos activos de empresas, haciendas y construcciones privadas para formar cooperativas, y ha impuesto incrementos de impuestos y las regalías a los socios extranjeros de los proyectos petroleros donde la corporación estatal Petróleos de Venezuela ha asumido la mayoría accionaria. Sus esfuerzos para redistribuir los ingresos generados por el petróleo han hecho a Chávez más popular entre los sectores pobres y la clase trabajadora.

Pero sus detractores dicen que el mandatario, quien ahora efectivamente controla todas las ramas de los poderes públicos venezolanos, está agravando los problemas económicos por las deficiencias fiscales y las políticas monetarias, lo que está creando incertidumbre sobre el futuro. Con un alto gasto público, la economía no está generando suficientes bienes y servicios para recoger los excesos de liquidez.

El control de cambios absorbe solo parte del efectivo de la economía, avivando la inflación que según cálculos oficiales estuvo bien por debajo de 30%, que era el nivel que había para 1998 cuando Chávez fue elegido por primera vez, pero sobre la tasa de interés máxima que es regulada por el Banco Central.

Cuando la inflación deja atrás las tasa de interés, se exacerba un "consumo casi irracional" de automóviles, aparatos y otros bienes durables pues la gente busca casi desesperadamente refugios para su dinero, dijo Enrique González Porras, un experto venezolano en regulaciones económicas. Distorsiones similares explican la fuerte demanda de bonos del gobierno y de los ADR de la CANTV, los cuales son utilizados para calcular la tasa de cambio del dólar en el mercado negro. El tipo de cambio paralelo alcanzó este mes el nivel récord de 4.000 bolívares por dólar, mientras que la tasa oficial está en 2.150 bolívares por dólar.

La alta cotización del dólar paralelo ha creado una oleada de incrementos de precios, comenzando por los productos importados, pero también en muchos bienes y servicios venezolanos que están relacionados de alguna manera con la importación. Entretanto, la fuga de capitales probablemente continuará, sin importar que tan fuerte sean los controles que imponga Chávez.

Un estudio de Emilio Medina-Smith, un experto en esa área de la Universidad de Carabobo, mostró como los venezolanos han estado sacando su dinero del país a un ritmo mucho más acelerado que en las cuatro décadas antes de que Chávez asumiera el gobierno: unos 66.000 millones de dólares han salido entre 1999-2005, comparado con 112.000 millones de dólares -- ajustados por inflación --- entre 1950-1999.

"Antes de 1999, el deporte nacional venezolano no era el béisbol, era llevar el dinero al exterior", dijo Medina-Smith. "Ahora hay un ingrediente adicional: la inseguridad política".

 

 

AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?