| 3/20/2007 12:00:00 AM

SIP condena favoritismo de gobiernos para repartir publicidad

La SIP clausuró el lunes una de sus reuniones que periódicamente examinan las condiciones de la prensa en el hemisferio.

Cartagena.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el lunes a algunos gobiernos de países latinoamericanos por considerar que se valen de la pauta publicitaria "para premiar o castigar a los medios de comunicación".

El organismo consideró que "diversos gobiernos, instituciones y empresas públicas en las Américas utilizan la publicidad oficial como un instrumento para premiar o castigar a los medios de comunicación", en fenómeno que ocurre al menos en Uruguay, Venezuela, México, Argentina, Ecuador y Nicaragua, según el informe.

De acuerdo con la entidad, quienes hacen esas distinciones obvian la efectividad de sus anuncios para repartir la publicidad y recordó que los fondos utilizados para pagar la pauta "pertenecen a todos los ciudadanos y no a los regentes de turno".

En otros casos, reportados en Venezuela, México, Guatemala, Bolivia y Argentina, los gobiernos "han optado por crear medios televisivos y radiales públicos para difundir información sesgada, parcial e interesada" con lo que restringen el surgimiento de otros privados.

Ante ello, la SIP emitió su condena y repudio "al favoritismo en la distribución de la publicidad oficial, utilizado como vehículo para privilegiar o castigar a los medios de comunicación y para influir en las decisiones editoriales y políticas informativas" de los medios.

El organismo también rechazó "la creación de medios de comunicación oficiales" y condenó a quienes "sean cómplices en estas conductas corruptas o se beneficien directa o indirectamente de ellas".

 

 

 

AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?