| 10/1/2009 12:00:00 AM

Salvatore Mancuso se niega seguir colaborando con la justicia

El jefe paramilitar anunció a la Fiscalía que no colaborará más con la justicia que investiga miles de asesinatos de los que se le sindica en calidad de autor material o intelectual.

Leonardo Cabana, fiscal de la Unidad Nacional de Justicia y Paz de la Fiscalía, dijo en entrevista telefónica con AP que el otrora jefe paramilitar Salvatore Mancuso le entregó el miércoles en Washington una carta en la que explica con detalle los motivos de su intempestiva decisión.

"El me dijo que se le ha dificultado volver a reconstruir todos los hechos en los que él o sus hombres tuvieron responsabilidad", manifestó Cabana desde la capital estadounidense.

El funcionario judicial agregó que el primer argumento de Mancuso para su decisión está relacionado con el hecho de que el gobierno del presidente Alvaro Uribe lo hubiera extraditado a Estados Unidos, en mayo del año pasado, bajo cargos de narcotráfico.

Al estar en detenido en Washington, a Mancuso "se le han dificultado los medios para hablar con su gente sobre los crímenes que cometieron", añadió Cabana.

"También (el jefe paramilitar) se quejó de las dificultades para hablar con sus abogados", precisó.

El fiscal aseguró, sin embargo, que Mancuso no cerró del todo sus puertas para seguir colaborando con la justicia. Mancuso "me dijo que era una decisión hasta tanto se le dieran todas las garantías que la ley exige para sus confesiones".

Cabana relató que se había reunido con Mancuso en una corte de Washington, y dijo que le llamó la atención que el ex jefe paramilitar "está muy demacrado, bastante alicaído".

Mancuso, dijo Cabana, alcanzó a confesar sus participación en 165 crímenes.

La de Mancuso es la segunda renuncia de jefes paramilitares a la Unidad de Justicia y Paz.

La semana pasada ya lo había hecho Diego Murillo (alias "Don Berna"), quien manifestó su molestia por el hecho de que la justicia colombiana le creyera a medias sus confesiones, y puso como ejemplo que la Fiscalía no le hubiera dado credibilidad a las declaraciones que rindió contra el vicepresidente Francisco Santos, el ex ministro Juan Manuel Santos y el alcalde de Medellín, Alonso Salazar.

Del primero dijo que en alguna oportunidad le pidió a él que instalara en Bogotá un grupo paramilitar. Del segundo, que cierta vez les pidió a los paramilitares que ayudaran a derrocar al entonces presidente Ernesto Samper (1994-98).

Y del tercero, que sus hombres le ayudaron política y económicamente para llegar a la alcaldía de Medellín, la segunda ciudad más importante del país y ubicada a 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Un importante congresista de la oposición, Rodrigo Lara Restrepo, aseguró --cuando conoció la renuncia de "Don Berna" a Justicia y Paz-- que la verdad sobre el paramilitarismo en Colombia iba a quedar enterrada en las cárceles de Estados Unidos, es decir, donde están presos al menos 15 ex jefes de esas bandas al margen de la ley.

(AP/Dinero)

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