| 3/19/2009 12:00:00 AM

Royal Bank of Scotland y Citigroup cancelan aviones para altos ejecutivos

(PARIS)  Royal Bank of Scotland y Citigroup cancelaron los pedidos de aviones privados para los altos ejecutivos como consecuencia de la crisis financiera y una violenta reacción pública a causa de los beneficios corporativos, informó el jueves el fabricante francés Dassault Aviation.

RBS recibió un rescate por parte del Gobierno británico a fines del año pasado y está entrampado por una pensión de 16,6 millones de libras esterlinas ( US$23,7 millones) para el presidente ejecutivo Fred Goodwin.

El banco británico realizó el pedido por un avión de negocios Falcon 7X último modelo que cuesta entre US$40 y US$45 millones hace unos cinco años, y sería entregado este año.

Pero el banco, ahora controlado por el Gobierno británico, canceló el pedido a fines de la semana pasada, según dijo a Reuters el jefe de negocios civiles aeroespaciales de Dassault, Olivier Villa.

Consultado en cuanto a si el avión de 19 asientos, capaz de volar desde Londres a Tokio, era para el uso de Goodwin, Villa señaló que no lo sabía pero que asumía que el aparato era para el "equipo de altos ejecutivos" del banco.

Citigroup canceló los pedidos de tres aviones Falcon 7X casi al mismo tiempo, agregó Villa.

El mercado de aviones para negocios se ha visto fuertemente afectado por la recesión y la publicidad negativa en Estados Unidos, manifestó más temprano en una conferencia de prensa el presidente ejecutivo de Dassault Aviation, Charles Edelstenne, agregando que los los aviones de negocios aún hacen sentido económico.

"En los tres últimos meses ha habido más cancelaciones que pedidos", lamentó. "Tenemos a algunos de los clientes más prestigiosos. Citibank (de Citigroup) era uno de ellos. RBS era otro. Y, por supuesto, cancelaron", concluyó.

 

 

(REUTERS)

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?