| 4/12/2011 10:20:00 AM

Reinician construcción de mayor obra civil brasileña tras casi un mes parada

Parte de los cerca de 22.000 obreros que construyen la hidroeléctrica de Jirau, la mayor obra civil brasileña en la actualidad, retornó a los trabajos esta semana después de una serie de protestas y de ataques vandálicos que obligaron a la constructora a paralizar las actividades por casi un mes, confirmaron hoy fuentes del sector.

Sao Paulo - Una pequeña parte de los trabajadores regresó al lugar de las obras el lunes y un número mayor se presentó este martes, dijeron hoy a Efe portavoces de la constructora Camargo Correa, responsable de la que será tercera mayor hidroeléctrica del mundo, que se construye en el estado amazónico de Rondonia.

Las obras estaban paralizadas desde el 15 de marzo cuando un grupo de operarios, supuestamente en protesta por el arresto abusivo de un colega y de las malas condiciones de trabajo, incendió los 70 alojamientos de los obreros y 43 autobuses.

El incidente obligó al Gobierno a enviar a la Fuerza Nacional de Seguridad a la zona y a negociar con las centrales sindicales varias reivindicaciones cuya falta de atención generaba tensión entre los trabajadores del gigantesco proyecto.

Camargo Correa convocó el lunes a parte de los trabajadores para el regreso a las actividades poco después de que los obreros, en una asamblea sindical en la que participaron cerca de 4.000 personas, aprobaran el acuerdo con la constructora.

El reinicio de las actividades también fue aprobado por fiscales de la justicia laboral que visitaron las instalaciones la semana pasada para inspeccionar las condiciones sanitarias y laborales.

El regreso de los obreros ayer y hoy coincidió con la visita realizada el lunes al lugar por el ministro de Trabajo, Carlos Lupi.

"Vine a escuchar las reivindicaciones de los trabajadores y a buscar soluciones. Al fin de cuentas ellos están trabajando para el desarrollo del país y es necesario que tengan buenas condiciones de alojamiento, transporte y ambiente de trabajo, así como salarios justos", dijo el ministro.

Camargo Correa decidió reiniciar gradualmente las obras y convocó inicialmente a los trabajadores que viven en las ciudades de Porto Velho (capital de Rondonia), Nova Mutum y Jací Paraná, las más próximas a la obra.

Un juez laboral de Porto Velho, sin embargo, autorizó a la constructora a rescindir el contrato de hasta 6.000 obreros en caso de que el reinicio de los trabajos no exija la convocatoria de todos ellos.

"La constructora aún no se ha pronunciado sobre eso", dijo el portavoz de la empresa al ser preguntado sobre si Camargo Correa pretende aprovechar la autorización para reducir su masa laboral en Jirau.

El acuerdo para el reinicio de las obras, aprobado ayer por los trabajadores, prevé un ligero aumento salarial, un reajuste de la ayuda para la compra de alimentos, la concesión de cinco días de descanso por cada tres meses de trabajo y de pasajes de avión para que los empleados que viven en ciudades alejadas puedan visitar a sus familias.

El secretario de Administración y Financias de la Central Unitaria de los Trabajadores (CUT), Vagner Freitas, advirtió que el regreso al trabajo puede ser temporal en caso de que la constructora no se disponga a negociar nuevas mejoras en las condiciones de trabajo.

La hidroeléctrica de Jirau es la obra civil en ejecución de mayor envergadura en Brasil y será la tercera mayor generadora del mundo después de la de Tres Gargantas (China) e Itaipú (Brasil-Paraguay).

Jirau compone junto con la de Santo Antonio, también en construcción, el llamado Complejo Hidroeléctrico del Río Madeira, ubicado en las proximidades de la frontera de Brasil con Bolivia, y tendrá una capacidad instalada para generar 3.450 megavatios de energía.

 

(Efe)

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