| 12/15/2006 12:00:00 AM

Quejas y autocríticas al término de reunión del Mercosur

De la reunión se suponía, además, que debía salir la agenda de trabajo que traten los presidentes del Mercosur cuando se reúnan el 18 y 19 de enero en Río de Janeiro, pero los ministros no concluyeron ese temario debido, dijeron cancilleres, a que se extendieron en sus debates internos sobre el funcionamiento del bloque.

Brasilia.- Los cancilleres del Mercosur culminaron el viernes su reunión de un día tras un debate que se vio marcado por autocríticas sobre el funcionamiento del bloque regional, donde se dan frecuentes impasses y riñas comerciales.

En una conferencia de prensa en la cancillería de Brasil, los ministros resumieron sus discusiones:

_ Uruguay y Paraguay desean que se flexibilicen las normas internas del Mercosur para poder hacer acuerdos bilaterales fuera del bloque, que lleven o no a tratados de libre comercio.

_ Argentina ratificó su oposición en torno a los planes uruguayos de levantar una planta de celulosa en una zona de frontera, mientras Brasil hizo ofertas para atender parte de los reclamos paraguayos y uruguayos.

A pesar de todos los impasses, los embajadores de Bolivia y Ecuador --invitados a la cita junto a los de Colombia, Perú y Ecuador-- manifestaron la voluntad de sus dos gobiernos de adherirse al bloque, lo que fue recibido "positivamente", dijo el anfitrión de la cita, el canciller Celso Amorim.

"Fue una de las reuniones más profundas en las que he participado", dijo Amorim. "No dejamos ninguna dificultad debajo de la alfombra", aseguró.

En la reunión se avanzó "por lo menos en explicar mejor las cosas, un debate severo, pero cordial", dijo el ministro de Economía de Uruguay, Danilo Astori, asistente al encuentro.

"Mercosur no sólo no está fortalecido, sino que está más débil", indicó Astori, al agregar que esa debilidad venía precisamente del nivel de disparidad de beneficios entre los socios.

El canciller de Uruguay, Reinaldo Gargano, aclaró sin embargo, que en la cita su país "no planteó la posibilidad de hacer un tratado de libre comercio fuera del Mercosur".

Uruguay y Paraguay se han quejado por años que debido a que las economías de sus países son más pequeñas deben recibir de los socios más grandes del bloque --Argentina, Brasil y desde mediados de este año, Venezuela-- concesiones para poder obtener los beneficios de la integración.

Como parte del proceso de "autocrítica" sobre el rol que deben tener las economías mayores para ayudar a los más pequeños, dijo Amorim, Brasil ofreció en la jornada y de forma unilateral que Uruguay y Paraguay puedan incorporar hasta 70% de insumos generados fuera del bloque para fabricar artículos destinados tanto a sus mercados internos como al propio Mercosur.

La medida, que aún debe ser discutida y aprobada por consenso de todos los miembros, como son todas las decisiones del bloque, es una flexibilización de normas del Mercosur y que contemplan que para disfrutar del arancel cero un producto debe tener 60% de contenido de insumos nacionales y el resto extra bloque.

El canciller de Argentina, Jorge Taiana, dijo que debían estudiar la oferta brasileña antes de pronunciarse.

Taiana dijo también que no deseaba "sumar elementos que dificulten" los buenos oficios que lleva adelante un diplomático, designado por el rey Juan Carlos de España, para intentar facilitar un acercamiento entre los dos países por el tema de la construcción de la planta de celulosa en la margen uruguaya del Río Uruguay, en la frontera con Argentina.

Pero Gargano aprovechó la ocasión para ratificar que viola normas del Mercosur y el gobierno de Buenos Aires debe prevenir el bloqueo de carreteras que hacen pobladores argentinos de puentes fronterizos y en protesta por la construcción de la planta de celulosa, que alegan contaminaría la región.
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