| 3/31/2011 9:00:00 AM

Portugal reconoce ahora que su déficit en 2009 y 2010 fue mucho mayor

Portugal reconoció hoy que su déficit fiscal fue muy superior a lo anunciado oficialmente en 2009 y 2010 por las pérdidas de grandes empresas públicas de transporte y de un banco nacionalizado, que no se habían incorporado aún a sus cuentas.

Lisboa - El ministro de Finanzas luso, Fernando Teixeira dos Santos informó hoy de que, con esas partidas, que ya eran conocidas por las autoridades europeas y estaban pendientes de clarificación contable, el déficit fiscal del año pasado queda en el 8,6 %, y no el 7,3 % que había anunciado el Gobierno.

En el caso de 2009, el déficit luso se ajusta ahora en el 10 % y no el 9,4 % en que se había situado, lo que implica, al igual que en el ejercicio siguiente, que Portugal no cumplió los compromisos presupuestarios que había anunciado.

No obstante, Teixeira dos Santos aseguró, en declaraciones a lo periodistas, que la actualización de las cifras del déficit luso por cuestiones "metodológicas" no afecta a este año, y que el Gobierno, que dimitió la semana pasada, mantiene los objetivos presupuestarios anunciados a Bruselas para 2011 y los ejercicios siguientes.

El ministro también expresó su confianza en que Portugal pueda superar los problemas financieros sin recurrir a un rescate, como pronostican muchos expertos.

Además subrayó que el actual Gobierno en funciones, que renunció al rechazar el Parlamento su último plan de ajuste económico, "no tiene legitimidad, ni condiciones para negociar lo que fuera necesario en ese sentido".

El ministro defendió que las cifras anunciadas por el Ejecutivo socialista de Sócrates se ajustaron en su momento a las "reglas" aplicables, que han sido alteradas por Eurostat, la entidad europea que avala las estadísticas de cada país.

El Instituto Nacional de Estadística luso (INE), que fue el organismo que formalmente ajustó hoy la contabilidad lusa, explicó que se había hecho por exigencia de la institución comunitaria tras cuestionar la metodología portuguesa.

La actualización de las cuentas lusas proviene de las pérdidas, de casi 2.000 millones de euros, acumuladas por el Banco Portugués de Negocios (BPN), nacionalizado hace dos años por graves irregularidades, y de otros 883 millones de la empresa nacional de ferrocarriles y las del metro de Lisboa y Oporto, también públicas.

"El Gobierno hará todo para no faltar a los compromisos del Estado portugués, pero pedir ayuda no", afirmó Teixeira dos Santos al dar a conocer la situación contable.

Mientras el ministro informaba de las nuevas cifras del déficit público luso los intereses de su deuda mantenían un ascenso imparable en el corto plazo, con dos semanas de subidas históricas.

El bono a cinco años escaló hasta el 9,32 % en medio de las especulaciones sobre un inminente rescate de Portugal en tanto las obligaciones a dos años llegaban al 8,43 %.

Sólo en el caso de los títulos a diez años, que sirven de referencia, los mercados dan todavía un respiro al país y se mantienen en torno al 8,09 %, después de haber tocado ayer, con siete días consecutivos al alza, el 8,10 %.

Dos de las tres grandes agencias de notación financiera han recortado además la calificación de la deuda lusa después de la renuncia de su Gobierno, por el riesgo de que debilite aún más la ya frágil situación financiera del país.

La crisis política portuguesa está entretanto congelada en espera de que el jefe de Estado, el conservador Aníbal Cavaco Silva, decida aceptar la dimisión del primer ministro, José Sócrates, y proponer un nuevo Gobierno o convocar elecciones anticipadas, como piden ya todos los partidos.

Cavaco ha convocado hoy al Consejo de Estado, un organismo formado por personalidades políticas cuya consulta es preceptiva antes de disolver el Parlamento.

 

(Efe)

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