| 3/25/2014 10:00:00 AM

Petro no se rinde, ahora confía en Corte IDH para recuperar alcaldía

El destituido alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, peleará hasta el final para recuperar su cargo electo y está convencido de que lo logrará a través de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) y la movilización ciudadana.

Petro se expresó así en una entrevista con Efe tras haber sido sustituido en el cargo el pasado miércoles, cuando el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ratificó la decisión de la Procuraduría General de destituirle e inhabilitarle por 15 años a causa de una supuesta mala gestión en una crisis de basuras ocurrida durante tres días en diciembre de 2012.

El mandatario tomó la decisión tras rechazar las medidas cautelares a favor de Petro dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pues ese organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA) consideró que los derechos políticos del alcalde podrían haber sido violados y por ello pidió dejar en suspenso la destitución hasta analizar el caso a fondo.

Santos no acató esa recomendación y se justificó en que el Consejo de Estado, máximo órgano de decisión en Colombia, había rechazado las tutelas (recursos de amparo) presentadas por los ciudadanos contra la decisión del procurador Alejandro Ordóñez.

Tras ese revés, Petro confía ahora en que la CorteIDH, con sede en San José de Costa Rica, le restituya sus derechos políticos a través de "medidas provisionales" que, según dijo, serían de obligado cumplimiento. De esa manera cumpliría el mandato para el que fue elegido en las urnas y que concluye el 31 de diciembre de 2015.

"Las medidas provisionales de la CorteIDH tienen mucho más peso (que las cautelares de la CIDH) y por lo tanto, si se expidieran, muy difícilmente el Gobierno de Colombia las rechazaría, dado que eso casi implicaría un retiro de la OEA", explicó Petro, quien en su juventud militó en la guerrilla del M-19 y achaca su destitución a razones políticas del ala más conservadora.

Petro basa su argumentación en que la Carta Americana de Derechos Humanos, adoptada en 1972 como ley en Colombia, contempla en su artículo 23 que los derechos políticos sólo se pueden limitar por sentencia penal, y no es el caso, ya que su destitución la decidió un funcionario administrativo.

El siguiente paso a seguir es que la CIDH pida a la CorteIDH, ambas instancias de la OEA, que transforme las medidas cautelares ya otorgadas en medidas provisionales, y después que organizaciones de derechos humanos, parlamentos y partidos políticos del mundo reclamen una intervención.

"La Corte IDH no se va a mover si no hay una actividad de solicitud y no solamente de quien ha sido el afectado", confesó Petro.

Por eso, el dirigente izquierdista llamó a una "movilización ciudadana más amplia en todo el país" con el objetivo de que el tribunal internacional le devuelva al cargo que se ganó por elección popular en 2011.

Pese a que las medidas de la Corte IDH son la opción en la que más confía Petro, también contempla otra vía interna y es que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, departamento del que Bogotá es la capital, acepte una tutela o recurso de amparo que obligaría a cumplir las medidas expedidas por la CIDH.

Este instrumento le devolvería la Alcaldía, pero a su vez podría ser recurrido ante el Consejo de Estado, que ya ha mostrado su rechazo a que Petro siga en el cargo.

En su entrevista con Efe, habló asimismo de la posibilidad de que estas dos instancias no se pronuncien. Entonces el presidente de Colombia tendría que escoger un candidato de una terna presentada por su movimiento Progresistas y luego convocar elecciones.

Pero Petro expresó su incredulidad respecto a que el proceso siga ese camino: "Estoy convencido de que el presidente Santos, que ya violó o desacató las medidas cautelares de la CIDH, va a violar también la ley tratando de quedarse con la Alcaldía hasta 2015. Es un robo", manifestó.

El líder progresista acusó a Santos de haber tomado "Bogotá de forma arbitraria para tratar de garantizar su reelección" en las presidenciales, cuya primera vuelta se celebrará el próximo 25 de mayo, y dijo que, tal y como ha ocurrido con el referendo para revocarlo, que se desconvocó cuando estaba fijado para abril, no llamará a elecciones a la Alcaldía con el argumento de que no hay dinero.

Pese a que Petro está cada vez más acorralado, se mostró esperanzado ante el desenlace. "Tengo una esperanza, una ilusión democrática, sé que no cometí un delito, no cometí un crimen, no me robé un peso. Sé que lo que hicimos, lo hicimos con una clara convicción en nuestros principios: privilegiar a los pobres y cambiar paradigmas", concluyó.

EFE
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