| 8/21/2012 3:00:00 PM

Perú, el "mayor productor" de dólares falsos

Cuando arrestaron a Joel Quispe Rodríguez en un bar del noroeste de Perú el año pasado, muchos peruanos pensaron que su captura marcaba el comienzo del fin de un multimillonario comercio ilegal de dinero falsificado.

Fue puesto tras las rejas y acusado de dirigir una red criminal compuesta por familiares cercanos, que habían traficando hacia el exterior enormes cantidades de divisas falsificadas desde 2009.

Sin embargo, dos veces este año -el 17 de julio y el 1º de agosto- el clan Quispe Rodríguez, como la policía lo denomina, volvió a ser noticia.

Tras una investigación que se extendió por varios meses, las autoridades dijeron que habían detenido a otros dos miembros de la familia e incautado billetes falsos, incluyendo euros y soles peruanos, por valor de casi US$7 millones.

"Le dimos un duro golpe al crimen organizado", aseguró el jefe de la policía Raúl Salazar, mientras permanecía de pie junto a una larga mesa cubierta de láminas sin cortar de billetes falsos de US$50.

César Cortijo, director de la unidad de investigación criminal de la policía peruana, dijo que la mayoría del dinero estaba destinado a ser transportado al exterior, de maneras similares a las utilizadas por narcotraficantes.

"Encontramos cuadernos con dibujos tradicionales en su tapa, para hacerlos ver como souvenirs. Tenían un compartimento para esconder dólares, envueltos en papel carbón para que los contenidos fueran invisibles a los rayos X", le contó Cortijo a la BBC.

Más de US$17 millones en dinero falso fueron incautados este año, la mayoría con destino a Estados Unidos y a otros países que también tienen el dólar como moneda, como Ecuador.

Las autoridades estadounidenses creen que Perú es el principal productor extranjero de los dólares falsos que circulan en Estados Unidos.

"En 2003 detectamos el primer billete fabricado en Perú. La producción se ha incrementando y ahora el 17% de los dólares falsos en Estados Unidos son de origen peruano", afirmó Brian Leary, un portavoz del servicio secreto estadounidense.

Sospechas

La cantidad total de dólares falsos que salen de Perú no se conoce. Pero el Banco Central de Reserva del Perú cree que las divisas falsas en circulación no suponen una amenaza macroeconómica.

"Esto es crimen organizado que afecta mayormente a gente de de bajos ingresos. Para ellos, aceptar un billete falso puede significar perder mucho dinero", dice Juan Antonio Ramírez, de la entidad emisora peruana.

"Por eso le decimos al público que tenga cuidado y se interiorice bien las características de seguridad de los billetes", agrega.

Ramírez piensa que un 0,5% de todos los billetes en Perú, incluyendo los dólares, son falsos.
Los peruanos están aprendiendo a vivir con el problema y saben sospechar cuando se trata de billetes de alta denominación.

Tiendas y hoteles utilizan luces ultravioleta y lápices especiales para buscar señales que puedan identificar la moneda falsificada, y los taxistas llegan a palpar los billetes en el aire para comprobar su calidad.

Perú tiene una gran economía informal, donde cédulas de identidad falsas y otros documentos pueden ser comprados en el mercado negro. También dispone de rutas para el contrabando de drogas, bienes y personas, que pueden ser explotadas por los falsificadores.

Pero es difícil decir con certeza si estos factores contribuyen al alto nivel de la falsificación en Perú.

"Peces pequeños"

El gobierno peruano reconoce que hay un problema, el cual -asegura- está siendo atacado de forma prioritaria en su lucha contra el crimen organizado.

Los falsificadores se enfrentan a hasta 12 años en cárcel, y funcionarios aseguran que la seguridad en la frontera está siendo mejorada continuamente para intentar detectar divisas falsas.

Pero Jorge González, un economista peruano que se especializa en política monetaria cree que las autoridades deberían hacer más para arrestar a los líderes de las bandas, en Perú y en el exterior.

"Atrapan mayormente a los peces pequeños, no a los que están arriba. Capturan al que lleva el dinero a través del aeropuerto, pero no a la persona que la está enviando", asegura.

Sin embargo, la cooperación internacional y la inteligencia compartida podrían estar teniendo algún efecto.

El servicio secreto de Estados Unidos estima que este año el número de dólares falsos de Perú será un 4% menor.

El país andino ha estado trabajando de forma más estrecha con las autoridades estadounidenses desde 2009 y su Banco Central intercambia información con Interpol y con España, que usa el euro.

Pero González -quien fue dos veces ministro del gobierno- cree que, mientras siga siendo rentable, la falsificación no va a desaparecer.

Según sus cálculos, por cada diez dólares falsos contrabandeados fuera de Perú, un traficante podría recibir una ganancia de un dólar.

"Por lo que si alguien me da millones para sacar fuera del país, puede imaginar cuánto dinero estaría haciendo", afirma González.

Con márgenes de ganancia tan elevados, dice, los falsificadores pueden mover su producción a otro lado en caso de que Perú tome el control.

O en la eventualidad de que el mercado del dólar se complique, podrían cambiar e imprimir más euros falsos u otras divisas, cree González.
BBC
                                                               
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