| 11/5/2008 12:00:00 AM

Obama, un hombre que hizo historia contra todos los pronósticos

Obama, un hombre que hizo historia contra todos los pronósticos

CHICAGO _ En el discurso que lo propulsó a la escena política nacional, Obama habló de su lugar en la historia.

"Mi presencia en este estrado es muy improbable", dijo el político en el comienzo de su mensaje.

"Me presento aquí sabiendo que mi historia es parte de una historia estadounidense mayor... y que en ningún otro país de la tierra mi historia sería incluso posible" afirmó.

Entonces Obama era un integrante de la asamblea de Illinois que buscaba su primer término en el Senado, luego de que John Kerry le pidió que diera uno de los discursos más importantes de la Convención Nacional del Partido Demócrata en el 2004.

Muchos de los asistentes lo vitorearon, a pesar de que la mayoría de ellos se preguntaba: ¿quién es ese tipo?

Un "chico flaco con un nombre extraño que cree que Estados Unidos tiene un lugar para él también", les respondió.

Entonces habló sobre la esperanza y los días mejores, también sobre encontrarse en un momento de cambio en la historia del país, los temas que se convertirían en las piedras angulares de su contienda por la Casa Blanca. También habló sobre muchos momentos de su vida, que nos son ahora tan familiares como su grito de guerra por el cambio.

Tuvo un padre negro, llamado también Barack, que creció pastoreando cabras en Kenia, para luego viajar con una beca a la Universidad de Hawai. Ahí en una clase de ruso, conoció a Stanley Ann Dunham, de 18 años, la hija de una pareja blanca de Kansas, bautizada así por su padre que trabajó en campos petroleros, granjas y luchó en la Segunda Guerra Mundial.

Barack ("bendito" en árabe) nació el 4 de agosto de 1961, pero el matrimonio de sus padres no duró. Su padre estuvo ausente prácticamente toda su vida. Su madre, una antropóloga apasionada por ayudar a las mujeres, lo crió. Obama escribió alguna vez: "Lo mejor en mí se lo debo a ella".

Pasó cuatro años en Indonesia, luego de que su madre volvió a casarse y viajó con Barack a un país tercermundista, exótico y revelador donde tenía como mascota a un mono. Barack vio la pobreza y las enfermedades, su visión del mundo se amplió.

Pero su conocimiento del exterior no cambió la lucha que tuvo que librar por su identidad racial. Era uno de los pocos estudiantes negros de la preparatoria de Honolulú, donde le llamaban "Barry" y se reunía con algunos estudiantes para dialogar cada semana sobre el "arrinconamiento étnico".

En esos años vivía con sus abuelos maternos. Llamaba a su abuela, Madelyn Dunham, "Toot".

En un importante discurso sobre cuestiones raciales en este año, en el que intentaba revirar las declaraciones del pastor Jeremiah Wright sobre la división racial del país, Obama se refirió a su "abuela blanca" como una mujer que lo crió, se sacrificó por él y lo amó, pero que alguna vez confesó temer a los hombres negros que veía en la calle y que "en más de una ocasión dijo estereotipos raciales que me hicieron avergonzar".

Dunham murió el domingo a los 86 años. El padre de Obama murió en un accidente automovilístico en 1982, su madre de cáncer ovárico en 1995. Su media hermana Maya Soetoro-Ng, aún vive en Honolulú y es maestra de historia.

Obama pasó de ser un líder comunitario a un político célebre. En 1990 fue elegido el primer presidente negro de la prestigiosa revista universitaria Harvard Law Review. Tenía 28 años y era estudiante de posgrado de derecho, graduado de la Universidad de Columbia, luego de pasar varios años trabajando en las calles de Chicago para organizar a los residentes del lado sur, conocido por su pobreza. Obama buscaba que los residentes se defendieran luego de que el cierre de las fundidoras los dejó sin trabajo.

Después de sus estudios en Harvard, Obama rechazó importantes ofertas de trabajo para unirse a una pequeña firma por los derechos civiles en Chicago. Dirigió una campaña para el registro de los electores y enseñó derecho constitucional en la facultad de leyes de la Universidad de Chicago.

También se casó con Michelle Robinson, una colega de la escuela de derecho de Harvard que fue su consejera durante sus prácticas en un despacho legal en Chicago. La pareja tiene dos hijas, Malia, de 10 años, y Sasha, de 7.

Su gran salto a la política llegó en 1996, cuando ganó un puesto en el senado de Illinois como representante del barrio de Hyde Park, en el lado sur de la ciudad que incluye a a la prestigiosa Universidad de Chicago y al mismo tiempo tiene zonas de gran pobreza.

Después llegó la oportunidad del 2004 para postularse al senado federal y darse a conocer a todos los estadounidenses con su memorable discurso. Ganó las elecciones y se convirtió en el tercer senador negro en la historia de Estados Unidos.

El 20 de enero, Obama de 47 años llegará al nivel más alto de la política al asumir la presidencia en el Capitolio. Al parecer ese chico flaco consiguió su lugar en la historia.

 
(AP)

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