| 11/21/2007 12:00:00 AM

Nigeria replantea la explotación del petróleo

Más de 400.000 millones de dólares fueron robados de la tesorería por los líderes de Nigeria entre 1970 y 1999, de acuerdo con la agencia de delitos financieros del país. La corrupción ayudó a crear grandes desigualdades económicas y restó credibilidad al gobierno, lo que a su vez provocó conflictos sociales y altos índices delictivos.

Lagos, Nigeria_ Durante décadas, los gobiernos nigerianos se conformaron con permitir que las empresas petroleras internacionales realizaran todo el trabajo de extracción y se limitaron a cobrar impuestos, regalías y una parte de las ganancias.

Ahora que los precios mundiales del crudo han subido a casi 100 dólares por barril, el principal exportador petrolero de Africa quiere revisar los acuerdos que permiten a las empresas recuperar sus costos antes de compartir las ganancias, tras la exploración de yacimientos en aguas profundas.

Nigeria busca también consolidar todos sus activos petroleros en una empresa, potencialmente poderosa y de alcance global.

"Buscamos modelos como el de Petronas en Asia", dijo Tony Chukwueke, jefe del Departamento de Recursos Petroleros de Nigeria, en referencia a la empresa estatal de Malasia, que tiene operaciones de crudo y gas en más de 30 países.

De prosperar, las reformas avizoradas por Nigeria proporcionarían un modelo para otros países africanos, donde las petroleras internacionales operan actualmente en sociedades con las compañías estatales o bajo contratos que les permiten recuperar costos antes de compartir las utilidades.

"Nigeria debería estar al volante, haciendo lo que antes ha pedido que hagan las empresas extranjeras", dijo Chukwueke, cuyo poderoso departamento en el Ministerio de Energía está a cargo de implementar las políticas de petróleo y gas del país.

Quienes apoyan la idea, argumentarían que con más control sobre la industria, Nigeria pondría fin a la paradoja de ser un país rico en energéticos pero aquejado por la escasez de combustible y electricidad. Pero el presidente Umaru Yar'Adua enfrenta actitudes escépticas en el país más poblado de Africa, donde la corrupción ha sido identificada como uno de los mayores obstáculos para el desarrollo.

Más de 400.000 millones de dólares fueron robados de la tesorería por los líderes de Nigeria entre 1970 y 1999, de acuerdo con la agencia de delitos financieros del país. La corrupción ayudó a crear grandes desigualdades económicas y restó credibilidad al gobierno, lo que a su vez provocó conflictos sociales y altos índices delictivos.

El Banco Mundial estima que alrededor de 70% de los 140 millones de habitantes de Nigeria subsiste con menos de un dólar diario. En Sudáfrica, que carece de la riqueza petrolera de Nigeria y tiene una economía más diversificada, esa proporción es del 10,7%.

Yar'Adua ha prometido combatir la corrupción y ha insistido en la necesidad de reformas en la industria petrolera, que llevó 23.000 millones de dólares a las arcas del gobierno en el 2006, de acuerdo con las cifras más recientes del banco central nigeriano.

Detrás de la nueva política está un grupo de nigerianos con experiencia en la industria petrolera internacional.

Entre los miembros del Consejo Nacional de Energía, bajo el mando directo de Yar'Adua, figuran Rilwanu Lukman, ingeniero en minería y ex secretario general de la OPEP; Emmanuel Egbogah, quien fue asesor técnico de Petronas durante ocho años, y Chukwueke, quien trabajó durante 27 años para Royal Dutch Shell PLC.

Con reservas de 35.000 millones de barriles, Nigeria representa el 60% de las reservas probadas de crudo en el Golfo de Guinea, una región que ha cobrado importancia estratégica a medida que aumenta la demanda petrolera y que consumidores como Estados Unidos tratan de reducir su dependencia respecto del Golfo Pérsico.

Nigeria es uno de los cinco proveedores principales de petróleo para Estados Unidos, y emerge como un abastecedor importante de gas natural licuado para Europa, Estados Unidos y Canadá. Las crecientes economías asiáticas, como China e India, tienen también la mira puesta en la región.

Seis proyectos conjuntos con el gobierno nigeriano, a cargo de Shell, ExxonMobil, Chevron, la francesa Total y la italiana Eni SpA, representan más de 90% de la capacidad normal de exportación del país, de 2,5 millones de barriles diarios.

Nigeria, que tiene una participación mayoritaria en cada proyecto, proporcionó la mayor parte de contribuciones de capital --un promedio de 3.000 millones de dólares al año en la última década-- para financiar operaciones de exploración y producción.

Pero sin dinero para cumplir las obligaciones de los proyectos para la exploración en aguas profundas del Golfo de Guinea en la década de 1990, Nigeria suscribió convenios especiales que permitían a las grandes petroleras invertir su capital y recuperar sus costos antes de compartir ganancias con el gobierno.

Esa exploración llevó a grandes hallazgos, como el yacimiento de Bonga, descubierto por Shell, el Agbami de Chevron y el Amenan de Total. Cada uno tiene el potencial de producir más de 1.000 millones de barriles.

El gobierno nigeriano no ha percibido todavía los ingresos de estos yacimientos marinos, y quiere revisar los acuerdos.

Pero el país quiere también consolidar todos sus activos petroleros conjuntos bajo una compañía, que recaudaría fondos para las inversiones petroleras a partir de los mercados financieros internacionales. Los funcionarios dicen que la compañía petrolera nacional operaría en conjunto con otros grandes grupos internacionales.

"Tendremos una compañía nacional de petróleo, dirigida a nuestras necesidades, como la de llevar crudo a las refinerías y gas a nuestras generadoras eléctricas", dijo Chukwueke.

 

 

 

 

 

AP

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