| 1/16/2006 12:00:00 AM

Nadie se anima a organizar la conferencia bienal de la OMC

Según parece, nadie quiere ser anfitrión de la Organización Mundial de Comercio.

Más de un mes después de la conferencia ministerial de la OMC en Hong Kong, que debía decidir la sede para el próximo encuentro bienal en el 2007, ninguna ciudad se ha ofrecido para organizarlo.

Los gastos que ocasiona el encuentro _de organización, alojamiento y seguridad para miles de delegados, periodistas y activistas_ son enormes.

Y eso es sin tener en cuenta la posibilidad de que las conversaciones fracasen o que se produzcan protestas violentas _como ocurrió en Seattle y en Cancún_ y causen perjuicios financieros y de prestigio a la ciudad sede con la difusión por todo el mundo de fotos de hechos de violencia y choques con la policía.

"Organizar la última reunión de la OMC nos llevó 18 meses de preparaciones y nos costó una cantidad increíble de recursos", dijo el ministro de Comercio de Hong Kong, John Tsang. "Esto no es algo que uno quiera hacer todos los años".

Tradicionalmente, se estudian algunas candidaturas antes que el consejo general de la OMC anuncie la ciudad sede para la reunión siguiente. Las dos últimas, Hong Kong y Cancún, se ofrecieron más de dos años antes de sus respectivos encuentros. Hong Kong dijo que necesitaba preaviso por lo menos de un año de las fechas exactas debido a las complicaciones de organizar un acto con 10.000 participantes.

Y como la próxima reunión ministerial probablemente sesionará a fines del 2007, la cuenta regresiva ya ha comenzado.

"¿Quién va a querer organizar algo con tantas probabilidades de fracaso?", se preguntó Philippe de Pontet, analista del Grupo Eurasia en Washington. "Hay muchos factores negativos".

En Hong Kong, más de 1.000 personas fueron detenidas al término de la reunión después que una marcha de protesta contra la globalización se tornó violenta. Cientos de manifestantes desbordaron las líneas policiales y trataron de irrumpir en el centro de convenciones donde los ministros seguían negociando.

Una encuesta efectuada por una organización de investigaciones en Hong Kong halló que antes de la reunión, el 57% de 500 residentes consultados opinaron que la conferencia beneficiaría al territorio. Pero después de la reunión, esa cifra se redujo al 12%.

"El pueblo de Hong Kong no está satisfecho con la suma multimillonaria de dólares gastados y los inconvenientes causados sin nada que realmente lo compense", comentó Chris Farquhar, del grupo Market Insights, con sede en Hong Kong.

Tsang calcula que costó al territorio más de 300 millones de dólares de Hong Kong (unos 39 millones de dólares estadounidenses) organizar la reunión.

Pero el vocero de la OMC, Keith Rockwell, restó importancia al significado de los problemas en Hong Kong y dijo que fueron menos severos que en conferencias anteriores.

"Aunque no fueron para desdeñar, ciertamente fueron menores que en otras ocasiones", dijo Rockwell.

La reunión de Seattle en 1999 fue la que experimentó mayores problemas, cuando las reuniones de la OMC fracasaron después de cinco días de protestas contra la globalización que empañaron la imagen de la ciudad y causaron daños por 3 millones de dólares.

En Cancún, los manifestantes lucharon con la policía y arrojaron objetos y aun aguas servidas en un intento por trasponer el cerco de seguridad en torno de la reunión.

Las autoridades dicen que Singapur _sede de reserva, donde el organismo efectuó su primera conferencia ministerial en 1996_ podría organizar la reunión del 2007, y que también podría ofrecerse Katar. Ginebra es la sede permanente de la OMC.

"Es cierto que hemos tenido algunas preocupaciones sobre ciertas reuniones, principalmente debido a la importancia de las delegaciones", dijo el vocero policial de Ginebra Christophe Zawadzki, y agregó que la ciudad todavía no ha ultimado los detalles para organizar una importante conferencia interina de la OMC a fines de abril.

Pero algunos analistas dicen que estos encuentros masivos tienen menos probabilidades de lograr avances significativos en la liberalización del comercio mundial debido a las complicaciones de efectuar negociaciones bajo intenso escrutinio y presión del tiempo.

Los protagonistas prefieren reunirse en pequeños grupos en Ginebra u otras sedes, como la reunión de esta semana paralela al Foro Económico Mundial de Davos, donde evitaron parte de la atención que los medios prestan a las reuniones plenarias de ministros.

"Se está haciendo cada vez más difícil tomar decisiones políticas en la conferencia ministerial, y por eso los miembros más poderosos de la OMC y su secretariado están usando otras vías para concretar acuerdos", dijo Carin Smaller, experto en comercio en el Instituto de Agricultura y Política Comercial, organización de investigación con sede en Minneapolis.

Tsang, por su parte, sugirió que todos los 149 miembros de la OMC organicen por turno las conferencias ministeriales.

"Si hacemos una cada dos años por turno, probablemente nos tocará cada 300 años", precisó.
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